¿Han escuchado hablar del poema al pedo? Puede que sí y puede que no, de cualquier manera aquí te lo presentamos.

Muchos pueden pensar que lo escribió alguien equis y que lo subió a internet, pero no, fue escrito nada más y nada menos que por Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos que nació en Madrid en 1580, se trata de uno de los autores más destacados de la historia de la literatura española.
Su obra es muy extensa pero aquí hoy tenemos ganas de publicar su poema al pedo.
Poema al Pedo
Alguien me preguntó… ¿Qué es un pedo?
y yo le contesté muy serio:
El pedo es un pedo,
con cuerpo de aire y corazón de viento
El pedo es como un alma en pena
que a veces sopla, que a veces truena,
es como el agua que se desliza
con mucha fuerza, con mucha prisa.
El pedo es como la nube que va volando
y por donde pasa va fumigando,
el pedo es vida, el pedo es muerte
y tiene algo que nos divierte.
El pedo gime, el pedo llora
el pedo es aire, el pedo es ruido
y a veces sale por un descuido
y a veces sale con resplandores.
El pedo es fuerte, es imponente,
pues se los tira toda la gente.
En este mundo un pedo es vida
porque hasta el cura bien se lo tira.
Hay pedos cultos e ignorantes
los hay adultos, también infantes,
hay pedos gordos, hay pedos flacos,
según el diámetro de los tacos.
Si un día algún pedo toca a tu puerta
no se la cierres, déjala abierta
deja que sople, deja que gire
a ver si hay alguien que lo respire.
También los pedos son educados
pues se los tiran los licenciados,
el pedo tiene algo monstruoso
pues si lo aguantas te lleva al pozo.
Este poema se ha terminado
con tanto pedo que me he tirado
El Candelabro. Iluminando Mentes.
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