Manierismo. Es el momento en que se pierde lo más propio del clasicismo y la belleza clásica: proporciones, armonía, serenidad, equilibrio. El manierismo es subjetivo, inestable. Los artistas se dejan llevar por sus gustos, alejándose de lo verosímil, tendiendo a la irrealidad y a la abstracción



1550–1610

Cuando los elementos principales del Renacimiento empezaban a entrar en crisis, el manierismo significó un progresivo abandono de la proporción de las figuras, de la perspectiva espacial, del uso de líneas claras y definidas y de las expresiones mesuradas y dulces de los personajes renacentistas.

Por ello para muchos, el manierismo es un período de transición entre el arte renacentista y el arte barroco de los siglos siguientes.

El concepto de maniera significaba un saber hacer, y además sin esforzarse demasiado por hacerlo. Una sofisticación, por así decirlo, pues se trata de un arte exclusivo de la corte.

El arte manierista se caracteriza en general por su virtuosismo, su artificiosidad y -al fin- por comenzar un libre diálogo entre forma y significado, entre el estilo y el tema. Si… en buena parte como el arte contemporáneo actual.

En ese sentido hay que decir que es aquí cuando se abandona el arte devocional realizado hasta ahora y se empieza a crear un arte autosuficiente, hecho para mostrar en una galería de arte.

En literatura debemos considerar manieristas a autores como Cervantes o Shakespeare. Con eso lo decimos todo.

Los buenos artistas imitan la naturaleza; los malos, la vomitan. 

Miguel de Cervantes




El Candelabro. Iluminando Mentes