Ya sea en una galaxia, muy lejana o en una casa al otro lado de la calle, los villanos de las película se presentan de muchas formas. Pero lo que los hace a todos iguales, si se hace correctamente, es que pueden dejar una huella permanente en los espectadores (sin mencionar ganar un Oscar).

¿Cómo los villanos se convirtieron en los protagonistas de las películas?
Desde la infancia, estamos acostumbramos a dividir a los héroes en buenos y malos: en los cuentos de hadas, enseguida entendemos que los héroes buenos y honestos van a ganar definitivamente, y empatizamos con ellos. Pero en los últimos años ha cambiado todo: a los espectadores casi no les atraen los héroes “buenos” sin defectos, y los villanos carismáticos se están volviendo más populares. Incluso comienzan a hacer películas individuales sobre ellos.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
El trasfondo de antihéroes
Por supuesto, esta técnica no es nueva: tales héroes se pueden encontrar en Homer y en la mitología (por ejemplo, el Dios nórdico Loki lleva el mundo a Ragnarok con sus andanzas). Y el apogeo de los antihéroes comienza en el período del romanticismo. Todos conocemos a estos personajes controvertidos y muy variados, por ejemplo, Raskolnikov de Crimen y Castigo.
El cine, que apareció solo a principios del siglo XX, atravesó este camino en tan solo 100 años. A finales del siglo XX, héroes que a veces no hacen lo correcto, conquistaron las pantallas de televisión y cines: recordemos Pulp Fiction, Léon y El club de la lucha.
Hoy en día, un antihéroe que protagoniza una cinta no sorprenderá a nadie (recordemos como a su tiempo Los Soprano cambió nuestra idea de los buenos y malos héroes de las series), porque incluso Disney, conocido por grabar películas para toda la familia, casi no crea villanos abstractos que hacen el mal por el mal.
Primeros cambios
En la década de los 2000, los héroes controvertidos y complejos, que no tienen una conciencia y pasado limpios, comienzan a conquistar el mundo a través de la ficción y las series de televisión. Sucumben a sus debilidades y se esconden de los problemas detrás del cinismo. El Dr. House o Hank Moody de Californication se vuelven más populares que los chicos “buenos”. Todos cometen errores y tratan de salvar la cara y, por lo tanto, casi todos pueden ponerse en su piel.
Cometer un error, aceptar las consecuencias, tratar de superarlo: esto es lo que hacen casi todos los villanos al emprender el camino recto. ¿Cómo actuaron en diferentes épocas del desarrollo del cine?
El florecer de un nuevo tipo de héroes
Con el paso del tiempo, los héroes que no siempre hacen cosas honestas se ven reemplazados por unos verdaderos villanos. Por ejemplo, la serie Hannibal reinterpreta al famoso personaje: esteta, gourmet y psicópata gana los corazones del público. Un personaje igualmente frío y popular es Frank Underwood, un político calculador del gran éxito de Netflix House of cards.
Tales protagonistas nos ayudan a entregarnos a la fantasía: ¿qué habríamos hecho si no estuviéramos limitados por las normas éticas? Toda una pléyade de personajes ambiguos aparece en El juego de tronos: la serie no cuenta con un mal absoluto, y vemos que todos están luchando por algo que, según ellos, es correcto.
Incluso Disney recoge esta idea: el dibujo animado increíblemente popular Frozen transforma a la reina de las nieves de una villana a la protagonista, una víctima de prejuicios.
Y en Maléfica, los héroes y los villanos cambian de sitio. En el cuento original y en el dibujo animado, Maléfica es, sin duda, un personaje negativo que hechiza a la princesa y a todo el reino. En la nueva película, se convierte en la protagonista y víctima de un amante calculador; además, es su beso de amor materno que salva a la bella durmiente Aurora.
Superhéroes difíciles
Las películas de superhéroes fueron las últimas que se rindieron. En los 2000, Rorschach de The Watchmen asombró a todo el mundo, actuando más como un criminal que como un héroe. Luego volvió a salir la estrella de Joker.
Y en 2010, el supervillano Loki, el matón Deadpool y la loca Harley Quinn eclipsaron a Superman, el Capitán América y otros superhéroes positivos. Y no es sorprendente: después de todo, nos damos cuenta de que las buenas obras no es lo único que se puede hacer con superpoderes.
¿Por qué amamos tanto a los héroes egoístas, cínicos y, a veces, crueles?
Probablemente porque estos héroes no son perfectos, tienen miedos, dudas y defectos que son típicos de la gente común, lo que los hace complejos y coloridos. Pocos en la vida saben superar las emociones negativas y siempre hacen lo correcto, como, por ejemplo, Blancanieves o el Capitán América. Y los villanos carismáticos nos enseñan algo fundamental: nadie es perfecto, pero vale la pena intentar a cambiar y corregir tus errores.
¿Por qué, en tú opinión, los villanos están en el centro de atención ahora? ¿Tienes tus antihéroes favoritos?
La industria del cine tardó bastante en darse cuenta de que los villanos y los antihéroes también pueden ser protagonistas, cambiar y ganar el amor del público. Sin embargo, los héroes que hacen cosas malas han estado en las pantallas casi desde el nacimiento del cine.

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