Van Gogh padecía una enfermedad mental. «Pero no estaba loco», afirma el experto. En cierto momento, el estado de salud de Van Gogh comenzó a empeorar. – Pero aún así siguió pintando hasta poco antes de su muerte.

Van Gogh: ¿por qué su genialidad no se debe a la locura?
Todos conocen la historia de Vincent Van Gogh que se cortó la oreja, vivía en pobreza y estaba loco. Es precisamente su locura que suele ser vista como la causa de su genialidad. Los remolinos de colores exagerados y sus pinceladas pastosas se interpretan como tormentos del alma, excentricidad, inestabilidad de su carácter y una encarnación del autosacrificio por el arte. Pero, ¿de verdad estaba loco Van Gogh, o es tan solo un mito que inventaron los marchantes de arte para vender sus obras? Vamos a descubrirlo.
Diagnóstico
La locura de Van Gogh sigue siendo un objeto de conjetura y discusión. Hay muchas películas, publicaciones e incluso tesis doctorales dedicadas a este tema. Casi todos intentan explicar su creatividad y genialidad con locura. Sin embargo, no existe una opinión única sobre su diagnóstico. Hay quienes hablan de la psicosis maníaco-depresiva, la esquizofrenia o el trastorno bipolar, y la teoría más reciente sostiene que padecía de porfiria.
El problema es que todos estos diagnósticos se realizaron después de la muerte de Van Gogh. Los médicos del hospital de Saint-Rémy le diagnosticaron en 1889 epilepsia, que a finales del siglo XIX se consideraba una enfermedad exclusivamente mental. Por supuesto, cabe recordar que en aquel entonces también trataban de curar histeria que se atribuía a la disfunción del útero, es decir, fue vista como un trastorno únicamente femenino.
Comportamiento de Van Gogh
Muchos contemporáneos del artista también estaban seguros de que estaba loco. Hay que ser un verdadero héroe o bien una persona absolutamente insensata para renunciar al trabajo de marchante de arte, pastor y maestro para dedicarse a la pintura a los 27 años de edad.
Se cree que en su intento de trabajar cada vez más mejorando la calidad de las obras con mucha asiduidad, Van Gogh no se preocupaba por su salud en absoluto: tomaba mucho alcohol, prefiriendo la absenta, ingería pinturas con alto contenido de plomo e incluso impregnaba su almohada con alcanfor que contiene sustancias tóxicas.
Casi no comía, estaba en una condición terrible y era extremadamente pobre. A menudo era iracundo e impulsivo, y en una pelea con Gauguin se cortó una oreja, por lo cual los residentes de Arles
lo expulsaron de la Casa Amarilla. Todos estos argumentos, sin duda, son muy fuertes. ¿Y si tan solo intentamos explicar lo incomprensible con una simple etiqueta de “loco”?
Impacto de Van Gogh sobre el arte
Van Gogh fue uno de los primeros artistas que no recibió formación académica. Esto no quiere decir que no entendía de pintura. Su carrera en el negocio del arte estaba relacionada con la venta de cuadros de los viejos maestros neerlandeses. Él los estudió y de esta manera se impregnó del simbolismo popular inherente a estas obras.
Aprendió las bases de la pintura realista de su pariente Anton Mauve en la Haya. Luego, en París, conoció los logros de los impresionistas y los neoimpresionistas (como Georges Seurat) y fue influenciado por el arte japonés. Reunió en su obra los logros del arte clásico y moderno y prácticamente abrió el camino al arte del siglo XX que se caracteriza por el poliestilismo (influencia mutua y desarrollo de diferentes tendencias y corrientes) y las ideas fuertes que el artista profeta incorpora en sus obras.
Técnica de Van Gogh
Cuando vemos los fucilazos de pinceladas pastosas de color amarillo y azul, no siempre podemos leer el mensaje. Trabajando en el límite de la tradición oriental y occidental, Van Gogh crea un nuevo lenguaje internacional de la pintura que está dotado de un fuerte simbolismo vital.
Johannes Vermeer, por ejemplo, utiliza un enfoque similar. Crea la imagen a partir de unos pequeños puntos separados, por lo cual tarda un año en producir un par de obras. Vermeer también usa colores básicos intensos y sus cuadros coloridos siguen asombrándonos hasta ahora, pero no le llamamos loco.
Van Gogh sigue el mismo esquema. Trabaja con contrastes y crea una factura saturada en cuanto a la dinámica del trazo y al color. La diferencia fundamental entre Vermeer y Van Gogh es que las pinturas de este último no son obras realistas en las que podríamos reconocer unos paisajes familiares o a nosotros mismos, sino que son un espacio simbólico muy potente.
El pincel del pintor revive el mundo. Un pajar, un arbusto, un campo de lirios, todo adquiere un carácter y una intensa vida interna. Hay un simbolismo trágico en el plato de patatas que consigue un humilde obrero trabajando muy duro; la silla de un amigo que acaba de irse de Arles está saturada de tristeza; y la naturaleza muerta con lirios recuerda la tradición de Hanami que consiste en contemplar la floración de sakura y el transcurso del tiempo, es decir, el proceso de morir.
Van Gogh no estaba loco
Las cartas que escribió el pintor indican que él mismo estimulaba su hiperactividad a propósito tomando grandes dosis de absenta y café, porque de esta manera se sentía capaz de invertir su energía vital y sus ideas en la obra, mientras que cuando estaba tranquilo tenía “una mirada vacía”. El arte de Van Gogh no era un acto espontáneo y expresivo que encontraba su salida en un caótico movimiento de pinceladas, sino que era una actividad programada y bien pensada. Lo demuestran los numerosos bocetos y la justificación teórica de su método e ideas artísticas.
Al leer la correspondencia entre Vincent y Theo encontramos muchas conclusiones racionales y consistentes que contradicen completamente la opinión común de que la genialidad de Van Gogh se debe a su locura. La enfermedad, como lo indica el propio artista, surge solo en los últimos 3 o 4 años de su vida y es precisamente durante las crisis cuando no puede trabajar, lo que le hace sentir un vacío total.
Curiosamente, tampoco podemos reprochar al pintor por pesimismo. La frase más repetida en sus cartas suena increíblemente optimista: “Todo sucede para bien en este, el mejor de los mundos posibles”.
¿Qué es lo que te gusta de las obras de Van Gogh? ¿Crees que estaba loco?

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