Romeo y Julieta cuenta la historia de dos jóvenes que, a pesar de la oposición de sus familiares, rivales entre sí, deciden casarse de forma ilegal y vivir juntos; sin embargo, la presión de esa rivalidad y una serie de fatalidades conducen a que la pareja elija el suicidio antes que vivir separados. 



¿Por qué es peligrosa la obra Romeo y Julieta?


Nada más mencionar la tragedia de Shakespeare Romeo y Julieta, nos acordamos de la enemistad entre dos casas, el amor contra viento y marea y el final trágico. Su argumento se convirtió en fuente de inspiración para múltiples obras teatrales y cinematográficas, por eso en el imaginario colectivo moderno, esta historia tiene más que ver con cierto concepto establecido y no con el propio texto de Shakespeare.

No obstante, si recurrimos a la versión original, la analizamos minuciosamente y adentramos en su lógica, nos será fácil localizar una serie de incoherencias. Además, cabe recordar que Shakespeare escribió para un público bastante específico, y hoy en día nuestra visión de la obra no coincide con la realidad de aquella época. Observemos esta obra clásica desde ángulos diferentes.


Carácter polémico del texto shakespeariano


En primer lugar, lo que juega un papel importante en nuestra visión de la obra son sus traducciones. Son demasiado “castas” y no corresponden al ingenio del humor inglés.


Hay varias razones para ello.


Primero, en el pasado, en la mayoría de los países existía una estricta censura que se aplicaba incluso a los textos traducidos. Segundo, desde la época de Shakespeare pasaron siglos. Te recordamos que la obra fue escrita en 1597. Para que el texto sea igual de gracioso y expresivo para nosotros, hace falta adaptarlo, colocar en el contexto contemporáneo. Y las traducciones clásicas carecen de la valiente expresividad de Shakespeare.

Es que la primera escena de Romeo y Julieta nos sumerge en una atmósfera poco romántica: se trata de una grosera conversación de los sirvientes de la casa de los Capuleto que están para levantarse contra los sirvientes de la casa de los Montague. Sansón, uno de los sirvientes, dice: Cuando me haya batido con los criados, seré cruel con las doncellas. Les quitaré la vida. Su compañero, Gregorio, aclara, si de veras se trata de su vida, y este le responde: Sí, la vida de las doncellas, o su… Tómalo en el sentido que quieras (Traducción de Matías de Velasco y Rojas).

Es decir, desde el inicio está claro que sería equivocado idealizar a los personajes de Shakespeare.


¿Cómo se ponía la obra en escena en la época de Shakespeare?


Otro factor a tener en cuenta a la hora de analizar Romeo y Julieta: el teatro de aquel período era totalmente diferente.

Tenía la siguiente organización: los asientos estaban ocupados por la nobleza, y la mayoría de los espectadores permanecía de pie. La gente, mientras veía los espectáculos, estaba pelando nueces (durante las excavaciones se encontró una gran cantidad de cáscaras) y fumando (y no solo tabaco). Unos investigadores afirman que los espectadores hasta hacían sus necesidades en el mismo lugar. Puedes imaginar qué atmósfera reinaba en el teatro de aquel entonces.


¿Amor o espejismo?


Esta pregunta surge ya en la escena cuando Romeo y Julieta se conocen por primera vez. Recordemos que Romeo estaba infelizmente enamorado de la bella Rosalina. Para verla, viene al baile de disfraces organizado por los Capuleto. Es allí donde el joven se encuentra con Julieta por primera vez y la besa. De su diálogo deducimos que fue el primer beso para Julieta, mientras que Romeo ya tenía cierta experiencia en aventuras amorosas.

En cuanto a la edad de los protagonistas, en la obra se menciona que Julieta tenía 14 años, y se omite esta información en cuanto a Romeo. Pero si nos guiamos por el texto de Bardello, cuyo argumento Shakespeare tomó prestado, se puede suponer que Romeo tenía 21 años.

Otra prueba de la experiencia del joven es que se acerca a la chica con una propuesta indecente fácilmente. Lo que pasa entre ellos puede considerarse un pequeño espectáculo: el joven, disfrazado de monje, aparentemente, roza a Julieta con la mano y pide que le deje redimirse con un beso:



ROMEO
Pues no os mováis mientras recojo el fruto de mi oración. Por la interseción de vuestros labios, así, se ha borrado el pecado de los míos.
(La da un beso)

JULIETA
Mis labios, en este caso, tienen el pecado que os quitaron.

ROMEO
¿Pecado de mis labios? ¡Oh, dulce reproche! Volvedme el pecado otra vez.

JULIETA
Sois docto en besar.


Julieta no acepta besarse enseguida, primero los jóvenes intercambian unas frases ingeniosas, así que podemos considerar esta escena un ejemplo de un flirteo típico, pero lo atípico es que tiene lugar en los primeros minutos después de su primer encuentro.

Suele destacarse la escena en la que el enamorado Romeo está bajo la ventana de su amada. Pero analicémosla atentamente. Cuando la joven comenta: Aunque eres mi contento, no me contenta sellar el compromiso esta noche, Romeo exclama: ¿Quieres dejarme tan poco satisfecho? Es decir, podemos ver que Romeo lo quiere todo y sin demora.

¿Y qué le responde Julieta? Pide que él deje a su padre, renuncie a su propio nombre y jure que la ama. Su conversación es bien larga y consiste en exclamaciones, promesas y palabras de euforia. Ante nuestros ojos tiene lugar una historia de relaciones inmaduras cuando dos personas no entienden qué quieren en realidad. Es este malentendido el que lleva a un final triste.


Causa de la tragedia


Otro factor que asegura a Romeo y Julieta la condición de la historia más conmovedora y trágica de amor es la muerte de ambos amantes que no pueden estar juntos.

Los eventos de la obra de Shakespeare se despliegan velozmente: los acontecimientos descritos ocupan tan solo cinco días durante los que los jóvenes se enamoran y pasan una noche juntos. Pronto Julieta se entera de que debe casarse con Paris. Está desesperada: no sabe qué hacer. Fray Lorenzo le propone que imite su propia muerte y manda a un enviado para contárselo a Romeo, pero un brote de peste impide que lo cumpla. Todo acaba con la muerte de los tres jóvenes: Julieta y Romeo y Paris, enamorados de ella.

De esta manera, es dudoso que podamos llamar la tragedia Romeo y Julieta una historia de gran amor digno de admirar. Más bien, es una historia de la pasión de dos jóvenes inmaduros que no lograron evaluar fríamente la situación. De allí, la impulsividad e imprudencia en sus actos que llevaron a un fin ignominioso: el inevitable efecto es una calamidad.

Pero si la obra transmite una imagen dañina del amor (y, seamos sinceros, en fin, no es un amor verdadero), ¿por qué sigue siendo actual? Aquí ya pasamos a un tema completamente diferente: la innovación de Shakespeare que creó un nuevo tipo de héroes, cambiantes y contradictorios, que reflejan los problemas e ideales de la Edad Moderna. Pero tratemos este tema algún otro día.

¿Ha cambiado tu percepción de Romeo y Julieta? En tu opinión, ¿hace falta incluirla en listas de lectura recomendada?


Las obras de Shakespeare influyeron considerablemente en la tradición literaria de todo el mundo.



El Candelabro. Iluminando Mentes


Descubre más desde REVISTA LITERARIA EL CANDELABRO

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.