La Diamastigosis, por otra parte, consistía en un flagelo ritual llevado a cabo durante la fiesta espartana de Artemisa Ortia. En ella los irenes eran azotados duramente mientras intentaban tomar un queso del altar, en presencia de la sagrada sacerdotisa de Artemisa.

La diamastigosis era el ritual de iniciación destinado a los adolescentes espartanos que algún día formarían parte de los espartiatas (ciudadanos de pleno derecho mayores de treinta años que conformaban el cuerpo cívico de la ciudad).
Reconocidos por tener uno de los ejércitos más fuertes y eficientes de la historia, los espartanos no solo seguían un estricto entrenamiento y una frugal alimentación, sino que, además, contaban con rituales dedicados a distintas deidades.
Un sangriento ritual.
En el santuario de Artemisa Ortia, ubicado a las orillas del río Eurotas, al sur del Peloponeso, se llevaba a cabo la diamastigosis.
El terrible ritual consistía en recibir una serie brutal de latigazos en la espalda, sobre la explanada del templo de Artemis Orthia.
Esta práctica ponía a prueba la resistencia de los jóvenes espartanos bajo tutela militar, además de rendirle culto a la diosa de la caza.
Muchas veces el nivel de violencia se volvía tan extremo que los casos de muerte durante el ritual no eran una excepción.💀
La diamastigosis alcanzó niveles de brutalidad donde según describe Plutarco, se apilaban varios quesos sobre el altar de artemisa y los jóvenes debían intentar coger uno con la oposición de un grupo de adultos vigilados por una sacerdotisa que, a golpe de látigo, trataban de mantenerles a distancia.
La sacerdotisa que presidía el ritual se aseguraba de que los azotadores no se contuvieran a la hora de golpear. Eso hizo que ocasionalmente muriera alguno de los aspirantes.
Artemisa, diosa de la caza y la fertilidad.
Según la mitología griega, Artemisa era producto de una infidelidad. Hija de Zeus y de Leto.
Al descubrir el engaño, Hera; la esposa de Zeus, enfureció con Leto y amenazó con descargar su ira a cualquier lugar donde la joven decidiera dar a luz.
Llena de desesperación y miedo, Leto inició un viaje para evitar sufrir la furia de Hera. Arribando a una ubicación estratégica y difícil de encontrar sobre el mar; la isla de Delos.
Finalmente Leto concibió a dos hermanos mellizos: Apolo y Artemisa. Quienes fueron protegidos por el dios Zeus ante cualquier daño que Hera quisiera infligir en ellos.
Fue así como la isla de Delos se consagró al dios Apolo y a Artemisa.
En Esparta se le representaba como una joven doncella vestida con cómodas y ligeras túnicas. Estas le permitían desplazarse por los valles ágilmente. Además, una variedad de animales la acompañaban y resguardaban, junto con su arma, el arco y la flecha.

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