La apasionada y ambiciosa reina egipcia Cleopatra tiene la determinación de seducir al emperador romano Julio César. Cuando Julio César es asesinado, Cleopatra redirige sus atenciones a su general Marco Antonio, quien jura llegar al poder. Pero el sucesor del césar tiene otros planes…



Estrenada en 1963, “Cleopatra” fue duramente criticada. A su vez, la producción casi deja en la bancarrota a los estudios de la Fox a consecuencia de su ostentosidad, de un incipiente y “glorioso” cinemascope, y de unos fastuosos decorados que huían de un Péplum que se producía en la década de los 60, un tipo de cine que se vino en llamar de “espada y sandalias”, y que dejaba muchos subproductos de muy ínfima calidad. No obstante, la cinta de Mankiewicz rompió muy merecidamente con esos cánones del Péplum mediocre.

El Péplum había alcanzado su plena madurez con cintas como “Quo Vadis?” o “Los diez mandamientos”, consagrándose definitivamente con la inolvidable “Ben-Hur” de William Wyler. No obstante, “Cleopatra” fue acogida con frialdad. Elizabeth Taylor y Mankiewicz sufrieron injustamente el desprecio de la crítica; Rex Harrison fue el único en recibir elogios. El público, por su parte, apoyó la larga película, y acudieron entusiasmados a ver “Cleopatra”. Acabó como la campeona de taquilla de 1963.

Y es que el film de Mankiewicz,es una clase magistral de puesta en escena y ambientación, una ambientación que traslada al espectador a una gloriosa y apabullante Roma. Destacables son también las interpretaciones de Richard Burton como Marco Antonio, Rex Harrison, en el papel de Julio César, y una bellísima Elisabeth Taylor que da vida a la reina Cleopatra, aunque nada que ver con la auténtica Cleopatra VII en cuanto a belleza, pues la descendiente de la dinastía ptolemaica no era nada agraciada.Aunque eso ya casi nos da igual, pues Elisabeth Taylor con su interpretación nos regaló una Cleopatra para toda la eternidad.

Recibió 9 nominaciones a los Óscar (incluyendo Mejor Película) y ganó 4 estatuillas, pero con el tiempo, “Cleopatra” también ganó popularidad y acabó siendo uno de los mejores ejemplos de cómo trasladar a una sala de cine toda la épica de una gran súper producción, con un preciosismo que se acerca al más puro lirismo, con escenas míticas; como la majestuosa entrada de Cleopatra en Roma, o ese encuentro entre la reina de Egipto y Marco Antonio cargado de esplendor. “Cleopatra” es un espectáculo visual y estético que se nos clava en las retinas, es un goce para los sentidos

Y no sería justo no hacer una mención especial para la interpretación de Rex Harrison componiendo uno de los mejores Julio César que se han hecho para la gran pantalla. Un César cariñoso, compasivo, taciturno, tirano y gran estratega(así nos lo trasmiten los manuscritos que se conservan sobre su vida).

“Cleopatra” es una obra maestra a la cual el paso del tiempo no le ha pasado una gran factura, y si le ha hecho justicia. Nos hace soñar con el mundo antiguo(con sus licencias cinematográficas, claro) y nos relata este importante periodo en la historia de Roma, el germen de la transformación de una república en un imperio, y que en definitiva es la historia de occidente, y uno de los puntos de partida de nuestra sociedad.



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