Como dice Mafalda “vivir sin leer es peligroso, te obliga a creer en lo que te digan.” Si nos recorremos algunas librerías de nuestra ciudad podemos ver sobre ellas algunos slogans: “leer alimenta el alma”, “leer llena pero no engorda”, “acostumbra a tu hijo a leer: un niño que lee será un adulto que piensa”, “leer perjudica gravemente la ignorancia”, “leer es viajar a otros lugares, a otras culturas, es conocer a nuevas personas y aprender sobre el mundo y el comportamiento humano”, “la mala ortografía es una enfermedad de trasmisión textual: protégete leyendo”.

Una mañana, el marido vuelve a su cabaña donde lo espera su esposa y después de varias horas de pesca y cansado decide dormir una siesta.
La mujer se aburre y decide salir a leer al lago.
Aunque no conoce bien el lago, la mujer decide salir en la lancha.
Se mete lago adentro, ancla y lee un libro.
Viene un Guardián en su lancha, se acerca a la mujer y dice:
- Buenos días, señora. ¿Qué está haciendo?
- Leyendo un libro- responde ella (pensando ‘¿No es obvio?’)
- Está en zona restringida para pescar- le informa Él.
- Disculpe, oficial, pero no estoy pescando, estoy leyendo.
- Si, pero tiene todo el equipo, por lo que veo, podría empezar en cualquier momento, tendré que llevarla y detenerla.
- Si hace eso, lo tendré que acusar de abuso sexual- dice la mujer.
-¡Pero ni siquiera la toqué! – dice el guardia. - Es cierto, pero tiene todo el equipo. Por lo que veo, podría empezar en cualquier momento.
-Disculpe, que tenga un buen día, “señora”, y se fue.
MORALEJA:
Nunca discutas con una persona que le gusta leer, porque sabe pensar y defenderse.
Fin
El Candelabro. Iluminando Mentes
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