Otto von Bismarck es recordado como el fundador de la Alemania moderna. Como primer ministro de Prusia emprendió tres guerras con el objetivo de unificar Alemania: la guerra de los Ducados en 1864, la guerra austro-prusiana en 1866 y la guerra franco-prusiana en 1870. Casado con la noble Johanna von Puttkamer en Alt-Kolziglow el 28 de julio de 1847. Fue padre de tres hijos: Marie (1847), Herbe



Johanna y Otto: Entre el amor y el deber


Para sus contemporáneos Otto von Bismarck era un hombre de férreo carácter, un visionario, un estadista, diligente, un hombre de gran determinación, capaz de realizar las más grandes hazañas políticas, pero fuera de las apariencias era un hombre muy sensible, tímido, inseguro, depresivo y propenso al llanto, alguien al cual le costó mucho conseguir la estabilidad y la seguridad. Para Bismarck la estabilidad tenía que venir del ámbito amoroso.

Cuando joven uno de los grandes sueños de Bismarck era el casarse. Bismarck era muy enamoradizo, se sabe por los escritos de su hijo Herbert que tuvo 4 relaciones amorosas, de las cuales 3 escapaban de las formalidades de la época.

En primera instancia en sus años como estudiante de Derecho se enamoró de una inglesa que se hacía llamar Luise de Kent, quien le aseguró ser la Duquesa de Kent, mujer a la cual Bismarck cortejó y propuso matrimonio por primera vez, pero el amorío no llegó a más dado que se trataba de una embaucadora.

En segunda instancia como funcionario en el Consejo Gubernativo de Aquisgrán conoció a otra inglesa, Isabella Loraine-Smith, a la cual también cortejó y propuso matrimonio, en este caso el amorío tampoco llegó a mayores dado que Isabella le rechazó.

En tercera instancia ya como hacendado conoció a la prusiana Marie von Thadden, de quien se enamoró perdidamente, pero que para su mala suerte estaba comprometida con un amigo suyo, con Moritz von Blanckenburg. Esta relación amorosa duró cerca de tres años dado que ambos se correspondían emocionalmente. Bismarck buscó persuadir a Marie para que abandonara su compromiso con su prometido, sin éxito. Finalmente Marie murió de meningitis por lo que Bismarck cayó en depresión. Bismarck muy huraño logró contemplar el suicidio, escribiendo lo siguiente; “Así es como objeto, como una máquina que carece de todo deseo de vivir y de temor en especial…”.

En última instancia y siguiendo los últimos deseos de Marie, Bismarck cortejó a Johanna von Puttkamer, la mejor amiga de Marie von Thadden. A pesar de que no la amaba terminó por enamorarse de ella. Bismarck propuso matrimonio a Marie von Thadden y ella aceptó, ambos se casaron el 28 de julio de 1847 en la iglesia parroquial de Alt Kolziglow. En Johanna encontró por fin la estabilidad y seguridad que tanto añoraba, Bismarck ve en ella a una compañera que siempre permanecerá a su lado, con un temperamento que se compenetraba con el suyo y poseedora también de una decisión férrea. Una mujer que era como una pared en la que Bismarck podía apoyarse y a la vez un suelo que le elevaría a la grandeza.



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