Según la RAE, la palabra etimología proviene del latín etymologĭa, y esta del griego ἐτυμολογία, que significa “Origen de las palabras, razón de su existencia, de su significación”, además es la “Especialidad lingüística que estudia el origen de las palabras”



¿PARA QUÉ NOS SIRVE LA ETIMOLOGÍA?


¿Por qué se escribe “portazo” y no “puertazo”
si se refiere a un golpe con una “puerta”?
¿Qué tiene que ver “ventana” con “viento”?

Esas dudas las resuelve la “etimología”. Esta palabra viene del latín y del griego, y es la ciencia que estudia el origen de las palabras, la razón de su existencia, de su significación y de su forma. Veamos algunos ejemplos.


Diptongar” es un verbo: formar diptongos.

  1. “Puerta” proviene del latín “porta”, por eso muchas de la palabras relacionadas con ella
    NO diptongaron (puer-): portón, portero, portazo, portezuela, portillo.
  2. Tanto “viento” como “ventana” tienen un mismo origen en el latín “ventus”. Hay muchos vocablos que no diptongaron y mantienen la raíz “ven-“: ventar (verbo, soplar el viento), ventear, aventar, vendaval, ventarrón, ventolera, ventanal, ventanaje, ventanazo.
  3. “Toro” se origina en el latín “taurus”. De ahí tenemos Tauro, taurino, tauromaquia.
  4. “Negro” viene del latín “niger”. Por eso el superlativo irregular es “nigérrimo” y el regular “negrísimo”.
    Aquí es a la inversa; las palabras no mantienen
    su raíz “nig-“, sino que mutaron a la vocal e: negro, negrito, negrura, negroide. “Negritud” procede del francés “négritude”.
  5. “Padre” y “madre” vienen del latín “pater” y “mater”, respectivamente. Por eso tenemos paternidad, paternalismo, paternalista, paternal, maternidad, maternal, materno.
  6. “Fuerte” procede del latín “fortis”. Por esto el superlativo irregular es “fortísimo” y el regular es “fuertísimo”. Fuerza viene de “fortia” y fortaleza
    de “fortalessa”.

Nótese que las palabras relacionadas con fuerte y fuerza no diptongaron: forzar (“fortiare”) forzado, forzamiento, fortaleza, forzudo, fortalecer, fortachón.

  1. “Pobre” viene del latín “pauper”. Así, el superlativo irregular es “paupérrimo” y el regular
    es “pobrísimo”. Pocos vocablos relacionados diptongaron a paup-.

La mayoría mantienen la raíz “pob-“: pobrete, pobreza, pobredad, pobremente, pobrero, pobra.

  1. “Bueno” procede del latín “bonus”.
    El superlativo irregular es “bonísimo” y el regular es “buenísimo”. De bueno tenemos Bonachón, bonachona, sin diptongación
  2. “Diciembre”, el nombre de este festivo mes, viene del latín “december”. Por esa razón lo relativo a él es “decembrino”.

Fin


El Candelabro. Iluminando Mentes



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