La cultura wari o huari fue una civilización andina que floreció en el centro de los Andes aproximadamente desde el siglo VII hasta el XIII d. C., llegando a expandirse desde los actuales departamentos peruanos de Lambayeque por el norte, Moquegua por el sur y hasta la selva del departamento del Cuzco por el este.



El estado imperial Wari o Huari, se formo sobre la base de un pequeño reino ubicado en la zona que hoy corresponde al departamento de Ayacucho y que se le conoce como el reino Huarpa. Este pequeño reino tenía, antes del siglo X intenso comercio con nazca y con la zona del altiplano. En sus orígenes, Wari fueron una etnia que absorbió los rasgos de la cultura Huarpa, algunos elementos de la cultura Nazca y caracteres de la religión Tiahuanaco.

La cultura Wari, considerada también el primer imperio del Perú, fue el gran estado que sentó las bases para el surgimiento de la cultura Inca, durante este período de la historia andina (600 d.c -1000 d.c) se desarrollaron artes sofisticadas entre las que se encontraban la fabricación que destacan las telas de tapicería.

La actividad textil de los Wari alcanzó un buen grado de desarrollo. Usaban como materia prima el algodón, la lana de alpaca y de vicuña, y fabricaban con ellos vestimentas coloridas que servían tanto para el diario como para ritos religiosos y actos ceremoniales.
Su especialidad fueron los tapices, en los que representaron a seres míticos de su religión, así como motivos con serpientes, felinos y aves. Los tejidos se caracterizaron por un gran despliegue cromático.

Los Wari dominaron diversas expresiones artísticas, llegando a producir obras de gran calidad y belleza. Sus influencias Nazca y Tiahuanaco se ven en los tapices y en la cerámica. Los tapices Wari están considerados entre los más finos del mundo, tanto por su belleza estética como por sus imágenes.

Fueron elaborados con algodón y lana de camélidos como la vicuña. Los Wari usaron la religión como un transmisor ideológico de dominación, y en ello los textiles tienen un papel predominante, pues es allí que la iconografía se trasladaba físicamente cientos de quilómetros por los territorios dominados.

También los ponchos fueron parte de la vestimenta ritual usada en ceremonias rituales, donde los colores brillantes, diferentes técnicas de bordado y compleja iconografía siguen impresionando a los investigadores. Aunque los textiles más antiguos de Wari tienen un estilo más pobre, esta situación fue cambiando a medida que se expandía Wari.

  • Las túnicas Wari son grandes y están adornadas con motivos de diseño abstractos y geométricos estilizados que se repiten. Por lo general, son hechas con urdimbre de algodón y trama de fibra de camélido.
  • El gorro Wari es una especie de bonete de cuatro puntas de tamaño más bien pequeño y una textura muy suave y aterciopelada. Los motivos del diseño son abstractos y geométricos estilizados que se repiten.
  • Las vinchas Wari son hechas utilizando la técnica de tapicería. Los motivos del diseño, que se repiten, son abstractos y geométricos.

Las evidencias de la textilería de la cultura Wari han sido halladas en diversos lugares del territorio peruano.




El Calendario. Iluminando Mentes


Descubre más desde REVISTA LITERARIA EL CANDELABRO

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.