En sus poemas aborda temas como el sueño y la razón, la idea y la palabra, la mujer ideal y la mujer carnal o la aristocracia y el pueblo. Bécquer, además de ser un hombre de letras, también estuvo muy relacionado con el mundo de la pintura.

Gustavo Adolfo Bécquer
España: 1836-1870
Con el título de Rimas se publicaron póstumamente las composiciones en verso del poeta romántico español Gustavo Adolfo Bécquer. La temprana muerte de Bécquer y otras desgraciadas circunstancias fueron las causas de la accidentada transmisión de su obra. Desde 1959, Bécquer fue publicando sus poemas en distintos periódicos y revistas de la época. Se supone que en 1867 reunió en un manuscrito las rimas que había escrito durante esos años para publicarlas en un libro. En 1868 entregó el manuscrito al ministro Luis González Bravo, pero, durante la Revolución de Septiembre, el manuscrito desapareció.
Bécquer intentó al año siguiente reconstruir de memoria sus poemas en otro manuscrito titulado Libro de los gorriones, del que no se tuvo noticia hasta que fue descubierto en 1914 en la Biblioteca Nacional de Madrid. En 1871, ya fallecido el poeta, varios amigos suyos prepararon la primera edición de sus obras. Los encargados de la edición de las poesías de Bécquer tomaron como base el Libro de los gorriones, pero prescindieron del orden cronológico en que se habían escrito las rimas y las organizaron siguiendo un criterio temático, de modo que el libro desarrollara un proceso amoroso relacionado con la biografía sentimental de su autor.
Así, puede observarse en las Rimas que, tras una introducción relativa al concepto de poesía, se mantiene una línea argumental que va del canto alborozado al amor hasta la expresión de la angustia después de la ruptura con la amada. Teniendo en cuenta este criterio temático, los 76 poemas que comprendía la edición de 1871 se reparten en cuatros series: serie de la poesía (Rimas I-XI), serie del amor (Rimas XII-XXIX), serie del desengaño (Rimas XXX-LI) y serie del dolor y la angustia (Rimas LII-LXXVI). Esta ordenación se sigue manteniendo en la actualidad, ya que se carece de datos para reconstruir la cronología de las composiciones
- Poemas
- Textos digitales completos
- Introducción al libro “Rimas y leyendas”
- Rima I: Yo sé un himno gigante y extraño
- Rima II: Saeta que voladora
- Rima III: Sacudimiento extraño
- Rima IV: No digáis que agotado su tesoro
- Rima V: Espíritu sin nombre
- Rima VI: Como la brisa que la sangre orea
- Rima VII: Del salón en el ángulo oscuro
- Rima VIII: Cuando miro el azul horizonte
- Rima IX: Besa el aura que gime blandamente
- Rima X: Los invisibles átomos del aire
- Rima XI: Yo soy ardiente, yo soy morena
- Rima XII: Porque son, niña, tus ojos
- Rima XIII: Tu pupila es azul, y cuando ríes
- Rima XIV: Te vi un punto, y, flotando ante mis ojos
- Rima XV: Cendal flotante de leve bruma
- Rima XVI: Si al mecer las azules campanillas
- Rima XVII: Hoy la tierra y los cielos me sonríen
- Rima XVIII: Fatigada del baile
- Rima XIX: Cuando sobre el pecho inclinas
- Rima XX: Sabe, si alguna vez tus labios rojos
- Rima XXI: ¿Qué es poesía?
- Rima XXII: ¿Cómo vive esa rosa…?
- Rima XXIII: Por una mirada, un mundo
- Rima XXIV: Dos rojas lenguas de fuego
- Rima XXV: Cuando en la noche te envuelven
- Rima XXVI: Voy contra mi interés al confesarlo
- Rima XXVII: Despierta, tiemblo al mirarte
- Rima XXVIII: Cuando entre la sombra oscura
- Rima XXIX: Sobre la falda tenía
- Rima XXX: Asomaba a sus ojos una lágrima
- Rima XXXI: Nuestra pasión fue un trágico sainete
- Rima XXXII: Pasaba arrolladora en su hermosura
- Rima XXXIII: Es cuestión de palabras…
- Rima XXXIV: Cruza callada, y son sus movimientos
- Rima XXXV: No me admiró tu olvido…
- Rima XXXVI: Si de nuestros agravios en un libro
- Rima XXXVII: Antes que tú me moriré escondido
- Rima XXXVIII: Los suspiros son aire y van al aire
- Rima XXXIX: A qué me lo dices
- Rima XL: Su mano entre mis manos
- Rima XLI: Tú eras el huracán y yo la alta
- Rima XLII: Cuando me lo contaron sentí el frío
- Rima XLIII: Dejé la luz a un lado
- Rima XLIV: Como en un libro abierto
- Rima XLV: En la clave del arco mal seguro
- Rima XLVI: Me han herido recatándose en las sombras
- Rima XLVII: Yo me he asomado a las profundas simas
- Rima XLVIII: Como se arranca el hierro de una herida
- Rima XLIX: Alguna vez la encuentro por el mundo
- Rima L: Lo que el salvaje que con torpe mano
- Rima LI: De lo poco de vida que me resta
- Rima LII: Olas gigantes que os rompéis bramando
- Rima LIII: Volverán las oscuras golondrinas
- Rima LIV: Cuando volvemos las fugaces horas
- Rima LV: Entre el discorde estruendo de la orgía
- Rima LVI: Hoy como ayer, mañana como hoy
- Rima LVII: Este armazón de huesos y pellejo
- Rima LVIII: ¿Quieres que de ese néctar…?
- Rima LIX: Yo sé cuál el objeto
- Rima LX: Mi vida es un erial
- Rima LXI: Al ver mis horas de fiebre
- Rima LXII: Primero es un albor trémulo y vago
- Rima LXIII: Como enjambre de abejas irritadas
- Rima LXIV: Como guarda el avaro su tesoro
- Rima LXV: Llegó la noche y no encontré un asilo
- Rima LXVI: ¿De dónde vengo?
- Rima LXVII: Qué hermoso es ver el día
- Rima LXVIII: No sé lo que he soñado
- Rima LXIX: Al brillar un relámpago nacemos
- Rima LXX: Cuántas veces al pie de las musgosas
- Rima LXXI: No dormía; vagaba en ese limbo
- Rima LXXII: Las ondas tienen vaga armonía
- Rima LXXIII: Cerraron sus ojos
- Rima LXXIV: Las ropas desceñidas
- Rima LXXV: ¿Será verdad que cuando toca…
- Rima LXXVI: En la imponente nave
- Rima LXXVII: Dices que tienes corazón, y solo
- Rima LXXVIII: Fingiendo realidades
- Rima LXXIX: Flores tronchadas, marchitas hojas
- Rima LXXX: Una mujer me ha envenenado el alma
- Rima LXXXI: Es el alba una sombra
- Rima LXXXII: Errante por el mundo fui gritando
- Rima LXXXIII: Negros fantasmas
- Rima LXXXIV: Yo soy el rayo, la dulce brisa
- Rima LXXXV: A Elisa
- Rima LXXXVI: Yo me acogí, como perdido nauta
- Rima LXXXVII: ¡Quién fuera luna…
- Rima LXXXVIII: Apoyando mi frente calurosa
- Rima LXXXIX: Si copia tu frente
- Rima XC: Es un sueño la vida
- Rima XCI: Podrá nublarse el sol eternamente
- Rima XCII: Tu aliento es el aliento de las flores
- Rima XCIII: Para que los leas con tus ojos grises
- Rima XCIV: Patriarcas que fuisteis la semilla
- Rima XCV: La gota de rocío que en el cáliz
- Rima XCVI: Lejos y entre los árboles
- RIMAS Y LEYENDAS – Libro completo

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