Los tres monos, también conocidos como los «tres monos sabios» o «tres monos místicos», están representados en una escultura de madera de Hidari Jingorō, situada sobre los establos sagrados del santuario de Toshogu, construido en honor de Tokugawa Ieyasu, en Nikko, al norte de Tokio.



“No escuchar lo que te lleve a hacer malas acciones”, “no ver las malas acciones como algo natural” y “no hablar mal sin fundamento”.

La leyenda china cuenta que los tres monos sabios, fueron enviados por los dioses como observadores y mensajeros. Pues su deber era tomar testimonio de los actos y las malas acciones de la humanidad y poner al tanto a las deidades.

El ancestral templo de Toshogu en Japón, con más de 350 años de antigüedad es considerado como tesoro nacional del país nipon y guarda en su interior una escultura de los 3 Monos Sabios o Místicos que enseñan mucho más de lo que parece con sólo mirarlos.



Iwazaru. Es el mono que se tapa la boca, representa la necesidad de no trasmitir el mal. Evitar propagar los chismes y ser templado en situaciones difíciles sin necesidad de alzar la voz.

Kikazaru. Es el mono que se tapa los oídos, prefiere tomar esta alternativa ante determinado tipo de información dañina o inservible para evitar perder el equilibrio.

Mizaru. El mono que se cubre los ojos, recomienda cerrar los ojos a la obscuridad para alzar nuestras miradas hacia ese lado más luminoso, más esperanzador y significativo.



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