Tal vez te hizo engordar el miedo a no ser amada, a que te dejen sola con tus hijos, a que ya no te amen o te cambien por alguien más joven, o tal vez porque te hicieron creer que no valías nada, y todo eso se expresó en impulsos inconscientes que hicieron que se manifestara el deseo por comer… comer… comer…

¿QUÉ FUE LO QUE TE HIZO ENGORDAR?
Ni una alimentación deficiente, ni la falta de ejercicio han provocado tus kilos de más.
Lo que te hizo engordar fue el miedo, el sentimiento de abandono, la falta de amor, la desvalorización, la desprotecciòn, todo esto lo expresaste en impulsos inconscientes, y ellos se manifestaron como hábitos alimenticios deficientes.
Ten en cuenta que la finalidad de las experiencias dolorosas no es perdurar, sino enseñarnos su lección y luego disolverse… Sin embargo como tu sistema de drenaje emocional está averiado, has tratado, inconscientemente, de deshacerte de esos pensamientos y sentimientos por medio de la digestión, diciendo:
SI NO PUEDO PROCESAR MI TRISTEZA, QUIZÁ ME LA PUEDA COMER, SI NO PUEDO PROCESAR MI IRA, QUIZÁ SEA CAPAZ DE ENGULLIRLA….
Ese exceso de peso desaparecerá cuando esa niña interior que aún vive en el cuerpo del adulto, creciendo a través de la grasa, para ser reconocido y protegido por el adulto y se de cuenta que el miedo pertenece al pasado y que ahora esta a SALVO…
Esa niña interior dejará de crecer en forma de grasa corporal…
Quiero que sepas que la grasa es una expresión física de tu necesidad de poner distancia con los demás, esta grasa ha sido un muro para protegerte, una barrera, que tú misma has creado.
Te propongo que derribes los ladrillos de ese muro de grasa, para así darle paz y libertad emocional a tu niña interior…
Esos ladrillos hoy, ya no te sirven, esos ladrillos que tienen nombre y se llaman: Vergüenza, Rabia, Miedo, Rencor, Injusticia, Protección, Separación, Agotamiento, Estres, Complejo de inferioridad.
La grasa que te quitás de encima había penetrado en tu consciente antes de acumularse en tu cuerpo y cuando el peso desaparezca de tu mente, abandonará también tu cuerpo.
Cuantas dietas probaste, cuantas veces intentaste, cuantas veces dijiste, cuantas veces desististe…
Lo cierto de todo esto, es que cada mala experiencia, cada dolor, cada perdida, no es un castigo, sino que es una enseñanza. Y deberías transformar todo eso negativo en algo positivo o constructivo para tu vida.
Pero, parecería que las personas no aprenden fácilmente, y toda esa angustia se canaliza por medio de los alimentos, ese drenaje emocional se ha descompuesto y todas tus ocupaciones se han desorganizado, también todos tus pensamientos y sentimientos se han volcado inconscientemente a comer… comer… comer… comer…
Tu ocupación hoy es ama de casa, madre, esposa, amiga, hija, pero nada de eso hace que mitigues tu apego a las comidas… tu inconsciente dice: si no puedo procesar lo que me pasa, tal vez es tiempo de comerme esa angustia, y justificas tu accionar con malos refranes:- Es mejor gordita feliz que ser flaquita histérica o mi cuerpo no es gordo esta lleno de felicidad
Mas que refranes son excusas…
Te volcaste a cocinar para tus hijos y esposo, probaste las comidas más de la cuenta, dejaste de salir con tus amigas, de estudiar y te encerraste para agradarlos a ellos. Pero ellos quieren más y más… también crecen y se van… pero su sobrepeso queda.
Si, ya se que no es fácil bajar de peso, pero también es cierto que pocas veces lo intentaste.
Si reconoces que hoy es el primer día del pasado, muchas cosas pueden mejorar, pero para eso debes sentarte y preguntarte ¿cómo puedo mejorar?, tal vez ahí, sea el comienzo de tu nueva vida.
Ser robusta no es símbolo de fuerza, porque la fuerza solo puede ser muscular, y posiblemente seas débil emocionalmente.
Ese exceso de peso te dió una coraza y hace que creas que nadie por tu estructura y sobrepeso puede dañarte, más aún, si el que esta enfrente tuyo te ve con semejante grasa corporal.
Entonces la respuesta es que tu excedente de grasa corporal es una expresión física, algo asi como una necesidad de poner distancia con tu entorno, con aquellos que se burlaban tal vez en la escuela, en el club, o tus propios familiares.
Por lo tanto, creaste una barrera, un límite, un muro, entre aquellos y tu cuerpo.
Deberías proponerte que hoy sea el ultimo día de tu pasado, que ese muro o barrera, sea derribado para dar lugar a la otra persona, a aquella que quiere paz, comprensión, felicidad, libertad y otras tantas cosas que aún no descubriste, porque te creíste todo lo que te dijeron.
Cada ladrillo de ese muro tiene nombre y tal vez se llamen: hijos, esposo, padre, madre, comodidad, vergüenza, miedo a cambiar, odio, injusticia, divorcio, complejo de inferioridad.
Luego de que derribes el muro y ya no quede nada de el, veras el horizonte, detrás están nuevos desafíos, podrás volver a visitar a tus amigas, terminar la escuela, la universidad, ir al gimnasio y ver como todos te elogian por tu cambio.
Tampoco digas que todos son superficiales porque te ven más flaca, los que te quieren no te quieren por eso, sino porque tu cambio ahora es calidad de vida, porque mejoró tu humor, mejoró tu estética, tus ganas de verte linda y sonriente.
Ya no te agitas cuando caminas, tus ocupaciones se organizaron, ahora sobra tiempo porque cada uno de tu grupo familiar hace lo que le corresponde y vos ya no sos el burro de carga, ya nadie te exige y todos valoran tu esfuerzo…
Quiérete, porque hoy sos una mujer nueva ….
FIN
El Candelabro. Iluminando Mentes
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