Se dice que el “Síndrome de Alejandría” es una mutación genética que hace que los ojos pasen de azules a púrpura luego de los seis meses de edad. Durante la pubertad, el tono púrpura se profundiza aún más. Algunos otros síntomas de la presunta enfermedad incluyen lo siguiente: Piel blanca que no se quema con el sol.

𝐒𝐈𝐍𝐃𝐑𝐎𝐌𝐄 𝐃𝐄 𝐀𝐋𝐄𝐉𝐀𝐍𝐃𝐑𝐈𝐀
Teóricamente, el 𝗦𝗶𝗻𝗱𝗿𝗼𝗺𝗲 𝗱𝗲 𝗔𝗹𝗲𝗷𝗮𝗻𝗱𝗿𝗶𝗮 es consecuencia de una 𝗺𝘂𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻 𝗴𝗲𝗻𝗲𝘁𝗶𝗰𝗮, que convierte a las personas en seres humanos con unas cualidades extraordinarias.
Como consecuencia de esta mutación, los ojos se volverían 𝗩𝗶𝗼𝗹𝗲𝘁𝗮𝘀, la piel extremadamente clara (que curiosamente no se quema con la exposición solar) y el cabello se torna castaño oscuro, aunque no tienen vello corporal. Lo curioso del caso es que a estas personas se les atribuyen capacidades únicas, pues las mujeres no tienen ciclo menstrual pero pueden tener hijos, sus sistemas inmunológicos son infranqueables, sus cuerpos bien proporcionados nunca ganan peso y encima aparentan 5 o 10 años menos.
Ciertamente, no parece muy verídica esta historia, Aparentemente las personas con 𝗦𝗶𝗻𝗱𝗿𝗼𝗺𝗲 𝗱𝗲 𝗔𝗹𝗲𝗷𝗮𝗻𝗱𝗿𝗶𝗮 nacen con ojos azules, pero al cabo de un tiempo (a los seis meses) y debido a la 𝗺𝘂𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻 𝗴𝗲𝗻𝗲𝘁𝗶𝗰𝗮, se transforman en 𝗩𝗶𝗼𝗹𝗲𝘁𝗮𝘀. Esta condición se suele dar, sobre todo, en personas caucásicas. Durante la pubertad, el tono se convierte en más oscuro. Pero el color de los ojos, aunque puede ser llamativo, no es lo más perturbador de esta historia. Por ejemplo, que a pesar de la tonalidad pálida de la piel, estas personas no se queman al sol.
Además, resulta que gracias a una 𝗺𝘂𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻 𝗴𝗲𝗻𝗲𝘁𝗶𝗰𝗮 el envejecimiento se detendría alrededor de los 50 años, y supuestamente no es a partir de los 70 años de edad cuando estos individuos comienzan a parecer personas mayores.
El nombre de este desorden aparece en el XIV en el Norte de Europa. Según cuenta la historia, el término se originó debido al caso de 𝗔𝗹𝗲𝘅𝗮𝗻𝗱𝗿𝗶𝗮 𝗔𝗴𝘂𝘀𝘁𝗶𝗻, una mujer que nació en Londres en el año 1329. En el momento de su nacimiento, la pequeña 𝗔𝗹𝗲𝘅𝗮𝗻𝗱𝗿𝗶𝗮 tenía los ojos azules, pero poco a poco el color cambió a 𝗩𝗶𝗼𝗹𝗲𝘁𝗮. Un sacerdote de la época afirmaba que este extraño caso no era obra del diablo (menos mal), sino que tenía conocimiento de algún caso similar proveniente de Egipto, y 𝗔𝗹𝗲𝘅𝗮𝗻𝗱𝗿𝗶𝗮 tendría todos los síntomas anteriormente descritos.
Esta historia que podría parecer más bien un tema relacionado con la superstición y los temores sobre la brujería que sigue viva en la actualidad. Algunos defensores de la existencia de este 𝗦𝗶𝗻𝗱𝗿𝗼𝗺𝗲 creen que la actriz Británica 𝗘𝗹𝗶𝘇𝗮𝗯𝗲𝘁𝗵 𝗧𝗮𝘆𝗹𝗼𝗿 presentaba este desorden. Resulta que 𝗧𝗮𝘆𝗹𝗼𝗿 tenía los ojos de un color azul oscuro, y que dependiendo de cómo la luz incide sobre ellos parecían 𝗩𝗶𝗼𝗹𝗲𝘁𝗮𝘀.

El Candelabro. Iluminando Mentes
Descubre más desde REVISTA LITERARIA EL CANDELABRO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
