En 1982, Lonnie Johnson, ingeniero del Jet Propulsion Laboratory de la NASA y también un manitas muy mañoso, trabajaba en su casa en la construcción de una termobomba cuando se produjo un pequeño accidente y el agua que contenía el ingenio salió disparada a propulsión.

𝗘𝘀𝘁𝗲 𝗲𝘀 𝗟𝗼𝗻𝗻𝗶𝗲 𝗝𝗼𝗵𝗻𝘀𝗼𝗻
Un científico de cohetes de la NASA, ingeniero nuclear e inventor con más de 100 patentes. También creó accidentalmente el juguete acuático más vendido de todos los tiempos: el Super Soaker (NERF)
Primera persona que roció con el Super Soaker:
“En realidad, no recuerdo a la primera persona a la que lancé un chorro. Sabes, recuerdo la primera vez que disparé el arma y se la di a mi hija y la dejé jugar con ella. Pero creo que la primera persona memorable fue cuando yo era militar, estaba en la fuerza aérea y mis compañeros de trabajo estaban allí. Yo era capitán en el ejército en ese momento y recuerdo bien un Mayor que me superaba en rango me vio sosteniendo el arma y dijo ‘¿capitán qué es eso?’ Dije ‘es mi pistola de agua, señor’ y él dijo ‘¿funciona?’ Dije ‘Sí, señor’ y me giré y le disparé justo entre los ojos. Fue gracioso. Por supuesto, aunque lo conocía no sabía cómo reaccionaria, todos se quedaron callados pero el sonrió y después todo se convirtió en un alboroto, estábamos tirando agua, cerveza de los vasos y todo fue un gran rompehielos, tuvimos un gran momento.”
¿Invento favorito?
“Eso es como preguntar cuál es mi hijo favorito, jaja. En realidad, me cuesta elegir. Puedo decir que hay cinco o cuatro puntos destacados: mi robot que construí cuando estaba en la escuela secundaria, por supuesto, era un cambio de pensamiento para mí. El Super Soaker, las pistolas de dardos Nerf, mi invento en la nave espacial Galileo, la tecnología de baterías de litio que estoy desarrollando en este momento, las baterías de estado sólido y las celdas de combustible de litio. Y, por supuesto, el motor térmico; mi motor que convierte el calor directamente en electricidad sin piezas mecánicas móviles. Esas son las cosas que destacan. No puedo decir que una sea mi favorita porque todas han tenido un impacto dramático en mi vida”.
Consejos para niños que quieren ser inventores inspiradores:
“Mi consejo para los niños que son inventores inspiradores es que perseveren. No renuncien a sus visiones y a las cosas que quieren hacer, a veces solo ustedes pueden verlas. Solo ustedes pueden darse cuenta del impacto potencial que podría tener”.

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