A parte de su significado defensivo, las armaduras japonesas tenían también un importante valor artístico y simbólico. Se identificaban por la flor del cerezo, símbolo de la fugacidad de la vida, y la espada, símbolo del alma del samurái.

La armadura del samurái buscaba la protección de su portador al mismo tiempo de brindarle una alta y eficiente movilidad.
Conocidas como “armas defensivas”, las armaduras fueron creadas y evolucionaron con el fin de proteger diversas partes del cuerpo de los ataques de un oponente.
En Japón la armadura de los guerreros de elite samurái había evolucionado en base a las usadas en las antiguas China y Corea. La forma más tradicional de armadura samurái, alcanzó su desarrollo a mediados del período Heian y años más tarde se perfeccionaría con la ō-yoroi samurái, donde comenzaron a aparecer las primeras armaduras completas.
Confeccionada con materiales más ligeros que el de las armaduras occidentales, la armadura japonesa ō-yoroi permitía al guerrero nipón moverse con facilidad, además de estar protegido ante los ataques enemigos. Era manufacturada de una forma muy particular, pues estaba hecha en base a láminas de hierro unidas por medio de cuero y entrelazadas por cordones de seda que otorgaban elegancia y funcionalidad.
La forma en la que se trabajaba el metal no solo aportaba un equipo defensivo ligero que iba de acorde con la mentalidad del samurái, si no que también se convirtió en una forma de arte ya que se le confería una personalidad propia a los distintos modelos de armaduras que se realizaban.
La búsqueda de la excelencia al confeccionar la armadura samurai se convirtió en una forma de arte.
Más allá de la funcionalidad defensiva, la armadura del samurai tenía una gran complejidad simbólica. En base del entramado de la seda se podía identificar el tipo de armaduras según el rango jerárquico que se quería representar. Siendo las armaduras de los generales y los guerreros de alto rango las que iban más ornamentadas y estéticas. Incluso en función del clan para el que fueran realizadas se les confería personalidad propia, determinando ciertos colores propios y distintivos de las grandes familias.
Partes de la armadura.
▪Kabuto: El casco de la armadura. Podía estar hecho de acero o placas de cuero. De él colgaba un protector de cuello, llamado shikoro, también de cuero o de acero.
▪Mempo: Una máscara que protegía la cara y, además, servía para infundir terror en el enemigo.
▪Dō: Una coraza que protegía el torso del samurai. También estaba hecha de acero o de cuero.
▪Kusazuri: Colgaba de la parte delantera y trasera del dō, y su función era proteger la parte inferior del cuerpo y la parte superior de la pierna.
▪Sode: Placas de cuero o acero unidas entre sí que protegían los hombros.
▪Kote: Eran guantes blindados que llegaban hasta los hombros. Estaban hechos de tela cubierta de placas de acero.
▪Haidate: Eran protectores de muslos y se confeccionaban de manera similar a los kote.
▪Suneate: Protegían las espinillas.






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