Byung-Chul Han es un filósofo y ensayista surcoreano experto en estudios culturales y profesor de la Universidad de las Artes de Berlín.

El arte redentor y el arte del «me gusta»
El arte es alteridad que va al corazón, hace contra la «mismidad» del sujeto consigo mismo, representa lo distinto, la «lejanía». Lo que no soy yo. Atenta contra el «pecho estrecho» , contra el interes desmesurado y exagerado por el «yo»
“ El pecho estrecho seria la caja de resonancia de una naturaleza hipocondriaca y narcisista que solo habla escuchandose a si misma “ ( Byung Chul, 2022 pág. 10)
El arte es algo bello. Conmueve el corazón del espectador, es, por ello, un arte redentor. Redime al sujeto de la relación consigo mismo. Esta completamente gobernado por una «negatividad» , en concreto, la negatividad de lo distinto. En el arte, el corazón se enfrenta a lo distinto, que lo vulnera. El arte redentor es una expresión de alteridad.
“ La negatividad es esencial para el arte. Es su herida […] en ella hay algo que me conmociona, que me remueve, que me pone en cuestión, de lo que surge la apelación de tienes que cambiar tu vida […] de la obra de arte viene una sacudida que derrumba al espectador “ ( Byung Chul, 2015 pág. 10)
La negatividad del arte es una negatividad que desarma al sujeto. Lo desenvuelve de su narcisismo, lo «descentra» al traerle lo que es distinto , es decir, al presentarse como alteridad. El arte rescata al hombre del narcisismo.
“ La tarea del arte y de la poesía viene a consistir en hacer que la percepción deje de espejar, en abrirla al prójimo que tenemos enfrente, al otro, a lo distinto “ ( Byung Chul, 2016 pág. 105)
En el arte, la percepción se retira de si mismo hacia lo otro. La «negatividad de lo distinto» hace posible una experiencia con el arte. El arte es una instancia de redención para el «yo» por cuanto se presenta como algo otro.
“ Lo que constituye la experiencia en sentido enfatico es la negatividad de lo distinto y la transformación. Tener una experiencia con algo significa que eso nos concierne, nos arrastra, nos oprime o nos anima. Su esencia es el dolor “ (Byung Chul, 2016 pág. 12 – 13)
El arte, según Han, circuncida al corazón. Lo abre a lo distinto. La alteridad penetra en el «yo» a través de su corazón, instala un «tímpano» que escucha a lo distinto. La circuncisión del Corazón es precondición fundamental para la experiencia con el arte. Con el corazón circuncidado «vulnerado>>, el hombre tiene acceso al arte como arte redentor. El «dolor» del arte es que el corazón queda circuncidado, escuchando la voz de lo distinto. Lo mismo que con Eros, se trata de la muerte del «yo» en tanto que «sujeto narcisista». Del arribo de lo distinto a lo que es siempre igual.
El arte, como irrupción de lo distinto, es una forma de «afuera» , que trae fin a lo siempre mismo, como se ha dicho, tal desastre es una suerte de redención, lo «completamente otro» se hace presente como salvación de lo que permanece igual a si mismo. De lo que solo sabe relacionarse consigo mismo. El arte es un desastre para nuestro corazón, destrona la mismidad, hace que el «yo» ceda a lo otro, transformándose. La dicha es dejar de ser «yo»
“ La estética del desastre […]es una estética del acontecimiento […] un acontecimiento de vacío que vacía al yo, lo desinterioriza, lo desubjetiva, llenándolo así de dicha. Todos los acontecimientos son bellos porque expropian al yo ( Byung Chul , 2015 pág. 37 – 38)
Hoy, parece ser, que los espectadores no contemplan al arte en tanto que negatividad y alteridad redentora, es decir, quedan ciegos para lo distinto «traicionan lo distinto» . Se ha hecho del arte una ocasión para compartir la vida en el mundo digital. Como parte de la personalidad digital. Uno no es contemplador del arte si no lo expone en sus redes sociales. Por contra, la experiencia redentora y arrebatadora con el arte supone un acontecimiento intimo, que se sustrae de toda exposición digital. Lo intimo es, ciertamente, lo no expuesto.
El espectador que comparte digitalmente sus visitas artisticas no es nunca vulnerado por la «negatividad de lo distinto» no puede tener ninguna «experiencia» con el arte, reviste la experiencia artistica como una exhibición digital. Además, consumir demasiado arte podría ser letal para el «yo».
Según Byung Chul Han, el arte actual esta definido totalmente por una «positividad» , se vuelve «objeto de agrado» , de esta manera se priva de el toda «negatividad» La misión principal del arte contemporáneo es el agradar. En palabras de Han:
“Hoy, lo bello mismo resulta satinado cuando se le quita toda negatividad, toda forma de conmoción y vulneración. Lo bello se agota en el «me gusta» […] se opone diametralmente a aquella experiencia negativa de la sacudida, del verse derribado ( Byung Chul, 2015 pág. 10)
En la época actual, el arte bello da lugar a el arte del agrado. La negatividad cede a la positividad. La conmoción al «me gusta» Este arte del agrado es, definitivamente, el que se publicita en los perfiles de las redes sociales. En lo digital, se comparte lo que agrada “lo que se intercambia son, sobre todo, deferencias y complacencias, es más, cosas positivas “ (Byung Chul, 2015 pág. 6)
Bajo esta lógica, la positividad del arte tiene un respaldo digital. Hoy, es difícil, tener aquella experiencia con el arte que redime y salva al sujeto de su mismidad de su «infierno de lo igual» . Resulta complejo tematizar al arte actual como algo «distinto» . Revestirlo de «negatividad» y de su capacidad de «vulneración»
Al arte es un «elogio», una«loa» a lo distinto que hoy se disloca en nombre del agrado que no produce ningun arrebatamiento del «yo». El arte del me gusta condena al sujeto a vivir, para siempre, en el «infierno de lo igual», esto es, en lo que es siempre lo mismo.
¿En que instancia puede redimirse el hombre actual? ¿Asistimos, como anota Han, a la extinción de lo distinto?
Bibliografia.
Byung Chul, Han ( 2015) La Salvación de lo Bello. Barcelona, España : Herder Editorial pág: 6, 10, 37, 38.
Byung Chul, Han ( 2016) La Expulsión de lo Distinto. Barcelona, España : Herder Editorial pág : 12, 13, 105.
Byung Chul, Han ( 2022) El corazón de Heidegger. El concepto de «estado de ánimo» en Martín Heidegger. Barcelona, España : Herder Editorial pág : 10

EL CANDELABRO. ILUMINANDO MENTES
Descubre más desde REVISTA LITERARIA EL CANDELABRO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
