Es fácil y tentador imaginarse a Georges Perec tramando uno de sus tantos artefactos literarios mientras se estrujaba la espesa y peculiar barba que le adornaba el rostro. Con esa apariencia a medio camino entre el científico loco y el brujo esotérico, el autor francés fue construyendo una de las obras más peculiares e insólitas del siglo XX




El 7 de marzo de 1936 nacía Georges Perec, fue uno de los escritores más importantes de la literatura francesa del siglo XX. Su obra escrita incluye novelas, obras de teatro, poemas, ensayos, obras misceláneas, guiones, recopilaciones de artículos, libros ilustrados en colaboración con algunos pintores, juegos verbales y lingüísticos.

También realizó incursiones en el cine y en la música. Fue miembro del grupo Oulipo desde 1967 hasta su muerte. Su obra estuvo basada en la experimentación, en ciertas limitaciones formales como forma de creación, y en el explícito propósito de nunca repetir la misma idea en dos libros. Ha sido traducido a más de quince idiomas, pero no es un escritor leído por multitudes.

Más bien, se le suele considerar un autor de culto. Un interés adicional del autor, transversal a toda su obra pero especialmente notorio en Especies de espacios, es el de la distribución espacial de las personas, las cosas y los eventos, con respecto al espacio en que están insertos.

Para Guadalupe Nettel, estas relaciones espaciales le permiten al autor reflexionar tanto sobre la identidad individual de sus personajes, como sobre el recurso de la memoria, lo que se puede ver por ejemplo en Lo infraordinario. El espacio también suele utilizarlo como «prisión mental», como ocurre en sus novelas El Condotiero, Un hombre que duerme, La vida instrucciones de uso y en algunos otros de sus textos.

El uso de pinturas e imágenes también son recurrentes en su obra, donde son utilizadas como herramientas metatextuales. El catálogo, la imagen y la écfrasis, los espacios, la réplica y lo falso en la obra de Perec son para de Samaniego formas de resguardar la memoria. Perec también recurre mucho a la polisemia, en el uso de anagramas, hipogramas, entre otros recursos lingüísticos.

El autor investigó nuevas maneras de acercar al lector al proceso mismo de la escritura, e invita a través de sus libros a que los lectores asuman un rol más activo. En parte con este fin, el autor utiliza mucho el recurso de la fragmentación, es decir, la división del contenido de sus obras en porciones de textos breves.

En cuanto a su obra cinematográfica, precedida de algunos proyectos radiofónicos, si bien Perec no alcanzó a desarrollar un montaje característico, sí le da una gran importancia al recurso del travelling. Sus trabajos se pueden relacionar con las Ursonate de Kurt Schwitters, precursoras de la poesía fonética, así como con las películas de Alan Berliner y Alain Resnais, director de Hiroshima mon amour (1959.



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