Titivulus es un demonio medieval que se creía que habitaba en las bibliotecas de las iglesias y universidades. Según la creencia popular, su tarea era causar confusiones y errores en la mente de los copistas que trabajaban en las bibliotecas. El nombre de Titivulus proviene del latín “titivillus”, que significa “que lleva pequeñas cosas”. En la Edad Media, se creía que este demonio estaba presente en cada error que se cometía en los textos sagrados, y que era responsable de la mala transcripción de las palabras y los errores tipográficos.

Titivulus: un demonio medieval.
Titivillus es un personaje que aparece en la mitología medieval como un demonio o un diablo menor, responsable de cometer errores en la copia de manuscritos y de recoger las faltas de ortografía y los errores de los copistas y escribas en los libros y textos sagrados.
Este personaje aparece por primera vez en las antiguas obras monásticas medievales que trataban sobre el trabajo de los escribas y los copistas en la Edad Media. Titivillus era considerado un demonio muy astuto, que tenía la habilidad de infiltrarse en los procesos de escritura y producción de manuscritos en los monasterios.
El trabajo de los copistas era muy importante en la Edad Media, ya que la impresión no existía todavía y los libros debían ser escritos a mano. Por lo tanto, cualquier error que cometieran los copistas se consideraba una falta grave, especialmente si se trataba de textos religiosos. Por esta razón, la figura de Titivillus se convirtió en una especie de chivo expiatorio para los errores y faltas cometidos en la copia de manuscritos, lo que permitía que los copistas pudieran ser perdonados por sus errores y continuar trabajando.
Además de recopilar los errores de los copistas, se decía que Titivillus también estaba presente en los juicios, registrando los pecados de las personas y acusándolas ante Dios en el momento del Juicio Final. Se decía que este demonio era especialmente activo durante la misa y en los momentos de oración, tratando de distraer a las personas y llevándolas a cometer errores.
En resumen, Titivillus es un personaje de la mitología medieval que simboliza los errores y las faltas que los copistas y escribas cometían al copiar manuscritos y textos religiosos. Su figura permitía que los copistas pudieran ser perdonados por sus errores y continuar trabajando, y también se le atribuían otras funciones como la de registrar los pecados de las personas en los juicios. Aunque este personaje pertenece a la mitología medieval, todavía es recordado en algunos círculos literarios como una figura emblemática de la época.
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