En un universo lleno de ruidos y prisas, a menudo pasamos por alto las maravillas que nos rodean en los momentos más simples. En medio de este caos, surge la poesía de Jorge Luis Borges para recordarnos que la belleza y la salvación pueden encontrarse en las acciones cotidianas y en las emociones que nos inundan sin que nos demos cuenta. En su poema “Los justos”, Borges nos invita a adentrarnos en un mundo donde el cultivo de un jardín, el agradecimiento por la música y la contemplación de una etimología pueden ser actos de redención y alegría. Acompáñanos en este viaje poético hacia la apreciación de las pequeñas cosas que, sin saberlo, están salvando el mundo.



La Salvación en las Pequeñas Acciones: Análisis del Poema ‘Los justos’ de Borges”

Los justos: Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire. El que agradece que en la tierra haya música. El que descubre con placer una etimología. Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez. El ceramista que premedita un color y una forma. Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada. Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto. El que acaricia a un animal dormido. El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho. El que agradece que en la tierra haya Stevenson. El que prefiere que los otros tengan razón. Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

JORGE LUIS BORGES


El poema “Los justos” de Jorge Luis Borges captura la esencia de la belleza y la bondad en las acciones cotidianas de personas aparentemente comunes. A través de una serie de imágenes, Borges nos muestra diferentes situaciones donde individuos encuentran la dicha en actividades simples y significativas. Desde el hombre que cultiva un jardín hasta el tipógrafo que compone una página con esmero, el poeta nos invita a apreciar las pequeñas acciones que pueden marcar la diferencia en el mundo.

Cada una de las escenas retratadas en el poema resalta la importancia de la gratitud y la búsqueda de la belleza en la vida diaria. Borges enfatiza la capacidad humana de encontrar placer en la música, la lectura, la creatividad y la contemplación, mostrando que la felicidad y la salvación se encuentran en los detalles más simples. Al destacar la figura de aquellos que se ignoran, el poeta nos invita a reconocer y valorar estas acciones que, en su conjunto, pueden tener un impacto positivo en el mundo.

En tan solo tres breves párrafos, Borges logra transmitir un mensaje poderoso y reconfortante. A través de su poesía, nos invita a reflexionar sobre la importancia de las pequeñas cosas y cómo nuestras acciones pueden influir en los demás y, en última instancia, en el mundo en el que vivimos. “Los justos” es un recordatorio de que la bondad y la belleza están presentes en las situaciones más simples y que, al apreciar y fomentar estas virtudes, podemos contribuir a un mundo mejor.


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