En las páginas de la historia literaria, un nombre destaca con resplandor propio: Milan Kundera, el enigmático escritor checo cuyas letras tejieron un manto de sabiduría y resistencia. A través de su pluma inigualable, Kundera denunció las garras del totalitarismo y abrazó el poder transformador de la memoria. Desde los oscuros días del Partido Comunista de Checoslovaquia hasta su exilio en la tierra de la libertad, Francia, este maestro de la palabra forjó un legado inmortal, recordándonos siempre que la cultura y la historia son pilares inquebrantables en la construcción del alma de una nación. Adentrémonos en el universo de Milan Kundera y desentrañemos su inmensa herencia literaria que se alza como una llama eterna en la lucha contra la aniquilación cultural.

¿POR QUÉ HA PASADO DESAPERCIBIDA
LA MUERTE DE MILAN KUNDERA?
Cuando en la década de 1980 leí “EL LIBRO DE LA RISA Y EL OLVIDO” escrito por Milan Kundera, quedé estupefacto con un fragmento de esta obra del escritor checo que, con el paso del tiempo, se convertiría en una de sus citas más famosas:
“El primer paso para liquidar a un pueblo es borrar su memoria. Destruir sus libros, su cultura, su historia. Luego, hacer que alguien escriba nuevos libros, manufacture una nueva cultura, invente una nueva historia. Pronto la nación empezará a olvidar lo que es y lo que fue. El mundo a su alrededor lo olvidará aún más deprisa”. Milan Kundera, El Libro de la risa y el olvido (1979).
Milan Kundera falleció el pasado martes 11 de julio a la edad de 94 años en su residencia de Francia, su segunda patria. Había nacido en Checoslovaquia en abril de 1929.
¿Por qué su muerte, debido a serios problemas de salud, ha pasado casi desapercibida?
En su juventud, Kundera perteneció el Partido Comunista de Checolosvaquia, pero luego se distanció de la ideología marxista “debido a su desacuerdo con las políticas represivas del régimen comunista” en la URSS.
En 1968, fue testigo de la invasión soviética que cercó con sus tanques a la capital checa, la Praga del escritor Franz Kafka.
En 1975 se marchó al exilio hacia Francia para vivir en un ambiente de libertad que no tenía en su país de origen.
Su renuncia al marxismo y su refugio en Francia fueron la causa para que sus obras se prohibieran en los países bajo la influencia de la antigua URSS.
Desde 1953 escribía obras teatrales y novelas, pero llegó a la fama literaria con su reconocida novela “La Insoportablable livianda del ser” ( 1984).
Sin embargo, su primera novela titulada “La Broma”, de 1967, en que “ya mostraba su habilidad para combinar el humor con la crítica social y política”, fue la causa de que perdiera su empleo en el teatro, bajo el régimen comunista de Praga.
Otra obra destacada, “La Despedida” (1972), “explora temas de amor, amistad y traición a través de una historia ambientada en la Praga de los años 50”.
Al referirme a su famosa cita al inicio de este ensayo, quiero seńalar que Milan Kundera fue un gran visionario de lo que representa la aniquilación de la cultura bajo los regímenes totalitarios, fascistas y pseudo democráticos.
Lo vimos bajo el nazismo, en que las milicias de Hitler incautaban libros a los adversarios de ese régimen. Lo conocimos bajo la dictadura militar en Argentina, que obligó a los escritores y artistas de ese pais a escribir en el exilio el libro testimonial “Cómo matar una cultura”.
Lo vimos en la década de 1990 en Afganistán bajo el régimen teocrático y opresor de los Talibán, ordenando destruir las gigantescas esculturas de Buda y todos los signos visibles de esa religión procedente de La India.
Lo vimos con la invasión militar de EEUU a Iraq en el 2003, con el presidente George W. Bush ordenando a sus soldados la destrucción del Museo de Bagdad, el más antiguo del mundo, con piezas de incalculable valor histórico que datan de miles de años y que hoy están desaparecidas.
Lo hemos visto sistemáticamente en la República Dominicana, donde los gobiernos que han precedido a la caída de la dictadura, en 1961, (con excepción del gobierno de Joaquín Balaguer) se han empeñado en destruir todo vestigio de la “Era de Trujillo”.
Basta citar la ruina en que hoy se encuentra el famoso Teatro Agua y Luz”, la obra cultural más importante para conmemorar el 25 aniversario de dicha era. Hoy es un cementerio de chatarras en manos de un dirigente político inescrupuloso del PRD pero la destrucción es obra del gobierno de Leonel Fernández.
El mejor honenaje que podemos rendir al poeta, dramaturgo y novelista Milan Kundera es mantener viva la cita que hemos destacado al comienzo de este escrito.
MILAN KUNDERA, escritor prohibido en países bajo las influencias del marxismo.
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