En el vasto escenario del universo, donde los anhelos y las certezas se entrelazan en una danza de contradicciones, emerge el concepto del absurdo de la existencia. Como un eco lejano que resuena en las profundidades de la conciencia, esta noción desafía las expectativas del ser humano y lo confronta con la desproporción entre sus deseos más profundos y la cruda realidad. Albert Camus, el visionario filósofo y escritor, nos invita a explorar este abismo vertiginoso a través de su ensayo emblemático, “El mito de Sísifo”. En estas páginas, nos sumergimos en un laberinto de reflexiones que revelan la angustia y la esperanza entrelazadas en el tejido de nuestra existencia, confrontando el silencio desolador del universo con la determinación de empujar la roca de la vida, conscientes de su futilidad pero comprometidos a encontrar significado en cada paso.



Vivir con conciencia de la muerte: La filosofía existencial de Albert Camus”


Albert Camus, ganador del premio nobel de literatura en 1957 por novelas como la Peste, el extranjero, la caída entre otras obras que abarcan diversos géneros-cuento, teatro y ensayo- realizó un aporte sustancial a la filosofía existencial en su ensayo sobre el suicidio, titulado: El mito de Sísifo. En este ensayo, Camus plantea el concepto del “absurdo de la existencia” definido en términos de la desproporción que forma un abismo entre el deseo-en su sentido más general-y la realidad.

El ser humano anhela que exista un creador, algún tipo de consciencia cósmica que brinde sentido al universo o alternativamente, persigue verdades absolutas ya sea en la metafísica o en la ciencia. Frente a la muerte, surge la esperanza desesperada de una “vida después” y mientras más intensidad y fuerza adquieren estos deseos universales, mayor es la contradicción entre el hombre y su realidad ya que el mundo objetivamente, carece de verdades absolutas, no hay ningún creador y la muerte es el fin de todo.

El absurdo por consiguiente, es el conflicto entre el ser humano que grita con angustia y esperanza y el universo que responde con un silencio desolador. De ahí que Camus escoja la figura mitológica del rey Sísifo condenado a empujar una roca eternamente en el inframundo a lo largo de una pendiente. Poco antes de llegar a la cima, la roca cae y debe reiniciar su labor que se convierte en una tarea inútil. La futilidad de la existencia nace del conflicto entre el deseo-la utopía-y la forma real en la que opera el mundo.

Ante el absurdo, surgen distintas actitudes filosóficas que se convierten en formas de vida. Una es el pesimismo resignado que conduce al suicidio, otra es arrojarse al idealismo de la esperanza que niega la realidad. Sin embargo, la opción que defiende Camus hereda vestigios de la filosofía de Nietzsche, eligiendo vivir aunque se reconoce la contradicción fundamental de la condición humana. Se trata de empujar la roca como Sísifo en el inframundo sabiendo que objetivamente y a largo plazo, tal acción resulta inocua-conciencia de la muerte-vivir tomando el absurdo de la existencia no como una conclusión sino como un punto de partida.

El absurdo de la existencia es un concepto que puede articularse con la imposibilidad de concretar la gratificación del deseo en el psicoánalisis Freudiano dentro de la relación entre Eros y Tánatos en la cual, Eros aspira secretamente ser su opuesto (la muerte) porque solamente la quietud de la inexistencia ofrece verdadera plenitud.

En el ámbito cotidiano, el absurdo se manifiesta con la frustrante imposibilidad que toda persona ha experimentado alguna vez de realizar tal y como lo imaginamos, un deseo, ideal, sueño o anhelo.


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