En las brumas del tiempo, cuando los caballos galopaban como fieles compañeros de batalla, surgió una figura misteriosa conocida como “veterinarius”. La antigua Roma, cuna de imperios y legiones, vio nacer la semilla de una profesión que perduraría a través de los siglos. La palabra “veterinario”, que hoy evoca imágenes de cuidado y ternura hacia nuestros fieles amigos peludos, encuentra su origen en aquellos lejanos días, donde los equinos envejecidos encontraban refugio en los corazones de los “veterinarii”. Desde entonces, el camino de la medicina veterinaria ha sido una travesía fascinante, transitando por épocas de aprendizaje y descubrimiento, hasta convertirse en la luz que guía el bienestar animal en nuestros días. Adentrémonos en los secretos y la evolución de esta noble profesión, cuyo legado perdura en el corazón de quienes aman y protegen a todas las criaturas del reino animal.

“Del Cuidado de Caballos a la Salud Animal Integral: El Camino de los Veterinarios a lo largo de la Historia”
El origen de la palabra “veterinario” se remonta a la antigua Roma, donde los caballos del ejército que eran demasiado viejos se recogían en un lugar para disfrutar de descanso, llamados “veterinus”. Las personas encargadas de cuidar de estos animales fueron conocidas como “veterinarii” o “veterinarius”, derivado de la palabra latina “vetus” o “veteris”, que significa “viejo”. Esta denominación reflejaba el enfoque inicial de la profesión hacia el cuidado de animales mayores.
A lo largo de la historia, el papel de los veterinarios ha evolucionado significativamente. Sin embargo, los orígenes de esta profesión se remontan a la antigüedad, donde su enfoque principal era el cuidado de animales utilizados en el ejército y la agricultura. Con el tiempo, se reconocieron las necesidades de atención para animales de diferentes tipos y edades, lo que llevó al desarrollo de técnicas y conocimientos especializados.
El punto de inflexión en la consolidación de la medicina veterinaria como una disciplina profesional se produjo en el siglo XVIII. Claude Bourgelat, un amante de los caballos y abogado francés, descontento con los tratamientos empíricos ineficaces para los caballos de raza, convenció al rey Luis XV de crear la Escuela de Veterinaria de Lyon en 1761, que comenzó a funcionar al año siguiente. Esta institución marcó el inicio de la enseñanza formal de la medicina veterinaria y atrajo estudiantes especializados en el cuidado de caballos y herradores, ya que la herradura se convirtió en uno de los temas de estudio.
La fundación de la Escuela de Veterinaria de Lyon inspiró la creación de otras instituciones similares en Europa. En los años siguientes, países como Austria, Italia, Dinamarca, Suecia, Alemania, Hungría, Inglaterra y España establecieron sus propias escuelas de medicina veterinaria, y para finales del siglo XVIII, había 19 escuelas en toda Europa.
Con el tiempo, la profesión de veterinario se diversificó, abarcando una amplia gama de animales, desde ganado hasta mascotas, y su función se amplió para incluir la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades y lesiones en animales. Las escuelas de medicina veterinaria continuaron desarrollándose y mejorando su currículo para proporcionar una formación integral a los futuros veterinarios.
En la actualidad, la medicina veterinaria se ha convertido en una disciplina especializada y esencial en la sociedad, ya que desempeña un papel crucial en la protección de la salud y el bienestar de los animales, así como en la prevención de enfermedades zoonóticas que pueden afectar a los seres humanos.
En conclusión, el término “veterinario” tiene sus raíces en el latín y se refiere originalmente a los cuidadores de caballos viejos en la antigua Roma. A lo largo de la historia, la profesión de veterinario ha evolucionado desde el cuidado de animales utilizados en el ejército y la agricultura hasta una disciplina especializada y esencial que abarca una amplia variedad de especies animales. La fundación de la primera escuela de medicina veterinaria en Lyon en 1761 marcó el inicio de la enseñanza formal de esta profesión y sentó las bases para su desarrollo en toda Europa.
Hoy en día, los veterinarios desempeñan un papel vital en la protección de la salud animal y humana, y su contribución es invaluable en la sociedad moderna.
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