En la tumultuosa década de 1960, Londres fue testigo del aterrador reinado de los gemelos Kray, Ronnie y Reggie, dos infames gángsteres que gobernaron tanto la glamorosa vida nocturna de la ciudad como su sórdido subsuelo criminal. Nacidos en la parte este de Inglaterra, los hermanos Kray se sumergieron en el mundo delictivo desde una edad temprana, consolidando su imperio del crimen bajo el nombre de “La Firma”. Con su mezcla de encanto carismático y ferocidad sin límites, los gemelos aterrorizaron a la ciudad, atrayendo tanto a celebridades como a figuras sombrías a su siniestro dominio. Sin embargo, su turbulento reinado llegó a su fin cuando fueron finalmente encarcelados por sus crímenes, poniendo fin a una época de violencia y notoriedad sin igual.



El Legado Sangriento de los Kray: Asesinatos, Crimen Organizado y Celebridades”


En la década de 1960, ningún gángster londinense era más temido que Ronnie y Reggie Kray, un par de gemelos que controlaban tanto la vida nocturna de élite de la ciudad como su sórdido subsuelo.

Los gemelos Kray nacieron el 24 de octubre de 1933, en Hoxton, parte este de Inglaterra. Reginald llegó al mundo 10 minutos antes que Ronald. Para entonces ya tenían un hermano seis años mayor, Charlie Jr., y tiempo después vendría una hermana, Viola, que fallecería siendo bebé. Su padre se llamaba Charles ‘Charlie’ Kray y su madre Violet Lee-Kray. Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, Charles Sr. pasó a la clandestinidad para evitar ser reclutado. Fue durante la niñez que Ronnie sufrió una lesión en la cabeza, que tal vez sería la razón de su posterior inestabilidad mental.

Siendo adolescentes, inspirados por su abuelo materno, Jimmy ‘Cannonball’ Lee, ambos practicaron boxeo amateur e incluso llegaron a las finales del Campeonato de Boxeo Escolar en Londres. La agresividad ya estaba rindiendo sus primeros frutos. Como matones que eran, formaron una banda que se hizo tristemente célebre en la zona y en varias ocasiones estuvieron a un paso de ingresar a prisión. En ese lapso, el único trabajo legítimo que tuvieron fue en un mercado de pescado, donde permanecieron unos seis meses.

En 1952, esa incipiente carrera delictiva sufriría un paréntesis cuando los Kray fueron reclutados por el ejército británico. Allí, la falta de respeto por la autoridad, la mala conducta y las reiteradas deserciones los llevaron tras las rejas de una prisión militar. Cumplido el arresto fueron licenciados deshonrosamente y comenzaron una vida de crimen.

En Bethnal Green, un barrio del East End de Londres, los gemelos compraron un viejo club de billar con un préstamo de su hermano mayor y formaron una banda con cockneys –como se llama a los habitantes de la zona– y criminales escoceses. Se hacían llamar ‘The Firm’ (‘La Firma’) y empezaron ofreciendo ‘protección’, para continuar con robo a mano armada, secuestros y destrucción de propiedad privada a fines de la década de 1950, también expandieron su imperio de clubes nocturnos al comprar una serie de clubes en todo Londres, ganando el estatus de celebridades que los llevó a los mismos círculos que Judy Garland y otras estrellas glamorosas.

El 8 de mayo de 1968, los Kray y otros miembros de la banda fueron arrestados como resultado de una investigación que llevó a cabo el inspector de Scotland Yard Leonard ‘Nipper’ Read. La mayoría de ellos fueron condenados, gracias a los testigos que poco a poco se animaron a declarar, y Ronnie y Reggie fueron declarados culpables de asesinato y sentenciados a un mínimo de 30 años de prisión. Su hermano mayor, Charlie, sufrió una pena de 10 años por cómplice en dichos actos criminales.

Encontrado legalmente demente debido a su esquizofrenia paranoide, Ronnie fue encerrado en el Hospital de Broadmoor y permaneció allí hasta su muerte de un ataque al corazón, en 1995. Reggie estuvo en prisión hasta el 26 de agosto de 2000, cuando fue liberado por razones humanitarias, debido a que padecía de un avanzado cáncer de vejiga. Sólo pasó poco más de un mes como un hombre libre antes de morir mientras dormía, el 1 de octubre de dicho año.

El tercer hermano, Charlie Kray, una vez cumplida su sentencia, negoció los derechos cinematográficos de la historia de su familia y se hizo con una importante suma de dinero, que usó para volver al crimen organizado. En 1997, fue nuevamente encarcelado por intentar importar 69 millones de libras esterlinas en cocaína. Y el 4 de abril de 2000, unos meses antes de la muerte de Reggie, falleció por causas naturales.

Como paréntesis e de decir que Incluso después de haber sido encarcelados por asesinato, los gemelos tenían un negocio de guardaespaldas para celebridades que contaba con Frank Sinatra entre sus clientes. ⁠ ⁠


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