En el misterioso universo de la mente, un rincón iluminado por las palabras espera para ser explorado. En ese rincón, encontramos a una lectora apasionada, una mentora literaria y una filósofa introspectiva, todo en una sola persona: Susan Sontag. Con cada vuelta de página, ella nos lleva a un viaje fascinante a través de su conexión íntima con la lectura. Como una mariposa nocturna atraída por la luz de las letras, Sontag se sumerge en libros con una mezcla única de entusiasmo y tranquilidad. A través de sus palabras, descubrimos que para ella, leer es tanto un escape mecánico como una forma de redimir el alma. Es como si las páginas fueran su refugio, su consuelo y su pequeño acto de liberación del mundo.

“El Poder Consolador de la Lectura: Una Perspectiva de Susan Sontag”
“Leía muchísimo y, en gran parte, bastante mecánicamente. Me gustaba leer como a la gente le gusta ver televisión. Me dormía leyendo. Cuando estoy deprimida, cojo un libro y me siento mejor. Leer es mi entretenimiento, mi consolación, mi pequeño suicidio.”
Susan Sontag
La cita de Susan Sontag captura la poderosa relación que tiene con la lectura, expresando cómo la inmersión en los libros se convierte en una experiencia casi compulsiva, pero al mismo tiempo terapéutica. En este artículo, exploraremos el significado detrás de las palabras de Sontag y analizaremos cómo la lectura puede desempeñar múltiples roles en la vida de una persona, tanto como una forma de evasión y consuelo, como una forma de autodescubrimiento y crecimiento personal.
En primer lugar, Sontag describe cómo lee “mecánicamente”, lo que sugiere que la lectura puede convertirse en una actividad rutinaria, una forma de escapar de la realidad o incluso un medio para ignorar emociones y pensamientos. Esta comparación con el acto de ver televisión destaca la pasividad que puede surgir cuando se consume contenido sin reflexión profunda. Leer de esta manera puede ofrecer un refugio momentáneo, pero también puede ser un modo de evasión para evitar enfrentar problemas y dificultades emocionales.
Sin embargo, es interesante notar que Sontag también menciona que leer la hace sentir mejor cuando está deprimida. Aquí, la lectura se convierte en una forma de consuelo, una herramienta para enfrentar las emociones negativas y lidiar con la tristeza o la ansiedad. En este sentido, los libros se convierten en una fuente de apoyo emocional, brindando una sensación de compañía y comprensión que puede ser difícil de encontrar en otros lugares.
La frase “leer es mi entretenimiento, mi consolación” resalta cómo la lectura puede ser una actividad que proporciona tanto diversión como consuelo. Los libros pueden transportarnos a mundos imaginarios, ofrecer aventuras emocionantes y estimular nuestra imaginación. Al mismo tiempo, también pueden presentar situaciones y personajes con los que nos identificamos, lo que nos permite procesar nuestras propias experiencias a través de la lente de la ficción.
El uso de la frase “mi pequeño suicidio” es intrigante y sugiere una metáfora profunda detrás de la lectura. El acto de sumergirse en un libro puede ser visto como una forma de autodescubrimiento y transformación personal. A medida que nos sumergimos en las historias y reflexionamos sobre las ideas presentadas, podemos experimentar una especie de “muerte simbólica” de nuestro yo anterior y emerger con una nueva comprensión del mundo y de nosotros mismos. De esta manera, la lectura se convierte en una herramienta para la autorreflexión y el crecimiento interior.
Además, la elección de la palabra “suicidio” también puede sugerir que, al sumergirse en la lectura, uno puede experimentar una especie de escape temporal de la realidad, similar a un acto de evasión. Esta dualidad entre la evasión y la autoexploración es intrigante, y muestra cómo la lectura puede servir como un mecanismo de defensa psicológico para enfrentar momentos difíciles o complejos.
En resumen, la cita de Susan Sontag sobre la lectura aborda la compleja relación que podemos tener con los libros. La lectura puede ser un refugio para evitar problemas y una forma de evasión mecánica, pero también puede ofrecer consuelo, compañía y una vía para el autodescubrimiento. Es una actividad multifacética que puede desempeñar diferentes roles en la vida de cada individuo, dependiendo de las circunstancias y las necesidades emocionales del momento.
Al final, la lectura se presenta como una herramienta poderosa que nos permite sumergirnos en mundos alternativos mientras nos conectamos con nuestra propia humanidad en el proceso.
El CANDELABRO. ILUMINANDO MENTES
Descubre más desde REVISTA LITERARIA EL CANDELABRO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
