En un remoto rincón del universo musical se gestaba un encuentro que iba a resonar en los corazones de millones de fans y en la historia de la música para siempre. Dos leyendas, dos visionarios, se preparaban para cruzar sus caminos en un momento mágico y trascendental. Estamos hablando del inolvidable encuentro entre David Bowie y John Lennon, dos astros en el firmamento musical cuya unión desafió las expectativas y dejó una huella imborrable en la industria.

Fue en una glamurosa fiesta en Los Ángeles, organizada por la icónica Elizabeth Taylor en 1974, donde estos dos genios se encontraron cara a cara por primera vez. La admiración mutua era palpable, pero aquel primer contacto dejó un sabor agridulce. Lennon, con su característico sentido del humor, respondió de manera irónica a la pregunta de si le gustaba el glam rock de Bowie, afirmando que era “solo rock and roll con lápiz labial”. A pesar de esta pizca de sarcasmo, la semilla de una conexión única y especial había sido sembrada.



Bowie y Lennon: Cuando se encontraron el Duque Blanco y el Beatle”


A finales de 1974, en una grandiosa fiesta organizada por la icónica actriz Elizabeth Taylor, ocurrió un encuentro que marcaría la historia de la música. Los protagonistas de este inusual intercambio fueron dos gigantes y visionarios de la música: John Lennon, entonces ex miembro de The Beatles y David Bowie, atravesando su etapa de “Duke Blanco”. Ambos músicos se encontraban en plena efervescencia de sus respectivas carreras.

Bowie, siempre un gran admirador de Lennon, se encontraba al principio un poco intimidado. Sin embargo, se dice que Lennon, con su reconocido humor irlandés, alivió el ambiente al comentar sobre la música de Bowie que, a pesar de ser glam rock, no era más que “rock and roll con lápiz labial”. Este sarcástico comentario, lejos de molestar a Bowie, pareció fortalecer la relación entre ambos.

El segundo encuentro entre los dos iconos se produjo en 1975 durante las sesiones de grabación del álbum ‘Young Americans’ de Bowie. Para este álbum, Bowie invitó al famoso Beatle a su estudio para colaborar en ‘Across the Universe’, una canción de Lennon que Bowie planeaba versionar.

En el estudio estaba también la cantante Ava Cherry, quien describió a Bowie como a un niño en Navidad. Estaba emocionado y algo nervioso, pero absolutamente encantado con la oportunidad de trabajar junto a su ídolo. Esta colaboración marcó de manera importante el camino de Bowie como artista.

Además de grabar ‘Across the Universe’, ambos músicos también crearon el hit ‘Fame’, junto con el legendario guitarrista Carlos Alomar. Este tema, junto con su versión de ‘Across the Universe’, se convirtieron en dos de los momentos destacados del álbum ‘Young Americans’, y se consideran hasta el día de hoy, dos de las joyas de la discografía de David Bowie.

La influencia de Lennon en la música de Bowie fue tal que, en 1999, durante una charla en el prestigioso Berklee College of Music, el Duque Blanco le atribuyó a Lennon una tremenda influencia en su carrera. Mencionó que para él, Lennon definía cómo se podía manipular el pop y mezclarlo con otros elementos, creando belleza y poder en la música.

En los años siguientes a la muerte de Lennon, Bowie se mantuvo cerca de Yoko Ono y su hijo Sean. Proporcionó amistad y soporte, Visitaba a Sean en la escuela en Suiza, lo llevaba a museos y le permitía pasar tiempo en su estudio de grabación.

Bowie se convirtió en un amigo de la familia para Ono y Sean, y la influencia y la amistad entre Bowie y Lennon dejaron un legado musical y emocional de valor incalculable.


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