La ilustración del pueblo y la conciencia de sus derechos y deberes frente al Estado son elementos fundamentales para el desarrollo y la participación activa en una sociedad justa. En su obra “El conflicto de las facultades”, Immanuel Kant plantea la importancia de enseñar públicamente al pueblo sobre sus derechos naturales, destacando que esta tarea no debe ser delegada exclusivamente a los profesores oficiales de derecho designados por el Estado, sino también a los profesores libres de derecho, es decir, los filósofos. Estos últimos, debido a su libertad de pensamiento, pueden interpretar y transmitir de manera imparcial y justa los derechos emanados del buen sentido común. Sin embargo, Kant expone que el Estado muchas veces difama a los filósofos, considerándolos peligrosos para su dominio. Además, Kant sostiene que la prohibición de la publicidad impide el progreso de la sociedad, ya que impide que el pueblo entero presente sus quejas y reclamos de manera colectiva. En este sentido, resulta esencial comprender la importancia de la ilustración del pueblo y la necesidad de garantizar la divulgación de sus derechos para alcanzar una sociedad más justa y consciente de sus derechos fundamentales.



El papel de los filósofos como propagadores de luces en la enseñanza de los derechos del pueblo”


Ilustrar al pueblo es enseñarle públicamente sus deberes y derechos frente al Estado al que pertenece. Como aquí sólo se trata de derechos emanados del buen sentido común, sus propugnadores e intérpretes naturales ante el pueblo, no son los profesores oficiales de derecho, encargados por el Estado, sino los profesores libres de derecho, es decir, los filósofos, que justamente a causa de esta libertad que se permiten, son motivo de escándalo para el Estado, que no quiere hacer más que reinar, y son difamados, bajo el nombre de propagadores de luces, como gente peligrosa para el Estado; por más que sus voces no se dirigen confidencialmente al Estado, implorándole quiera contemplar esa necesidad a la que tiene derecho; lo cual no puede hacerse más que por el camino de la publicidad, cuando el pueblo entero quiere presentar sus quejas (‘gravamen’). Así la prohibición de la publicidad impide el progreso de un pueblo hacia lo mejor, aun en lo que concierne al mínimo de sus exigencias, es decir, a su simple derecho natural”.

El conflicto de las facultades,
Immanuel Kant



El texto de Immanuel Kant, “El conflicto de las facultades”, aborda el tema de la ilustración del pueblo en relación con sus deberes y derechos frente al Estado al que pertenecen. Kant sostiene que la enseñanza pública sobre estos asuntos es crucial para empoderar al pueblo y garantizar su participación activa en la sociedad.

En primer lugar, Kant afirma que la función de ilustrar al pueblo no recae en los profesores oficiales de derecho designados por el Estado, sino en los profesores libres de derecho, es decir, los filósofos. Según Kant, los filósofos son los más indicados para transmitir los derechos y deberes del pueblo de manera imparcial y justa, ya que su libertad de pensamiento les permite ser los defensores naturales del buen sentido común. Esta idea implica que la enseñanza de los derechos no debe ser monopolizada por el Estado, sino que debe fomentarse una diversidad de perspectivas para garantizar un enfoque más completo y crítico.

Kant argumenta que los filósofos, como propagadores de luces, son a menudo malinterpretados y difamados por el Estado, ya que su mensaje de empoderamiento y conocimiento supone una amenaza para el poder establecido. Esto se debe a que el Estado busca mantener su dominio y control sobre el pueblo, en lugar de favorecer la búsqueda de la verdad y la justicia. Por lo tanto, la prohibición de la publicidad impide el progreso de la sociedad, ya que obstaculiza la difusión de conocimientos necesarios para el ejercicio de los derechos naturales del pueblo.

Kant sugiere que la publicidad esencial para que el pueblo pueda presentar sus quejas o “gravámenes” de manera colectiva y efectiva. Sin la publicidad, las demandas individuales se diluyen y pierden su efecto transformador. Además, la prohibición de la publicidad impide que el pueblo acceda a información relevante que les permita reclamar y luchar por sus derechos de manera informada.

En resumen, Kant plantea la importancia de la ilustración del pueblo sobre sus derechos y deberes frente al Estado. Destaca que la enseñanza pública debe ser realizada por profesores libres, como los filósofos, quienes pueden transmitir de manera imparcial y justa los derechos emanados del buen sentido común.

Asimismo, enfatiza que la publicidad es fundamental para que el pueblo pueda presentar sus quejas y exigir el respeto a sus derechos. La prohibición de la publicidad impide el progreso de la sociedad y limita el ejercicio efectivo de los derechos naturales del pueblo.


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