¿Qué harías si tuvieras que enfrentarte a dos de los más grandes imperios de la historia ¿Lucharías con valor y honor, o huirías con miedo y vergüenza? Esta es la historia de un hombre que hizo lo segundo, y que se ganó el desprecio de dos continentes.
Miguel Brayer fue un general francés que combatió bajo las órdenes de Napoleón Bonaparte, el emperador que quiso dominar Europa. Pero cuando Napoleón fue derrotado, Brayer decidió buscar una nueva oportunidad en América, donde los pueblos se levantaban contra el dominio español. Allí se unió al ejército de José de San Martín, el libertador que quiso liberar a Sudamérica. Pero Brayer no fue un héroe, sino un traidor y un cobarde. En este artículo te contaremos cómo Brayer traicionó a San Martín y a la revolución americana, y cómo fue humillado en la batalla de Maipú, la más importante de la historia de Chile.

El general que huyó de Napoleón y de San Martín: la historia de Miguel Brayer
EL COBARDE
Miguel Brayer había sido un General de los Ejércitos de Napoleón, y había participado en numerosas batallas en Europa. Pero cuando el imperio francés cayó, decidió cruzar el océano y ofrecer su espada a los revolucionarios americanos, que luchaban por su independencia de España.
Su fama y su experiencia le abrieron las puertas en el continente, y pronto se integró al Ejército Unido, el antiguo Ejército de los Andes que había liberado a Chile bajo el mando de San Martín. El Libertador lo nombró como segundo al mando de O’Higgins, el Director Supremo de Chile.
Brayer se hizo amigo de los hermanos Carrera, los caudillos chilenos que habían iniciado la revolución, pero que habían sido apartados del poder por O’Higgins. Su lealtad a los Carrera lo llevó a desobedecer las órdenes de San Martín y a lanzar un ataque imprudente contra la Fortaleza de Talcahuano, donde los realistas se habían atrincherado. El resultado fue un desastre: Brayer perdió a muchos de sus hombres y tuvo que retirarse en desorden.
Pero su mayor acto de cobardía ocurrió en la noche del 19 de marzo de 1818, cuando el Ejército Unido fue sorprendido por un ataque nocturno de los realistas en Cancha Rayada. En medio del caos y la confusión, Brayer abandonó a sus tropas y huyó hacia Santiago, sin saber si San Martín y O’Higgins habían sobrevivido o no.
Al llegar a la capital, Brayer difundió la noticia falsa de que San Martín había muerto y que la revolución estaba perdida. Instó a los patriotas a escapar hacia las Provincias Unidas (la actual Argentina), donde aún quedaba una esperanza de resistir.
Sin embargo, San Martín y O’Higgins habían logrado escapar de Cancha Rayada y se habían reagrupado con los restos del Ejército Unido. Decidieron jugarse el todo por el todo en una batalla decisiva contra los realistas, que avanzaban hacia Santiago. Así llegó el 5 de abril de 1818, el día que definiría el destino de América: Maipú.
En la mañana de ese día histórico, cuando ambos ejércitos se preparaban para el combate, Brayer se presentó ante San Martín y le pidió que lo eximiera de sus funciones militares, para poder retirarse a unos baños termales cercanos. Alegó que sufría de dolores por una vieja herida que había recibido en Europa.
San Martín no podía creer lo que oía. Le pidió que reconsiderara su decisión, y le recordó que el enemigo estaba frente a ellos, y que podía curarse después de la batalla. Pero Brayer insistió en su petición.
Entonces, San Martín estalló en furia y le gritó al francés delante de todo su Estado Mayor:
“El último tambor del ejército tiene más honor que usted, señor general”.
Y luego, dirigiéndose al general Balcarce, le ordenó:
“Haga saber al ejército que el señor general de veinte años de combate queda suspenso en su empleo por indigno de obtenerlo”.
Así terminó la carrera militar de Miguel Brayer en América. Mientras él se alejaba del campo de batalla, San Martín y O’Higgins lideraron a sus hombres hacia la victoria definitiva sobre los realistas en Maipú, sellando así la independencia de Chile y abriendo el camino para la liberación de Perú.
El CANDELABRO. ILUMINANDO MENTES
Descubre más desde REVISTA LITERARIA EL CANDELABRO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
