¿Te has preguntado alguna vez por qué limpiamos tanto nuestra casa? ¿Qué sentido tiene pasar horas quitando el polvo, fregando los platos y ordenando los armarios? ¿Acaso no hay cosas más importantes y divertidas que hacer en la vida?
En este post te voy a contar la filosofía de vida de mi abuela, una mujer sabia que me enseñó a disfrutar de cada momento y a no preocuparme por lo que piensen los demás. Ella me decía que el quehacer de la casa te hace viejo, tonto y nadie te lo valora. Y que lo que realmente importa es hacer lo que te apasiona, compartir con tus seres queridos, cuidar de tu salud y apreciar la belleza del mundo.



La vida es corta, el polvo no importa. Inspírate con este mensaje de optimismo y gratitud.
Mi abuela solía decir que el quehacer de la casa te hace viejo, tonto y nadie te lo valora.
¡No dejes que tus ollas reluzcan más que tú!
¡No te obsesiones con la limpieza o el trabajo!
Piensa que el polvo es una capa protectora para la madera.
Una casa se convierte en un hogar cuando puedes escribir “te quiero” en los muebles.
Antes me pasaba ocho horas a la semana limpiando todo, por si acaso “alguien venía a visitar”. Pero luego me di cuenta de que nadie viene “por sorpresa” a visitar. Todos están muy ocupados disfrutando de la vida.
Y ahora, ¿si alguien aparece de repente?
No tengo que darle explicaciones a nadie sobre mi casa. La gente no quiere saber lo que he hecho todo el día mientras ellos se divertían y aprovechaban la vida.
Por si todavía no lo has notado: la vida es corta. ¡Disfruta!
Quita el polvo… si te hace falta…
Pero ¿no sería mejor pintar un cuadro o escribir una carta, pasear o visitar a un amigo, hacer un pastel y chupar la cuchara, sembrar y regar unas plantas?
Aprende a diferenciar entre lo que quieres y lo que necesitas.
Quita el polvo… si te hace falta…
Pero no tendrás mucho tiempo libre para beber champán, nadar en el mar (o en la piscina), subir montañas, jugar con los perros, escuchar música y leer libros, hacer amigos y disfrutar de la vida.
Quita el polvo… si te hace falta…
Pero la vida sigue ahí fuera, el sol brillando en tus ojos, el viento moviendo tu pelo, un copo de nieve, las gotas de lluvia cayendo con cuidado…
- piénsalo bien, este día no se repetirá nunca!!!
Quita el polvo… si te hace falta…
Pero no te olvides de que vas a envejecer y muchas cosas ya no serán tan fáciles de hacer como ahora…
Y cuando te vayas, como todos nos iremos algún día, también te convertirás en polvo!!!
Nadie se acordará de cuántas facturas pagaste, ni de lo limpia que estaba tu casa, pero sí se acordarán de tu amistad, de tu alegría y de lo que les enseñaste.
Después de todo “no es lo que has limpiado sino lo que has disfrutado lo que refleja cómo has vivido tu vida.”
El texto es una invitación a vivir el presente y a disfrutar de las cosas que realmente importan. Es un mensaje de optimismo y de gratitud por la vida.
Creo que el texto refleja una filosofía de vida que puede ayudarnos a ser más felices y a valorar lo que tenemos. No se trata de descuidar nuestras responsabilidades, sino de equilibrarlas con nuestros deseos y necesidades.
Me gustaría que el texto inspirara a las personas que lo leen a hacer lo que les apasiona, a compartir con sus seres queridos, a cuidar de su salud y a apreciar la belleza del mundo. Creo que así podríamos dejar una huella positiva en nuestro paso por la vida.
El CANDELABRO. ILUMINANDO MENTES
Descubre más desde REVISTA LITERARIA EL CANDELABRO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
