En las páginas de la historia, donde los relatos de valentía y superación resuenan con fuerza, emerge la figura inspiradora de Auvergne Doherty. Nacida en la lejana Australia, criada bajo el cielo europeo y forjada en los prestigiosos pasillos del derecho inglés, Doherty no fue solo una mujer en un mundo dominado por hombres, sino una pionera que trazó su propio camino con una mezcla de intelecto y tenacidad. Su vida, un tapiz tejido con hilos de desafíos, aprendizajes y aventuras, nos lleva desde las aulas de Oxford hasta las vastas llanuras ganaderas australianas, iluminando el sendero para generaciones futuras y demostrando que los límites son meras invitaciones al logro.



Auvergne Doherty: una pionera del derecho y los negocios


Auvergne Doherty fue una mujer que rompió barreras en el ámbito del derecho y los negocios. Nacida en Australia, educada en Europa y llamada al Colegio de Abogados de Inglaterra, Doherty demostró su talento y determinación en un mundo dominado por los hombres. Su vida fue una aventura de aprendizaje, viajes y desafíos.


Infancia y juventud


Auvergne Mary Doherty nació el 3 de octubre de 1896 en Perth, la capital de Australia Occidental. Era la segunda hija de Denis y Georgina Doherty, una pareja de origen irlandés que se había establecido en Australia en 1890. Su padre era un exitoso empresario que se dedicaba al comercio de lana, ganado y propiedades. Su madre era una mujer culta y refinada que se encargaba de la educación de sus hijos. ¹

Auvergne creció en el extranjero, asistiendo a escuelas conventuales en Bélgica e Inglaterra. Su madre quería que recibiera una formación católica y cosmopolita, que le permitiera desenvolverse en la alta sociedad europea. Auvergne era una niña inteligente y curiosa, que disfrutaba de la lectura, la música y el arte. Entre los colegios que frecuentó se encontraba el Convento del Santo Niño Jesús en Cavendish Square, Londres, donde se graduó en 1914.


Estudios universitarios y acceso al Colegio de Abogados


En 1916, Auvergne aprobó los exámenes de acceso a la Universidad de Oxford, una de las más prestigiosas del mundo. Allí estudió literatura inglesa y se graduó en 1920. Fue una de las primeras mujeres en obtener un título universitario en Oxford, ya que hasta ese año no se les permitía matricularse ni graduarse oficialmente.

Auvergne no se conformó con su licenciatura y decidió seguir estudiando derecho. En 1920 solicitó la admisión al Middle Temple, una de las cuatro instituciones que formaban a los abogados en Inglaterra. Dos años después, fue una de las primeras nueve mujeres llamadas al Colegio de Abogados de Inglaterra, gracias a la promulgación del Sex Disqualification (Removal) Act 1919, que eliminaba las restricciones legales por razón de sexo. Auvergne fue la primera mujer de Australia Occidental y la primera ciudadana de la Commonwealth en lograr este hito.


Regreso a Australia y carrera empresarial


A pesar de su brillante trayectoria académica y profesional, Auvergne no llegó a ejercer la abogacía ni en Inglaterra ni en Australia. Las razones de esta decisión no están claras, pero podrían estar relacionadas con la situación financiera de su familia, que se deterioró tras la Primera Guerra Mundial, o con la falta de oportunidades y reconocimiento para las mujeres abogadas en aquella época.

En 1930, Auvergne regresó a Australia junto con su padre y su hermana Dorothy. Allí se dedicó a ayudar a su padre en el negocio de ganado que tenía en el Territorio del Norte, junto con su socio Michael Durack. Auvergne se encargó de la administración y la contabilidad de la empresa, que se llamaba Connor, Doherty & Durack. También viajó con frecuencia al Territorio del Norte para supervisar las operaciones y el cuidado del ganado.

Cuando su padre murió en 1935, Auvergne se hizo cargo del negocio junto con Durack. Fue una de las pocas mujeres que dirigieron una empresa ganadera en Australia, un sector tradicionalmente masculino y duro. Auvergne demostró su capacidad y su carácter en un ambiente hostil, tanto por el clima como por la competencia. Sin embargo, la empresa tuvo que enfrentarse a varios problemas, como la sequía, las plagas, los robos y la falta de infraestructura. En 1946, Auvergne renunció como directora de la empresa y en 1950 la compañía se disolvió.


Últimos años y legado


Auvergne se retiró de la vida pública y se dedicó a sus aficiones personales, como la pintura, la escritura y la jardinería. Vivió en Perth, en una casa que había heredado de su padre, junto con su hermana Dorothy y su sobrina Georgina. Murió el 3 de enero de 1961, a los 64 años, en el Hospital Real de Perth. Fue enterrada en el cementerio de Karrakatta, junto a su padre, en la sección católica romana.

Auvergne Doherty fue una mujer adelantada a su tiempo, que abrió caminos en el mundo del derecho y los negocios. Su vida fue un ejemplo de valentía, esfuerzo y superación. Su historia merece ser recordada y reconocida como parte del patrimonio cultural de Australia y de la humanidad..


Auvergne Doherty tuvo otros logros en su vida, además de ser una de las primeras mujeres abogadas en Inglaterra y una empresaria ganadera en Australia. Algunos de ellos son:

  • Fue una de las primeras mujeres en obtener un título universitario en la Universidad de Oxford, una de las más prestigiosas del mundo. Se graduó en literatura inglesa en 1920, el mismo año en que se les permitió matricularse y graduarse oficialmente a las mujeres. ¹²
  • Fue una de las primeras ciudadanas de la Commonwealth en ingresar al Colegio de Abogados de Inglaterra, lo que demostró su talento y su conexión con el mundo anglosajón.
  • Fue una de las pocas mujeres que dirigieron una empresa ganadera en Australia, un sector tradicionalmente masculino y duro. Demostró su capacidad y su carácter en un ambiente hostil, tanto por el clima como por la competencia.
  • Fue una mujer culta y refinada, que disfrutaba de la lectura, la música, el arte, la pintura, la escritura y la jardinería. Tenía una formación católica y cosmopolita, que le permitía desenvolverse en la alta sociedad europea y australiana.

Auvergne Doherty fue una mujer adelantada a su tiempo, que abrió caminos en el mundo del derecho y los negocios. Su vida fue un ejemplo de valentía, esfuerzo y superación. Su historia merece ser recordada y reconocida como parte del patrimonio cultural de Australia y de la humanidad.


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