En el corazón del folclore japonés, un grupo de deidades sonríe benévolamente sobre la tierra del sol naciente. Son los Shichifukujin, conocidos como los Siete Dioses de la Fortuna, figuras centrales en las creencias y tradiciones de Japón. Estas deidades, cada una con su carácter y leyenda únicos, han tejido una rica tapicería de mitos y culturas, entrelazando el budismo, el sintoísmo y las influencias chinas en un vibrante mosaico religioso y cultural.

Desde el corpulento Ebisu, patrón de los pescadores, hasta la elegante Benten, diosa de la belleza y la sabiduría, los Shichifukujin representan distintos aspectos de la vida y la aspiración humana. Su veneración se extiende más allá de los templos y santuarios, impregnando la vida cotidiana y las festividades en Japón. Son símbolos de la esperanza, la felicidad y la prosperidad, resonando profundamente en el corazón y el espíritu de la gente que busca su bendición.



Los Shichifukujin: Los Siete Dioses de la Fortuna en el Folclore Japonés


Los Shichifukujin son un grupo de siete deidades veneradas en el folclore japonés como dioses de la fortuna, la felicidad y la buena suerte. Se cree que estos dioses traen buena fortuna y prosperidad a aquellos que los adoran.


Orígenes diversos

Los siete dioses provienen de diversas tradiciones religiosas y culturales, incluyendo el budismo, el sintoísmo y la tradición china. Algunos de los dioses son deidades indígenas japonesas, mientras que otros fueron introducidos en Japón desde China o India.


Los Siete Dioses


Los siete dioses que conforman los Shichifukujin son:

  • Ebisu: Dios de la pesca y la prosperidad. Es representado como un hombre corpulento y sonriente que lleva un sombrero de pescador y sostiene una caña de pescar.
  • Daikokuten: Dios de la riqueza y la fortuna. Es representado como un hombre robusto y calvo con una gran barriga. Lleva un martillo de la fortuna y un saco de arroz.
  • Benten: Diosa de la buena suerte, la belleza y la sabiduría. Es representada como una hermosa mujer que sostiene un instrumento musical llamado biwa.
  • Bishamonten: Dios de la guerra y la protección. Es representado como un guerrero con armadura completa y una lanza.
  • Fukurokuju: Dios de la sabiduría, la longevidad y la felicidad. Es representado como un hombre anciano con una larga barba blanca y una cabeza calva. Lleva un bastón y un pergamino.
  • Hotei: Dios de la felicidad, la alegría y la abundancia. Es representado como un hombre gordo y calvo con una gran sonrisa. Lleva un saco lleno de tesoros y un abanico.
  • Jurojin: Dios de la longevidad y la sabiduría. Es representado como un hombre anciano con una larga barba blanca y una frente alta. Lleva un bastón y un ciervo.

Veneración y simbolismo


Los Shichifukujin son venerados en muchos templos y santuarios en Japón. Se cree que traerán buena fortuna y prosperidad a aquellos que los adoran y les hacen ofrendas.

Cada uno de los siete dioses está asociado con un símbolo específico que representa su poder y atributos. Por ejemplo, Ebisu está asociado con la caña de pescar y el sombrero de pescador, mientras que Daikokuten está asociado con el martillo de la fortuna y el saco de arroz.


Conclusión


En conclusión, los Shichifukujin no son solo figuras míticas en la cultura japonesa, sino emblemas vivos de aspiraciones y valores universales. A través de ellos, se exploran temas de prosperidad, sabiduría, longevidad y alegría, reflejando las profundas interconexiones entre la humanidad y lo divino. Su presencia en el folclore y la vida cotidiana de Japón demuestra cómo las tradiciones antiguas continúan influyendo y enriqueciendo la vida moderna. Los Shichifukujin, en su diversidad y singularidad, no solo adornan templos y hogares, sino que también habitan en el corazón de un pueblo, llevando mensajes de esperanza y fortuna a generaciones pasadas, presentes y futuras.


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