A orillas del bosque de Muswell Hill, el sonido de las guitarras rugía entre los árboles como un trueno lejano. Ray y Dave Davies estaban inmersos en uno de sus primeros ensayos, dando forma a ese ritmo salvaje y energético que pronto conquistaría al mundo. Mientras tanto, en las pequeñas calles de Londres y los pueblos ingleses, un joven llamado Ray Davies iba recopilando en su mente las historias, las conversaciones y los personajes que poblaban la vida cotidiana. Pronto, esas observaciones sutiles se fusionarían con la potente música garage que los hermanos Davies estaban creando, dando vida a algunas de las canciones más evocadoras sobre la identidad británica. Sin saberlo todavía, en ese bosque del norte de Londres estaban germinando las semillas de lo que sería la brillante y duradera carrera musical de The Kinks.



De garage rock a ópera rock: la evolución musical de The Kinks


The Kinks fue una de las bandas de rock más exitosas e influyentes de la década de 1960 en Gran Bretaña. Formados en Muswell Hill, Londres en 1964, la banda estaba originalmente compuesta por los hermanos Ray y Dave Davies, Pete Quaife y Mick Avory. Con Ray Davies como principal compositor, The Kinks produjeron una serie de exitosos sencillos entre 1964-1966 que ayudaron a definir el sonido del rock británico, con letras que reflejaban la vida cotidiana inglesa y las complejas relaciones humanas.

A pesar de su éxito comercial inicial, The Kinks se vieron envueltos en disputas contractuales que resultaron en una prohibición de girar en los Estados Unidos durante varios años. Esto resultó ser una bendición disfrazada, permitiendo al grupo centrarse enteramente en su trabajo en el estudio y crear algunas de sus obras maestras conceptuales más originales y aclamadas por la crítica. Este ensayo analizará la progresión musical de The Kinks, desde sus primeros éxitos de garage rock hasta sus álbumes conceptuales más ambiciosos de mediados de los años 60 y 70, con un enfoque particular en las letras del visionario Ray Davies y su exploración de temas sociales y humanos universales.


Primeros éxitos



The Kinks produjeron una serie de exitosos sencillos entre 1964-1966 que ayudaron a definir el sonido del rock británico primitivo. Sus primeras grabaciones como “You Really Got Me” y “All Day and All of the Night” se caracterizaron por sus potentes riffs de guitarra y letras simples sobre el amor y el deseo adolescente, y sirvieron para establecer el sonido del garage rock. Estas canciones canalizaban la energía salvaje del blues-rock estadounidense y lo reinterpretaban a través de una lente británica. Las voces graves y las habilidades rítmicas de Ray Davies se complementaban perfectamente con la distorsión cruda y enérgica de la guitarra de Dave Davies.

Otros éxitos tempranos como “Tired of Waiting for You” y “Dedicated Follower of Fashion” comenzaron a incorporar elementos observacionales más matizados en las letras. Mientras mantenían los ritmos pegadizos y el sonido optimista de sus primeras grabaciones, las letras ya mostraban la agudeza de Ray Davies a la hora de satirizar los matices de la cultura pop y moderna en el Reino Unido. Esto estableció las bases para lo que eventualmente sería un enfoque altamente conceptual en el contenido lírico de sus posteriores álbumes de estudio. Aunque siempre mantuvieron la energía del rock and roll, la música de The Kinks comenzó a explorar territorios líricos más críticos y matizados.


Período intermedio


A mediados de la década de 1960, después de su prohibición de gira en los Estados Unidos, The Kinks comenzaron a producir álbumes más ambiciosos y duraderos en el estudio. Álbumes como “Kinda Kinks” (1965) y “The Kink Kontroversy” (1965) vieron al grupo moverse hacia sonidos más psicodélicos y complejos, anticipando la experimentación musical que caracterizaría el rock progresivo. Sin embargo, siempre mantuvieron la melodía pegadiza y el enfoque observacional en sus letras que habían establecido. Canciones como “A Well Respected Man” y “David Watts” mostraban una agudeza cada vez mayor en la sátira social y la exploración de las normas de clase en Gran Bretaña.

El siguiente álbum “Face to Face” (1966) siguió ampliando su alcance lírico y musical, y es considerado por muchos críticos como su obra maestra más temprana. Contenía melodías pop complejas como “Rainy Day in June” junto a canciones más experimentales como la épica “Fragile”. Sin embargo, fue la obra maestra conceptual que da título al álbum la que elevó la reputación de Ray Davies como uno de los más agudos comentaristas sociales del rock. En ella retrata el despertar social y político de la clase trabajadora inglesa a través de diálogos sencillos entre dos amigos. Convirtió a The Kinks en portavoces de la pequeña Inglaterra ordinaria y ayudó a consolidar el estatus de Ray Davies como el principal cronista musical de la vida cotidiana británica.

Gran parte de la popularidad y elogios de la crítica que The Kinks ganaron en este período se debió precisamente a esa cualidad conceptual en las letras de Ray Davies. A medida que evolucionaban hacia sonidos más variados y complejos, siempre mantuvieron la agudeza de Davies como foco principal. Esto los distinguió de muchas de sus contrapartes más psicodélicas o de guitarra heroica que dominaban la escena del rock en este momento.


Conceptos narrativos


A mediados de la década de 1960, The Kinks comenzaron a explorar más plenamente los formatos conceptuales de álbum, incorporando temas y personajes recurrentes en sus producciones completas. “Something Else by The Kinks” (1967) contenía una narrativa en curso sobre un hombre llamado Mr. City, y canciones como “Waterloo Sunset” ya mostraban a Ray Davies en su madurez lírica. Este álbum marcó un punto de inflexión en su sonido, hacia una aproximación más variada e influenciada por el country, rhythm and blues, y music hall inglesa.

1968 vio la creación de dos de sus álbumes conceptuales más ambiciosos: “The Kinks Are the Village Green Preservation Society” y “Arthur (Or the Decline and Fall of the British Empire)”. El primero es considerado comúnmente como su obra maestra definitiva, una nostálgica mirada a los valores tradicionales de la Inglaterra rural que se desvanecían rápidamente. Canciones como “Do You Remember Walter?” y “Picture Book” evocan ese pasado idílico con ternura y melancolía. “Arthur” por otro lado representó su obra más audaz y experimental, una ópera rock de casi una hora de duración que satirizaba el declive del Imperio Británico a través de la figura de Arthur Howe. Mostraba a The Kinks en plena confianza para explorar formatos más complejos y temáticas más maduras.

Su siguiente álbum conceptual, “Lola Versus Powerman and the Moneygoround, Part One” (1970) volvió a los formatos más convencionales pero mantuvo la mirada crítica y humorística de Ray Davies al examinar las realidades de la industria de la música y el dinero. Mientras que muchos otros grupos del rock psicodélico se tornaron cada vez más serios y pretenciosos, The Kinks siempre mantuvieron un delicado equilibrio entre la crudeza social y un toque de humor irónico. Esto los hizo más duraderos y significativos que la mayoría de sus contemporáneos más idealistas.



Últimos trabajos


Luego de la década prolífica de 1960, The Kinks también produjeron trabajos memorables en los años 70 y principios de los 80. A mediados de la década siguieron refinando su particular fusión de rock, folk y music hall inglesa en álbumes como “Muswell Hillbillies” (1971) y “The Kink Kronikles” (1972). Estos trabajos contenían canciones atemporales como “20th Century Man” y “Jock’s Song” donde Ray Davies seguía explorando temas que iban desde la nostalgia por un pasado idealizado hasta sutiles críticas sociales.

También incursionaron con éxito en nuevos géneros a través de su álbum de rock


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