En el vasto escenario del cielo durante una tormenta eléctrica, donde los relámpagos rasgan el velo de la noche con su poderosa luminiscencia, surge un fenómeno tan enigmático como fascinante: los rayos globulares. Estas esferas de luz, danzando erráticamente entre nubes y tierra, han cautivado la imaginación humana desde tiempos inmemoriales, apareciendo como protagonistas en antiguos relatos y modernas investigaciones.

Estos orbes luminosos, que varían en tamaño desde diminutos hasta sorprendentemente grandes, se presentan en una paleta de colores que va desde el rojo hasta el amarillo. Su comportamiento impredecible y su capacidad para atravesar sólidas barreras han generado tanto admiración como asombro, situándolos en un limbo entre la realidad palpable y los confines de la leyenda. Los rayos globulares no son solo un espectáculo visual durante las tormentas; son también un desafío a la comprensión científica, un enigma que persiste en el corazón de la meteorología.



¿Qué son los rayos globulares?


Los rayos globulares son objetos luminosos esféricos que aparecen durante las tormentas eléctricas, poco después de un rayo nube-tierra cercano. Su tamaño puede variar desde el de un guisante hasta varios metros de diámetro, y su color suele ser rojo, naranja o amarillo. Emiten una luz brillante que puede durar desde unos segundos hasta varios minutos, y se mueven de forma errática o siguiendo algún tipo de atracción. Algunos testigos han reportado que los rayos globulares pueden atravesar paredes, ventanas o puertas, y que a veces explotan con un fuerte estruendo, dejando un olor a azufre.

Los rayos globulares son el fenómeno atmosférico inexplicado más antiguo conocido, ya que se han registrado avistamientos desde la antigüedad hasta la actualidad, en diferentes partes del mundo y bajo diversas circunstancias. Sin embargo, su naturaleza y origen siguen siendo un enigma para la ciencia, que ha propuesto diversas hipótesis para intentar explicarlos.


Hipótesis sobre los rayos globulares

A lo largo de los siglos, los científicos han sugerido varias teorías para dar cuenta de los rayos globulares, pero ninguna de ellas ha logrado una aceptación generalizada ni una comprobación experimental definitiva. Algunas de las hipótesis más destacadas son las siguientes:

  • Plasma: Esta hipótesis sostiene que los rayos globulares son bolas de plasma, es decir, un estado de la materia formado por partículas cargadas eléctricamente, que se generan a partir de la ionización del aire por el rayo. El plasma se mantendría cohesionado por algún tipo de campo magnético o eléctrico, y tendría una temperatura muy elevada. Esta hipótesis es una de las más populares, y ha sido respaldada por algunos experimentos de laboratorio que han producido efectos similares a los rayos globulares.
  • Silicio vaporizado: Esta hipótesis propone que los rayos globulares se originan por la vaporización del silicio presente en el suelo por el impacto de un rayo. El silicio vaporizado se elevaría a la atmósfera, donde se combinaría con el oxígeno y formaría óxidos de silicio. Estos óxidos se agruparían en una esfera que emitiría luz por la reacción química, y que explotaría al enfriarse y liberar el hidrógeno.
  • Radiación de microondas: Esta hipótesis sugiere que los rayos globulares son el resultado de la interacción de la radiación de microondas emitida por el rayo con el aire o con algún objeto. La radiación de microondas crearía una cavidad de aire ionizado que se comportaría como una antena, y que emitiría luz por la excitación de los átomos. La cavidad se movería siguiendo el campo eléctrico del rayo, y se disiparía al perder energía.
  • Gas enrarecido: Esta hipótesis fue propuesta por el famoso inventor Nikola Tesla, y afirma que los rayos globulares son regiones de gas a muy baja presión, casi vacío, que se forman por la expansión del aire calentado por el rayo. El gas enrarecido tendría una alta conductividad eléctrica, y se iluminaría por el paso de la corriente. El gas enrarecido se mantendría estable por la presión externa del aire, y se desintegraría al encontrar algún obstáculo.

Conclusión

Los rayos globulares son un fenómeno meteorológico sorprendente y enigmático, que ha despertado la curiosidad y el asombro de muchas personas a lo largo de la historia. A pesar de los numerosos avistamientos y testimonios, los rayos globulares siguen siendo un misterio para la ciencia, que no ha podido dar una explicación satisfactoria y definitiva de su naturaleza y origen. Sin embargo, los científicos continúan investigando este fenómeno, con la esperanza de encontrar alguna pista que les permita desvelar el secreto de los rayos globulares.


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