Hércules, el héroe más famoso de la mitología griega, tuvo que realizar doce trabajos como castigo por haber matado a su esposa e hijos bajo la influencia de Hera, la diosa del matrimonio y la esposa de Zeus. Estos trabajos consistían en enfrentarse a monstruos, animales salvajes y enemigos poderosos, y demostrar su fuerza, valor e inteligencia. El décimo trabajo que le impuso su primo Euristeo, rey de Micenas, fue robar los bueyes de Gerión, un gigante con tres cuerpos, seis brazos y tres cabezas que reinaba en la isla de Eritea, al oeste de la península ibérica. Estos bueyes eran de color rojo, muy grandes y numerosos, y proporcionaban mucha leche y carne a su dueño. Además, estaban custodiados por un pastor llamado Euritión y un perro de dos cabezas llamado Ortro. En este ensayo, vamos a narrar cómo Hércules realizó este trabajo, qué dificultades encontró en el camino y qué consecuencias tuvo su hazaña.


“El robo de los bueyes de Gerión: La hazaña de Hércules”
El viaje hacia Eritea
Hércules tuvo que recorrer un largo camino para llegar hasta la isla de Eritea, donde pastaban los bueyes de Gerión. Según algunas versiones, tomó el camino de África y tuvo que cruzar el desierto del Sahara bajo un sol abrasador. Como el calor era insoportable, Hércules lanzó varias flechas al sol, quejándose de su intensidad. El dios Helios, que conducía el carro solar, se sorprendió de la osadía del héroe y le concedió su bote de oro para que cruzara el océano hasta Eritea. Otras versiones dicen que Hércules navegó por el Mediterráneo y llegó hasta las Columnas de Hércules, que él mismo había erigido al separar con sus manos la tierra que unía África y Europa, formando el estrecho de Gibraltar. Allí también recibió el bote de Helios para continuar su viaje.
El robo de los bueyes
Una vez en la isla de Eritea, Hércules se encontró con el perro Ortro, que ladró furiosamente al ver al intruso. Hércules le golpeó con su maza y lo mató de un solo golpe. Luego hizo lo mismo con el pastor Euritión, que acudió en su ayuda. Así, Hércules se hizo con el control del ganado y lo metió en el bote de Helios para llevárselo. Sin embargo, Gerión se enteró del robo y salió tras él. El gigante era muy fuerte y podía manejar seis espadas a la vez con sus brazos. Hércules no quería luchar cuerpo a cuerpo con él, así que le disparó una flecha envenenada con la sangre de la Hidra de Lerna, que atravesó sus tres cuerpos y lo mató. Según algunas versiones, Hera intervino para ayudar a Gerión, pero Hércules también le hirió con una flecha en el pecho.
El regreso a Micenas
El camino de vuelta a Micenas no fue fácil para Hércules, pues tuvo que enfrentarse a varios enemigos que querían robarle o impedirle el paso con los bueyes. Entre ellos estaban los ligures, un pueblo guerrero que vivía en el norte de Italia, a los que Zeus eliminó con una lluvia de piedras; el pastor Caco, que habitaba en una cueva cerca de Roma y que le robó parte del ganado, pero que Hércules encontró y mató; Erix, un rey de Sicilia que era un gran luchador y que le retó a un combate por un toro que se había escapado de la manada, pero que Hércules derrotó y mató; y el gigante Alcioneo, que le arrojó una piedra, pero que Hércules apaleó hasta la muerte. Además, Hera envió un abejorro para dispersar el ganado, pero Hércules logró reunirlo de nuevo. Finalmente, Hércules llegó a Micenas con los bueyes de Gerión y se los entregó a Euristeo, que los sacrificó en honor a Hera.
Conclusión
Los bueyes de Gerión fue el décimo trabajo de Hércules, que consistió en robar el ganado de un gigante de tres cuerpos que vivía en una isla lejana. Hércules tuvo que superar muchas dificultades para realizar este trabajo, tanto en el viaje de ida como en el de vuelta, y demostró su valor, su astucia y su perseverancia. Con este trabajo, Hércules no solo cumplió con su castigo, sino que también contribuyó a la civilización y la cultura griegas, pues fundó ciudades, erigió monumentos y difundió su culto por los lugares que pasó. Además, este trabajo tiene un significado simbólico, pues representa la lucha entre el orden y el caos, entre la luz y la oscuridad, entre la civilización y la barbarie. Hércules, como héroe civilizador, vence al gigante Gerión, que simboliza la fuerza bruta y la tiranía, y trae el progreso y la paz a las tierras que visita.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Quién impuso a Hércules el décimo trabajo de robar los bueyes de Gerión?
El décimo trabajo de robar los bueyes de Gerión fue impuesto a Hércules por su primo Euristeo, rey de Micenas.
2. ¿Cómo llegó Hércules a la isla de Eritea donde estaban los bueyes de Gerión?
Según diferentes versiones, Hércules llegó a la isla de Eritea después de cruzar el desierto del Sahara o navegando por el Mediterráneo hasta las Columnas de Hércules (estrecho de Gibraltar).
3. ¿Qué dificultades enfrentó Hércules en el robo de los bueyes?
Hércules tuvo que enfrentarse al perro de dos cabezas llamado Ortro y al pastor Euritión para hacerse con el control del ganado. Además, el propio Gerión, el gigante de tres cuerpos, salió en su persecución.
4. ¿Cómo derrotó Hércules a Gerión?
Hércules evitó luchar cuerpo a cuerpo con Gerión y le disparó una flecha envenenada con la sangre de la Hidra de Lerna, atravesando los tres cuerpos del gigante y provocando su muerte.
5. ¿Qué enemigos tuvo que enfrentar Hércules en su regreso a Micenas con los bueyes?
Durante su regreso a Micenas, Hércules tuvo que enfrentarse a los ligures, el pastor Caco, Erix y el gigante Alcioneo. Además, Hera envió un abejorro para dispersar el ganado. Sin embargo, Hércules logró superar todos estos obstáculos y completar su tarea.
El CANDELABRO. ILUMINANDO MENTES
Descubre más desde REVISTA LITERARIA EL CANDELABRO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
