¿Por qué los mosquitos parecen elegir siempre a las mismas víctimas en una multitud? Este enigma, que deja a unos tranquilos y a otros llenos de picaduras, no es tan misterioso como parece. Detrás de su selección hay razones científicas precisas: desde el CO2 que exhalamos hasta los químicos en nuestra piel, el tipo de sangre y hasta la ropa que llevamos. Acompáñanos en este viaje por los factores que convierten a algunas personas en imanes para estos diminutos pero persistentes insectos.
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Imágenes DALL-E de OpenAI
¿Por qué los mosquitos me atacan más que a otros? La misteriosa razón detrás de su preferencia
El fenómeno de que los mosquitos parecen “preferir” a ciertas personas sobre otras ha intrigado tanto a la ciencia como a las víctimas de sus picaduras durante años. A menudo, en cualquier reunión al aire libre, siempre hay una persona que termina sufriendo más picaduras que las demás, y esta observación anecdótica no está lejos de la realidad. Los mosquitos, como muchos otros insectos, son altamente selectivos a la hora de elegir a sus presas, y esta selección no es arbitraria. Detrás de este comportamiento, hay una serie de factores científicos que determinan por qué algunas personas parecen más atractivas para estos pequeños pero molestos insectos. En este ensayo, exploraremos detalladamente las causas que subyacen a esta preferencia, considerando el papel del dióxido de carbono, los compuestos químicos en la piel, el tipo de sangre, la genética, la vestimenta, y las posibles formas de mitigación.
La atracción por el dióxido de carbono (CO2)
Uno de los factores más fundamentales que guían a los mosquitos en su elección de presas es el dióxido de carbono (CO2). Los seres humanos exhalan CO2 con cada respiración, y los mosquitos, en especial las hembras (las que pican), son extremadamente sensibles a este gas. Las hembras de mosquito utilizan receptores especializados en sus antenas que les permiten detectar el CO2 a grandes distancias, hasta 50 metros en algunos casos. Esto las dirige hacia sus fuentes potenciales de sangre, ya que la sangre humana les proporciona las proteínas necesarias para el desarrollo de sus huevos.
Las personas que exhalan mayores cantidades de CO2, como aquellas que son más grandes (por su metabolismo más elevado), las mujeres embarazadas y quienes están realizando actividad física intensa, tienden a atraer más mosquitos. Esto se debe a que su metabolismo está funcionando a un ritmo más acelerado, lo que produce más CO2. De hecho, estudios han demostrado que las mujeres embarazadas, por ejemplo, exhalan un 21% más de CO2 que el promedio, lo que las hace un blanco ideal para estos insectos.
Compuestos químicos en la piel y el sudor
Además del CO2, los mosquitos también son atraídos por una serie de compuestos químicos presentes en el sudor y en la piel. En particular, el ácido láctico, el amoníaco y el ácido úrico son algunos de los químicos más comunes que actúan como atrayentes para los mosquitos. Estos compuestos son subproductos de la actividad metabólica y son liberados por el cuerpo a través de la transpiración. Las personas que sudan más, ya sea debido al ejercicio o al calor, están en mayor riesgo de atraer a los mosquitos debido a la mayor concentración de estos compuestos en su piel.
Además, las bacterias que viven de manera natural en nuestra piel también desempeñan un papel crucial en este proceso. Todos los seres humanos albergamos millones de bacterias en nuestra piel, y la composición exacta de este microbioma varía de una persona a otra. Las investigaciones han revelado que ciertos tipos de bacterias producen olores que resultan particularmente atractivos para los mosquitos. Por ejemplo, un estudio publicado en PLoS One demostró que las personas con una mayor cantidad de ciertos géneros bacterianos (como Staphylococcus) tienden a ser más picadas. En contraste, las personas con una mayor diversidad bacteriana en su piel parecen menos propensas a atraer mosquitos.
Tipo de sangre: ¿Importa realmente?
Otro factor que influye en la susceptibilidad a las picaduras de mosquitos es el tipo de sangre. Un estudio realizado por el Journal of Medical Entomology encontró que las personas con tipo de sangre O son picadas casi el doble de veces que aquellas con tipo de sangre A. Este fenómeno puede estar relacionado con los marcadores químicos que las personas con tipo O liberan a través de su piel. Además, algunos estudios sugieren que las personas con tipo O secretan una mayor cantidad de ciertos azúcares y proteínas que actúan como señales atractivas para los mosquitos.
Sin embargo, no todos los tipos de sangre son igual de atractivos para todas las especies de mosquitos. Por ejemplo, la especie Anopheles gambiae, conocida por ser el principal vector de la malaria, parece tener una fuerte preferencia por las personas con tipo de sangre O. Otros mosquitos pueden tener preferencias ligeramente diferentes, lo que sugiere que la relación entre el tipo de sangre y la atracción de mosquitos puede depender también de la especie.
Factores genéticos
La genética juega un papel clave en la atracción de mosquitos. Se estima que hasta el 85% de nuestra susceptibilidad a las picaduras está determinada genéticamente. Esto significa que, aunque cambiemos algunos hábitos o utilicemos productos para repeler a los mosquitos, nuestra predisposición natural sigue siendo un factor importante. Los estudios gemelos han sido particularmente útiles para investigar este fenómeno. Se ha observado que los gemelos idénticos tienden a ser picados de manera similar, mientras que los gemelos fraternos tienen tasas de picaduras más variadas, lo que indica un fuerte componente genético.
Este componente genético puede influir en factores como la producción de CO2, la composición química de la piel, y la presencia de ciertos olores que resultan atractivos para los mosquitos. No obstante, aún se necesita más investigación para comprender completamente los genes específicos involucrados y cómo estos influyen en la atracción de los mosquitos.
Colores y ropa
El color de la ropa que usamos también puede tener un impacto significativo en cuántos mosquitos atraemos. Estudios han mostrado que los mosquitos son atraídos por colores oscuros como el negro, el azul oscuro y el rojo. Estos colores contrastan más con el entorno natural, lo que facilita que los mosquitos identifiquen a sus presas visualmente. En contraste, los colores claros, como el blanco y el beige, parecen tener un efecto disuasorio, ya que ofrecen menos contraste y hacen que sea más difícil para los mosquitos detectar la presencia de un ser humano.
Productos personales: perfumes, lociones y desodorantes
El uso de ciertos productos personales, como perfumes, lociones, desodorantes e incluso jabones, puede aumentar inadvertidamente la atracción de los mosquitos. Muchos de estos productos contienen compuestos que imitan los olores naturales que resultan atractivos para los mosquitos. Por ejemplo, las fragancias florales o afrutadas pueden atraer a los mosquitos, ya que imitan los olores que estos insectos asocian con fuentes de alimento, como el néctar. Sin embargo, algunos productos están diseñados específicamente para repeler mosquitos, utilizando ingredientes como el DEET o la picaridina, que interfieren con la capacidad de los mosquitos para detectar las señales químicas que los atraen.
Medidas de protección: ¿Cómo evitar las picaduras?
A pesar de la cantidad de factores que no podemos controlar, existen varias estrategias que pueden ayudar a reducir la atracción hacia los mosquitos y minimizar las picaduras. El uso de repelentes de insectos es una de las medidas más efectivas. Los repelentes que contienen DEET, picaridina o aceite de eucalipto limón han demostrado ser particularmente eficaces. Además, instalar mosquiteros en las ventanas y alrededor de las camas puede ayudar a mantener a los mosquitos alejados, especialmente durante la noche, cuando estos insectos están más activos.
Otra medida simple pero efectiva es evitar las áreas con alta concentración de mosquitos durante las horas del amanecer y el atardecer, que es cuando los mosquitos tienden a estar más activos. Mantener la piel limpia y seca también puede reducir la atracción, ya que el sudor y los olores corporales son algunos de los principales factores que atraen a los mosquitos.
Conclusión
La percepción de que los mosquitos “prefieren” a algunas personas más que a otras no es un mito, sino una realidad respaldada por la ciencia. La atracción de los mosquitos está influenciada por una variedad de factores, que van desde el dióxido de carbono que exhalamos, hasta los compuestos presentes en nuestra piel, el tipo de sangre y nuestra genética. Aunque no podemos cambiar algunos de estos factores, como nuestra genética o tipo de sangre, existen medidas que podemos tomar para reducir el riesgo de picaduras y disfrutar de las actividades al aire libre sin ser constantemente acosados por estos molestos insectos. Como seres humanos, nuestra relación con los mosquitos es compleja y multifacética, y comprender las razones detrás de su preferencia es el primer paso para defendernos de sus ataques.
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