Entre las figuras más enigmáticas y brillantes del escepticismo académico helenístico, Carnéades de Cirene destaca por su audaz desafío al dogmatismo y su innovadora teoría del conocimiento basada en la plausibilidad. Su pensamiento no solo reformuló la filosofía de la Academia Nueva, sino que sentó las bases para la epistemología moderna, cuestionando la certeza absoluta sin renunciar a la acción racional. ¿Cómo puede la duda sistemática guiar decisiones prácticas? ¿Es posible actuar con firmeza sin certezas absolutas?


El CANDELABRO.ILUMINANDO MENTES 
Imágenes SeaArt AI 

Carnéades de Cirene: El Escéptico Pragmático de la Academia Nueva


Carnéades de Cirene (214-129 a.C.) emerge como una de las figuras más fascinantes y controvertidas del pensamiento filosófico helenístico. Como escolarca de la Academia platónica durante su fase escéptica, denominada Academia Nueva, Carnéades desarrolló una postura epistemológica tan rigurosa como sutil, que marcó profundamente la evolución del escepticismo académico. Su legado intelectual, a pesar de no habernos llegado escritos directos, ha sido preservado principalmente a través de las obras de Cicerón, Sexto Empírico y Diógenes Laercio, permitiéndonos reconstruir los elementos fundamentales de su doctrina filosófica. El pensamiento de Carnéades representa una sofisticada respuesta a los desafíos filosóficos de su época, especialmente frente al dogmatismo estoico, constituyendo una vía intermedia entre el relativismo absoluto y la pretensión de certeza incuestionable.

Nacido en Cirene, en la actual Libia, Carnéades se trasladó a Atenas donde estudió bajo la tutela de Hegesino, su predecesor en la dirección de la Academia. La influencia intelectual de Arcesilao, anterior escolarca, resultó determinante en la formación del pensamiento carnediano, aunque Carnéades desarrollaría posteriormente un enfoque distintivo y original. Su larga vida dedicada al estudio y la enseñanza filosófica le permitió refinar constantemente sus argumentos, convirtiéndolo en un formidable dialéctico, temido por sus adversarios intelectuales. Los testimonios históricos señalan que poseía una capacidad argumentativa excepcional, pudiendo defender con igual brillantez posiciones contrarias sobre un mismo tema, método que empleaba no como mero ejercicio retórico, sino como herramienta epistemológica para demostrar la imposibilidad del conocimiento absoluto.

El episodio más célebre de la vida de Carnéades ocurrió durante su visita a Roma en el año 155 a.C., como parte de una embajada filosófica ateniense junto a Diógenes de Babilonia y Critolao. En esta ocasión, Carnéades pronunció dos discursos consecutivos sobre la justicia que causaron enorme conmoción entre la élite romana. En el primero, defendió elocuentemente la existencia de una justicia natural universal; al día siguiente, con igual persuasión, argumentó contra esta posición, sosteniendo que la justicia era meramente una convención humana variable según las circunstancias. Este evento ejemplifica perfectamente su método dialéctico y su capacidad para construir argumentos igualmente convincentes para posiciones opuestas, demostrando así la fragilidad de cualquier pretensión de certeza absoluta.

La principal contribución filosófica de Carnéades fue su elaborada teoría del conocimiento, desarrollada como respuesta crítica al dogmatismo estoico. Mientras que los estoicos sostenían la posibilidad de alcanzar representaciones comprensivas (kataleptike phantasia) que garantizaban un conocimiento cierto e indudable, Carnéades argumentaba que no existe criterio infalible que permita distinguir entre representaciones verdaderas y falsas. A través de ingeniosos argumentos sobre casos de percepción engañosa, como ilusiones ópticas, sueños, o estados de alucinación, demostraba que incluso las percepciones aparentemente más claras y distintas podían resultar falsas. Esta crítica sistemática conducía a la conclusión de que el sabio debe practicar la epojé o suspensión del juicio respecto a la verdad o falsedad absolutas de cualquier proposición.

Sin embargo, a diferencia de un escepticismo radical que podría conducir a la parálisis práctica, Carnéades desarrolló una sofisticada teoría de lo pithanon (lo plausible o persuasivo) que permitía guiar la acción sin caer en el dogmatismo. Estableció tres grados de plausibilidad: la impresión plausible, la impresión plausible y no contradicha, y finalmente, la impresión plausible, no contradicha y probada desde múltiples perspectivas. Este último nivel constituye la máxima aproximación posible a la certeza, aunque sin garantizar nunca un conocimiento absoluto. Esta doctrina representa una valiosa contribución a la epistemología práctica, permitiendo fundamentar decisiones cotidianas y científicas sin necesidad de postular un conocimiento infalible.

La crítica carnediana alcanzó también la teología y la ética estoicas. Respecto a la primera, formuló agudos argumentos contra la noción de divinidad, no necesariamente para negar su existencia, sino para demostrar la imposibilidad de conocerla con certeza. En cuanto a la ética, Carnéades cuestionó la concepción estoica del bien supremo, argumentando que cualquier definición dogmática del mismo conducía a inconsistencias lógicas. No obstante, su propia posición ética, reconstruida a partir de testimonios fragmentarios, parece haberse orientado hacia un probabilismo moral que reconocía la necesidad práctica de valores para la convivencia humana, aunque siempre sujetos a la revisión crítica y adaptados a las circunstancias particulares.

La influencia de Carnéades se extendió más allá de su tiempo. Su metodología crítica y su teoría de la plausibilidad anticiparon aspectos importantes del pensamiento moderno, especialmente en lo referente a la filosofía de la ciencia y la epistemología. Filósofos como David Hume, en su crítica a la causalidad y la inducción, o Hans Reichenbach, con su teoría de la probabilidad, muestran sorprendentes paralelismos con el enfoque carnediano. Incluso en el ámbito jurídico contemporáneo, la noción de “más allá de toda duda razonable” presenta notables similitudes conceptuales con los grados de plausibilidad establecidos por el filósofo cirenáico.

La muerte de Carnéades marcó el fin de una etapa crucial en la Academia platónica. Sus sucesores, particularmente Clitómaco y posteriormente Filón de Larisa, intentaron preservar y desarrollar su legado, aunque ninguno alcanzó la profundidad y originalidad del maestro. Con el tiempo, la Academia experimentaría nuevas transformaciones, alejándose gradualmente del escepticismo radical hacia posiciones más cercanas al eclecticismo filosófico, como sucedería bajo la dirección de Antíoco de Ascalón, quien reintrodujo elementos dogmáticos en la enseñanza académica.

El legado intelectual de Carnéades resulta particularmente valioso en nuestra época, caracterizada por la proliferación de certezas dogmáticas y simplificaciones reductivas. Su equilibrio entre la crítica implacable a todo dogmatismo y la búsqueda de criterios prácticos para la acción ofrece un modelo filosófico de gran actualidad. La noción carnediana de que podemos actuar racionalmente sin necesidad de verdades absolutas representa una valiosa contribución a la epistemología contemporánea, sugiriendo que la racionalidad no consiste en la adhesión inquebrantable a dogmas, sino en la capacidad para evaluar críticamente la evidencia disponible y actuar conforme a lo más probable en cada momento.

Carnéades de Cirene personifica la más alta expresión del escepticismo académico, elevando la duda metódica a un sofisticado sistema filosófico que, paradójicamente, evita tanto los extremos del dogmatismo como los del relativismo nihilista. Su prudente navegación entre estos polos opuestos, mediante la teoría de lo plausible, constituye quizás su aportación más significativa al pensamiento occidental. Al reconocer los límites del conocimiento humano sin renunciar a la racionalidad práctica, Carnéades nos legó una lección de humildad epistémica y pragmatismo filosófico cuya relevancia trasciende las fronteras de su tiempo, ofreciéndonos valiosas herramientas conceptuales para afrontar los desafíos epistemológicos y éticos del mundo contemporáneo.


El CANDELABRO.ILUMINANDO MENTES 

#Carnéades
#FilosofíaGriega
#EscepticismoAcadémico
#AcademiaNueva
#FilosofíaAntigua
#Epistemología
#PensamientoCrítico
#FilosofíaHelénica
#ConocimientoProbable
#EscuelaPlatónica
#FilosofíaPragmática
#HistoriaDeLaFilosofía


Descubre más desde REVISTA LITERARIA EL CANDELABRO

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.