Entre la alquimia de la miel y el misterio de la fermentación, la hidromiel surge como una bebida ancestral donde nutrición, energía y calma convergen en un mismo ritual líquido, cargado de enzimas vivas, tradición milenaria y simbolismo cultural que atraviesa civilizaciones y mitos. ¿Qué secretos bioquímicos y culturales encierra esta bebida fermentada? ¿Por qué sigue fascinando al ser humano contemporáneo?


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📷 Imagen generada por GPT-4o para El Candelabro. © DR

El Hidromiel bebida de los dioses, parte de la historia y la Luna de miel.


El Hidromiel hecho por fermentación de miel con agua, fruta, y aromatizante, tiene una larga y respetable historia. Es quizás una de las bebidas más antiguas que se conocen, el hidromiel se menciona frecuentemente en la biblia y en los libros sagrados de la India, y la consideraban bebida de los dioses y de los héroes. Se le atribuyó por siglos el carácter de “elixir de la vida” como medicina de amplio alcance: digestivo, antirreumático, diurético y laxante. El sabor del hidromiel es dulce. No obstante, las variedades que inlcuyen lúpulo, tienden a amargar más, y por tanto su sabor se asemeja más al de una cerveza tradicional. Por otro lado, cuánta mayor cantidad de levadura contenga, más gaseosa es.

Las sagas nórdicas y germanas, le reservan un importante lugar. El hidromiel es una bebida histórica Desde las culturas precolombinas en Sudamérica, pasando por Mesopotamia y el Antiguo Egipto, hasta la India y China


Historia


Se considera que es la primera de las bebidas alcohólicas que consumió el ser humano y se cree que es precursora de la cerveza. En la antigüedad, múltiples civilizaciones la han considerado su bebida por excelencia.

Cuya preparación se fundamenta en la fermentación de una mezcla de agua y miel, que alcanza cierta graduación alcohólica que varía según la relación de miel/agua y la tolerancia de las levaduras al alcohol. Su uso fue fuertemente difundido por los pueblos de la antigüedad. En la antigüedad, múltiples civilizaciones la han considerado su bebida por excelencia.

En Europa, lo hicieron y lo bebieron los griegos, romanos, celtas, normandos, sajones y vikingos.

En América, los mayas producían un tipo de hidromiel llamado “balché”elaborado con base en agua, miel y trozos de corteza de árbol de balché (Lonchocarpus longistylus) del cual la bebida recibe su nombre. Para los mayas era una bebida sagrada utilizada en ceremonias religiosas y además consideraban que tenía propiedades medicinales, específicamente para tratar infecciones estomacales y utilizada como laxante. En algunas de estas culturas era usado para elogiar a héroes y escogidos.

Consumida desde la antigüedad, esta bebida se menciona por primera vez en los versos del Rig Vedá (compuesto entre el 1700 a. C. y el 1100 a. C.), uno de los libros sagrados del Vedismo.En Alemania se han encontrado cuernos de vacuno que datan de 2100 a. C. y que usados como vasos o como recipientes reciben el nombre de «cuernas».Algunas de estas cuernas sirvieron para beber hidromiel (como lo muestran rastros de polen y levadura encontrados en las cuernas). En la Grecia clásica se llamaba «melikraton» y los romanos lo llamaron «aqua mulsum», aunque esta versión era más bien vino de uva endulzado, ya que imitaban esta costumbre con un vino de uvas agregándole miel para darle un sabor más acaramelado, considerándolo popularmente como bebida de dioses.

Según la mitología nórdica, el hidromiel es el único alimento del dios Odín, así, los bárbaros recitan en muchos cantares épicos nórdicos y anglosajones las bondades del hidromiel, la función en sus reuniones y su vida después de la muerte en el paraíso del Valhalla donde beberían hidromiel por el resto de la eternidad.La importancia de esta bebida para los vikingos se debe a la diversa variedad de fabricación en su bebida, y en algunos casos, las sustancias que le adicionaban, como por ejemplo el cornezuelo de centeno, que contiene un alto contenido en compuestos del ácido lisérgico, la base de la conocida droga sintética LSD.

En Rusia la introducción del hidromiel es tan antigua como la primitiva historia de los pueblos eslavos, ya en el año 945 d.C. es mencionado, en las crónicas de Laurentio, como la bebida de vieja raigambre, de amplia variedad de gustos y muy apreciada por la sociedad.

Menciona también como la princesa Olga ordenó cocinar miel fuerte para la trisma (funeral, antes y después del entierro, ceremonia de los antiguos eslavos de amplia difusión popular. Incluía danzas, comidas, competencias, juegos de destreza y sacrificio de animales) del príncipe Igor. La misma fuente refiere como el príncipe Vladimiro, para ofrecer un homenaje, hizo fabricar 300 toneles de hidromiel, que era preparado por cocineros especializados.

Eran especialmente famosos las bebidas producidas por los monasterios. Más aún desde que en el siglo XV el príncipe de Moscú Basilio III prohibió la libre elaboración de hidromieles, dejándola en manos del estado y de los monjes. Eran enormes toneles de roble de los monasterios con mas de 7 metros cúbicos de capacidad cada uno.

Fue esta bebida preferida de los rusos hasta el siglo XVII cuando el zar Pedro I populariza los vinos y los destilados extranjeros. Por otro lado, cuenta la historia que otro personaje muy aficionado a la hidromiel era el emperador romano Julio César.


Vikingos


Esto explicaría el porqué de la antigua tradición consistente en que la pareja debía consumir hidromiel durante una lunación después de su boda para, de esa manera, incrementar la probabilidad en el nacimiento de hijos varones, responsables estos de la defensa de los territorios en esas épocas donde la guerra era cosa de hombres.

De aquí entonces la costumbre actual de la luna de miel. En el siglo XVI, las parejas recién casadas que quisieran tener un varón, debían de beber hidromiel durante todo el mes lunar siguiente a su boda. De aquí hemos heredado la expresión actual de “luna de miel”. La hidromiel es a menudo referida como el Néctar de los dioses, o también la bebida del amor. El consumo de hidromiel ha sido considerado responsable de la fertilidad de la pareja.

Veamos una explicación: Científicos han llevado a cabo experimentos con animales y encontrado que se puede incrementar el porcentaje de nacimientos masculinos por alteración del ph del cuerpo. Es conocido que la alcalinidad o acidez del cuerpo femenino durante la concepción puede influir sobre el sexo del nuevo ser. El nivel de azúcar en sangre altera el ph.

Su pérdida de popularidad se debió a la importancia que tomaron las vides en diferentes partes de Europa desplazando al hidromiel a zonas del norte donde el clima no permitía el cultivo para la fabricación del vino a razón de uvas.


Referencias

McGovern, P. E. (2009). Uncorking the past: The quest for wine, beer, and other alcoholic beverages. University of California Press.

Hornsey, I. S. (2003). A history of beer and brewing. Royal Society of Chemistry.

Bamforth, C. W. (2005). Food, fermentation and micro-organisms. Blackwell Publishing.

Levy, R., & Zohar, A. (2014). Mead production and honey fermentation: Traditional practices and modern perspectives. Journal of Ethnic Foods, 1(2), 85–92. https://doi.org/10.1016/j.jef.2014.11.003

Steinkraus, K. H. (1996). Handbook of indigenous fermented foods (2nd ed.). Marcel Dekker.



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