El gato doméstico, llamado más comúnmente gato, y de forma coloquial minino, michino, michi, micho, mizo, miz, morroño o morrongo, y algunos nombres más, es un mamífero carnívoro de la familia Felidae. Es una subespecie domesticada por la convivencia con el ser humano.


LA MISION ESPIRITUAL DE LOS GATOS


Los gatos son animales místicos, mágicos, envueltos en una ola de misterio.
Los gatos tuvieron un importante rol en la cultura del Antiguo Egipto fundamentalmente por un tema religioso, ya que, como felinos, pertenecen a la misma familia de animales que el león, el Dios del sol Ra de los egipcios.

Los ojos del león reflejan los rayos del sol y combaten la oscuridad. Así, el gato se transformó en uno de los animales más sagrados para los egipcios. A punto tal que se construyeron réplicas tanto en numerosos templos como en varias pirámides con el objetivo de proteger a los dioses.

Los gatos tienen una misión espiritual en la vida de los humanos, las personas que tienen gatos en sus casas pueden sentirse afortunados de eso, pues ellos se encargan de protegernos. Los gatos tienen la misión de limpiar energéticamente nuestro hogar de malas energías.

El odio, la envidia, el estrés, el rencor, las críticas, etc., con las que lidiamos a diario en la calle, las traemos con nosotros a nuestras casas y son nuestros felinos los encargados de que estas energías no se queden en nuestro hogar.

Cuando viven muchas personas en una misma casa se recomienda tener varios gatos, o al menos no solo uno, pues lo ideal es que se dividan la carga, muchas veces un solo gato no logra transformar toda energía de varias personas.

Todos los gatos tienen el poder, a diario, de eliminar la energía negativa acumulada en nuestro cuerpo. Mientras dormimos, ellos absorben esta energía. Los gatos adoran dormir con nosotros pues nos protegen de cualquier amenaza espiritual que podamos sufrir mientras dormimos.

Ellos tienen la capacidad de ver las cosas que nosotros no podemos y más aún, de alejarlas. Igualmente, nos protegerán de personas con “malas energías” que lleguen a nuestra casa.

Cuando duermen liberan la energía negativa que sacan de nosotros. Si estamos demasiado estresados, puede que no tengan el tiempo suficiente para liberar la cantidad de energía negativa, y por lo tanto, se acumula en forma de grasa hasta que puedan liberarlo.

La mayoría de las personas creen que los gatos no hacen nada, son perezosos y todo lo que hacen es comer y dormir, los verdaderos amantes de los animales saben que cada animalito que llega a nuestra vida viene a complementarnos, a entregarnos todo su amor y a hacernos crecer como personas.

De ellos siempre aprendemos y nos damos cuenta que tienen un propósito y una misión en nuestra vida.

Si un gato callejero entra en su casa o a su vida no lo eche de su lado, a lo mejor ese mínimo le quiere proteger de algo.



El Candelabro.Iluminando Mentes.


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