El Mercado de Trajano es actualmente un gran complejo de ruinas situado en la ciudad de Roma, en la Vía del Foro Imperial. Parte de los restos del mercado albergan un museo.



El Mercado de Trajano fue un gran complejo de uso comercial y administrativo construido en Roma bajo el mandato del emperador Marco Ulpio Trajano a inicios del siglo II d.C.

Esta gran construcción levantada entre los años 100 d.C. y 112 d.C. es uno de los productos del ingenio de Apolodoro de Damasco, uno de los arquitectos más famosos de su época y el propio diseñador del Foro de Trajano, quien para su construcción tuvo que mover miles de toneladas de material provenientes del corte de talud del monte Quirinal, acción necesaria para que este gran megaproyecto de la antigüedad pudiera quedar emplazado en el corazón de la antigua Roma.

El Mercado de Trajano fue el epicentro del negocio comercial, actividades administrativas y de índole público en el centro de la ciudad del río Tíber. Es ahí en este mercado, además, donde se distribuía el trigo a los ciudadanos que residían en la capital.

El edificio diseñado de forma semicircular, fue construido de ladrillo y concreto (hormigon), materiales ampliamente utilizados en la antigua Roma. Constaba de seis niveles conectados por una gran escalera empinada. A lo largo del mercado se presentaban granes tabernaes (bóvedas con una gran abertura hacia las calles) donde los vendedores mostraban y vendían sus productos y artículos a los Romanos de la antigüedad.

El techo del Mercado de Trajano presentaba grandes bóvedas de concreto que permitían el ingreso de luz al interior del edificio, mientras que también servía para proteger a todo el mercado de condiciones meteorológicas adversas.

Con un total de 150 tiendas y oficinas, el Mercado de Trajano es considerado el centro comercial más antiguo del mundo. Ahí se podía encontrar los principales artículos y productos de la época a la venta, desde telas hasta armarios, joyas, artefactos en madera, mimbre, marfil, hueso o ámbar. Se podían encontrar también productos varios como aceite y vino, además de especias.

En la tercera planta se encontraba una gran sala rectangular y los niveles subsiguientes eran principalmente las oficinas dedicadas a las actividades administrativas y de gestión, todas enchapadas en mármol de varias tonalidades.

Dentro del complejo también se daban espectáculos, malabaristas, bailarines y músicos realizaban sus actividades publicas en dos grandes salas que se encontraban en la parte inferior del mercado; todos estos datos nos dan una idea de lo dinámico y animado que debió ser este gran sector de la capital del mundo antiguo.

A pesar de la caída del Imperio Romano de Occidente en el año 476 d.C., el Mercado de Trajano siguió en funcionamiento durante toda la Edad Media y, aunque la estructura principal sufrió modificaciones con el pasar de los siglos, gran parte de este gran complejo ha llegado hasta nuestros días.



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