La Isla de las Muñecas, ubicada en los canales de Xochimilco, al sur del centro de la Ciudad de México, muy cerca del estadio de fútbol Estadio Azteca, es una chinampa de la Laguna de Teshuilo y una de las principales atracciones de los canales.



LA ISLA DE LAS MUÑECAS


Llegar a la Isla de las Muñecas es en sí una experiencia grata y un paseo por los distantes y tranquilos canales navegables de Xochimilco (México)

La leyenda de este lugar cuenta que una chica se ahogó enredada entre los lirios y su cuerpo fue encontrado a las orillas de las chinampas de Don Julián. Desde entonces el espíritu de la infortunada chica había quedado en el lugar y eso lo atemorizaba, para ahuyentarla, Julián Santana comenzó a colocar en su chinampa muñecas que recogía en la basura y en los canales de Cuemanco, él decía que estaba ahí para ahuyentar a los malos espíritus y obtener mejores cosechas.

A raíz de aquello, comenzó a encontrarse otras muchas muñecas abandonadas en los canales, las cuales decidió colgar también. Hasta su muerte, se dice que llegó a coleccionar más de 1500 muñecas.

Obviamente, las muñecas que se encontraba en las aguas que cruzan el islote no estaban recién sacadas de sus cajas, sino que, estaban algo destrozadas. Muñecas a las que les faltan extremidades, ojos, de aspecto muy sucio… Podrían ahuyentar a cualquiera, pero cuenta la leyenda que esas muñecas “cobraron vida”, poseídas por el espíritu de la joven, acompañaron a Julián en sus últimos años de vida. Es más, los locales dicen que las muñecas están verdaderamente embrujadas, y que si las observas detenidamente, se les puede ver moviendo sus cabezas y extremidades (las que los tienen).

Si tienes suerte, alguna igual te puede hasta dedicar una mirada curiosa; aunque los hay que juran y perjuran que hasta las han escuchado susurrarse entre ellas. Exageración o no, nadie lo sabe, pero es suficiente para que los que por allí pasan.

Si la historia de la niña es real o no (algunos lo cuestionan, atribuyéndolo a la imaginación de Julián, que vivía en la más absoluta soledad en la isla), eso solo Julián lo sabe. Eso sí, da la casualidad que tras 50 años coleccionando muñecas, Julián murió en 2001, rodeado de ellas, ahogado en el mismo lugar donde había aparecido la niña muchos años antes. Según los locales, Julián forma parte ahora de las muñecas de la isla, y lo consideran un lugar sagrado., incluyendo un paseo por los canales.

¿Te atreves a visitar el lugar? Está a unos 28 kilómetros al sur de Ciudad de Mexico, pero tendrás que preparar tu itinerario, porque no es demasiado fácil acceder a la isla. Lo mejor que puedes hacer, es tomar un ferry desde Embarcadero Cuemanco (o en su defecto, desde Embarcadero Fernando Celada), y recuerda que tendrás que pedir un barco que vaya ahí específicamente, porque los barcos más grandes no tienen la isla como destino en sus circuitos habituales (el viaje costará unos 200 pesos/9.82 dolares) El trayecto dura unas tres o cuatro horas




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