Ryan Wayne White fue un adolescente originario de Kokomo, que se convirtió en un referente nacional en su país a causa del Sida después de ser expulsado de su colegio debido a la infección.



LA IGNORANCIA, UN VENENO QUE DEBEMOS COMBATIR


Esta es la historia de el niño que contrajo el VIH y fue rechazado por toda la comunidad, en 1984

Ryan White era un niño de 13 años de Indiana, Estados Unidos. Era hemofílico (los enfermos con problemas hemofílicos deben tener mucho cuidado con las heridas que provoquen hemorragias), lo que significa que su sangre no se coagula naturalmente.

Esto significa que los cortes pequeños pueden ser mortales, ya que las personas con hemofilia pueden morir desangradas a causa de ellos.

Ryan, por lo tanto, a menudo había recibido sangre de transfusiones de sangre.

Luego, en 1984, Ryan recibió accidentalmente sangre que contenía VIH. En diciembre de 1984 le diagnosticaron VIH y le dieron solo 6 meses de vida.

Cuando Ryan trató de ingresar a su escuela secundaria, se le negó la entrada. Los médicos dijeron que estaba bien ir a la escuela porque el VIH no es un virus que se transmite por el aire sino a través de los fluidos corporales.

Sin embargo, muchas personas no entendían el VIH en ese momento y discriminaron a Ryan porque padecía la llamada “enfermedad gay”.

El VIH solo se asoció con hombres homosexuales en ese momento, ya que fueron los primeros en los Estados Unidos en ser diagnosticados con él en el mundo occidental.

Ryan fue expulsado de su escuela. Muchos de sus amigos lo abandonaron.

Un total de 360 ​​estudiantes, 117 padres y 50 profesores firmaron una petición para prohibirle la entrada a la escuela.

Ryan fue acosado por personas que le gritaban “sabemos que eres gay” a pesar de que amaba a las chicas.

Alguien incluso disparo un arma de fuego, contra su casa, disparo que alcanzó a entrar por la ventana con la intención de ahuyentar a Ryan de la ciudad.

Ryan y sus padres continuaron protestando contra la escuela y sus decisiones injustas.

Ryan finalmente pudo regresar a la escuela en 1986. Algunos estudiantes abandonaron la escuela mientras que otros le estrecharon la mano para mostrarle su apoyo.

Ryan murió en 1990. Más de 1500 personas asistieron a su funeral, entre ellos Elton John y Michael Jackson.

Su legado muestra las presiones sociales en torno a las personas con SIDA y la comunidad LGBT.

Ryan luchó contra el sistema, la sociedad y las personas que lo veían como una amenaza.

Vivió 6 años más de lo previsto originalmente y su legado sigue en pie hoy en día por su coraje, fuerza y determinación.


REPERCUSIÓN MEDIÁTICA


   La vida de Ryan, aunque corta, tuvo una influencia mediática inmensa. Su caso había alcanzado repercusión internacional. La lucha en los tribunales y las declaraciones de los médicos y de los funcionarios estatales de salud sobre la inexistencia de riesgo de contagio, atrajeron la atención de los medios de comunicación.

   Apareció en periódicas, revistas y programas de televisión. Llegó a ofrecer algunas entrevistas. La publicidad del caso catapultó a Ryan a la fama en su país, en medio de una creciente ola de cobertura sobre el sida en los medios de comunicación que entre 1985 y 1987 duplicaron el número de noticias dedicadas a la enfermedad.

   Cuatro meses después de su muerte, el Congreso de Estados Unidos publicó el acta ‘Ryan White CARE’, un programa de ayuda financiera a los enfermos de sida que sigue vigente hasta el día de hoy.

   El cantante británico Elton John también se inspiró en la historia del joven para crear la Fundación Elton John contra el Sida. Incluso se llegó a hacer una película sobre su vida —‘La historia de Ryan White’— y el difunto ‘Rey del Pop’, Michael Jackson, le dedicó una canción: ‘Gone too soon’



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