Su origen es atribuido a un profesor de medicina de la Universidad de Leiden del siglo 17: Franciscus Sylvius, quien destiló la baya de enebro con alcohol para crear un medicamente económico con las propiedades diuréticas del aceite de la misma.





Para 1750, Londres se había sumergido en un mar de alcohol que llevó a la población británica a una auténtica crisis de salud y seguridad. Cuando el Rey holandés Guillermo de Orange accedió al trono británico, el gobierno promovió la fabricación y consumo de Ginebra, por entonces recién llegada de Holanda. Una bebida que contrarrestaría la popularidad del brandy francés en Gran Bretaña.

Los ingleses refinaron el producto holandés y lo popularizaron tanto entre su población que se convirtió en un gran problema.


¿Cómo nació la Ginebra?


La ginebra surgió en el siglo XVII en Holanda, con propósito inicial para usos medicinales, pues un profesor holandés de medicina de la universidad de Leiden, popularmente conocido como Franciscus Sylvius, buscaba la cura contra problemas digestivos y de los riñones.

Al destilar alcohol con bayas de enebro para elaborar el ansiado medicamento, se originó la Ginebra como resultado.

El consumo de la bebida alcohólica se les fue de las manos a los ingleses, pues los soldados que volvían de los países bajos comenzaron a beberla en grandes cantidades para el ocio y no como medicina, utilizando a diario el pretexto de la prescripción médica.

Al ver la oportunidad de ganar grandes sumas de dinero, los empresarios comenzaron a añadir cualquier tipo de aditivos que hiciera la bebida más aceptable. Esto terminó por impulsar a las casas de destilación que producían mala Ginebra, creciendo a pasos agigantados por la creciente demanda.

La calidad nefasta del producto tuvo grandes consecuencias para sus consumidores, causando estragos físicos y psíquicos entre la población.

En 1751, comenzó a circular en Inglaterra uno de los primeros anuncios antidrogas de la historia. Fue creado por el ilustrador y pintor satírico William Hogarth.

En el cartel podía verse a una mujer absolutamente borracha y vestida con harapos absolutamente destrozados. Dejando caer al que sería su hijo sin que ella se de cuenta por su condición en estado de ebriedad.

Las láminas de Hogarth se publicaron para apoyar el Acta de la ginebra. Una ley con la que el gobierno inglés quiso prohibir su elaboración, venta y consumo.

El resultado no fue el deseado, sin embargo se redujo considerablemente el consumo y se eliminó eficazmente la mayor parte de tiendas pequeñas, que era donde se producían los peores excesos.



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