Laocoonte y sus hijos es un grupo escultórico griego de datación controvertida, aunque suele considerarse una obra original de principios de la era cristiana. La obra es de un tamaño algo mayor que el natural, de 2,42 m de altura y está ejecutada en mármol blanco.



El periodohelenístico en Grecia fue testigo de la creación de una de las esculturas más famosas de la historia, sin embargo permaneció bajo tierra durante años.

Fue en la colina del Esquilino, cuando un campesino que labraba sus viñedos se topó con 9 fragmentos de una estatua de mármol. Estos hechos pronto llegaron a oídos del Papa Julio II quien rápidamente envió a su arquitecto Giuliano da Sangallo a inspeccionar el nuevo descubrimiento.

La sorpresa de los trabajadores fue muy grata, pues se trataba de una obra mítica desaparecida hasta ese entonces, de la que Plinio “el viejo” ya había descrito en sus historias hacia el año 70 d.C. como: “la mejor de todas las obras tanto de pintura como de escultura”.


Plinio el viejo comenta:


“El Laocoonte se encuentra en la mansión del emperador Tito… Fue esculpido en un solo bloque de mármol por los excelentes artistas de Rodas Agesandro, Polidoro y Atenodoro y representa a Laocoonte, sus hijos y las serpientes admirablemente enroscadas”.

La obra fue trasladada de inmediato al Vaticano, completando el grupo escultórico que daría nacimiento a los museos vaticanos de Roma. Hasta el artista Miguel Ángel dijo que todo lo que sabía lo había aprendido de esta escultura, pues junto con la Victoria alada de Samotracia y la Venus de Milo se convirtió en una de las más famosas y admiradas de la historia.


¿Quien era Laocoonte?


Laocoonte era un sacerdote del dios Apolo en Troya. Durante la guerra de Troya, al ver que los griegos habían dejado un caballo de madera como ofrenda de paz, se dispuso a alertar a los jefes de la ciudad de que se trataba de una trampa mortal.

Mientras se discutía sobre que medidas tomar acerca del caballo, Laocoonte en su desesperación lanzo una flecha contra el equino de madera. Este acto enfureció al dios Poseidón, que con una cólera tremenda hizo aparecer dos serpientes llamadas Porce y Caribea. Los reptiles estrangularon a Laocoonte junto a sus dos hijos hasta dejarlos sin vida.

Los troyanos al ver las serpientes, tomaron el suceso como un buen presagio, y llevaron el caballo al centro de la ciudad. Más tarde, del caballo saldrían los soldados griegos y Troya arderia para siempre.



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