Redescubrir los alimentos ancestrales es volver a una nutrición natural, rica en vitaminas, minerales y antioxidantes. Estos superalimentos tradicionales, usados por culturas indígenas durante siglos, fortalecen la salud intestinal, impulsan la energía natural y promueven una alimentación sostenible. Volver a nuestras raíces es clave para un futuro más saludable y consciente.


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Imágenes DeepAI 

A los alimentos milenarios con un alto nivel nutricional que han sobrevivido a través de los siglos, se les conoce hoy en día como súper alimentos.

A lo largo de la historia, el ser humano estuvo ligado a la búsqueda constante de alimentos densamente nutricionales para asegurar su supervivencia.

El creciente interés por el cuidado de la salud a través de la alimentación, ha llevado a la sociedad a categorizar los alimentos por sus propiedades más destacables.

Un súper alimento es aquel que tiene una gran cantidad de nutrientes y aporta beneficios extra a la salud de quien lo consume.

En el año 2007 el Dr. Steven Pratt público su libro Superfoods, una especie de guía donde aparecen 14 alimentos que este médico considera indispensables y que no deberían faltar nunca en la dieta de una persona.


¿Aporte nutricional o estrategia para aumentar ventas?.


La primera vez que se habló de súper alimentos fue como estrategia de marketing para vender más plátanos en los Estados Unidos. Aunque el banano es una fuente rica de potasio y otros minerales como el magnesio y el fósforo, el término “superfood” se le adjudicó para promoverlo como una fuente de nutrición fácil de digerir y económica.

De esta forma la palabra “superalimento” ha servido para beneficiar el negocio lucrativo de bastantes empresas e industria alimentaria.

Cabe destacar que muchos de los considerados superalimentos son alimentos que han sido ampliamente usados en otras regiones o culturas durante miles de años, pero que en determinados países se vuelven exóticos, novedosos y difíciles de conseguir.


Algunos súper alimentos.


Gengibre. Se dice que tiene propiedades anticancerígenas atribuidas al gingerol 6. Además de prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y ser muy eficaz contra el dolor muscular provocado durante el ejercicio físico. Es un excelente antioxidante natural debido a su alto porcentaje en vitaminas en especial la B6 y vitamina C, y también por su alto contenido de minerales, calcio, fósforo, magnesio, potasio y zinc.

Curcuma. Contiene vitaminas como la C, la B6 y la B3, hierro, zinc, selenio y manganeso. Por lo que se le han atribuido virtudes antiinflamatorias, antioxidantes, coleréticas, digestivas, carminativas, hepatoprotectoras, hipolipemiantes, desintoxicantes a nivel hepático, antiulcerosas, cardioprotectoras y, en algunas fuentes, se señala también como antitumoral.

Canela. La canela es rica en mucílagos, gomas, resinas, cumarinas y taninos que le confieren propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, anti bacterianas, anti virales, antifúngicas, antiespasmódicas, anestésicas y probióticas. Ayuda a disminuir la glucosa en sangre y controlar los niveles de colesterol (LDL). Tiene propiedades anticoagulantes y es un gran relajante aumentando la resistencia al estrés.

Espinaca. Si bien no tiene los niveles de hierro que se creía originalmente, es rica en manganeso, magnesio, hierro y vitamina B2. Además de ser una fuente abundante en vitaminas K, A, C y ácido fólico. Siendo la vitamina K importante para la salud de los huesos.

Es capaz de frenar la ingesta de alimentos induciendo la secreción de hormonas de saciedad. Junto a que aporta ácidos grasos omega-3, vitamina B3 , ácido pantoténico y selenio. Por lo que su fama como verdura saludable es totalmente merecida.

Kéfir. La palabra Kefir proviene del turco keif (sentirse bien). Y es que este súper alimento contiene altos niveles de magnesio, calcio, enzimas, vitaminas B12, K2 y otros nutrientes.

Espirulina. Estudios afirman que fortalece el sistema inmunológico, regula la presión arterial, reduce el colesterol y las posibilidades de embolias cerebrales. Es anticancerígena, funciona como sustancia anti-envejecimiento y desintoxica el cuerpo, protegiendo el hígado y los riñones.

Matcha. Gracias a sus beneficios, el té matcha ha ido conquistando la cocina de muchos hogares, restaurantes y cafeterías pues ofrece grandes vitaminas a nuestro organismo sobre todo la vitamina: A, C, D, K y B1, B2, B6 y B12. Además de ser un muy buen antioxidante por lo que reduce las señales de envejecimiento y mejora la memoria de quien lo consume.


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