Rafflesia arnoldii es una planta parásita del género Rafflesia que se encuentra en los bosques húmedos de Indonesia y en las selvas del sudeste asiático, y que desarrolla la flor más grande del mundo. Fue descubierta en Sumatra en 1818 por Thomas Stamford Raffles y Joseph Arnold.

LA FLOR CADÁVER
Lo que esta usted observando es la flor individual más grande del mundo, llamada Rafflesia arnoldii, lleva el sobrenombre de “flor cadáver” por el desagradable olor que despide. Es una especie rara de la que aún falta conocer mucho pero que suele exhibirse en museos para que chicos y grandes admiren su llamativa forma, tiene gigantescos pétalos que emiten un olor pútrido como carne podrida para atraer polinizadores y presas.
Su descubrimiento tuvo lugar en Sumatra en el siglo XIX y la palabra arnoldii de su nombre científico se proporcionó en honor del botánico Joseph Arnold.
La planta no cuenta con raíces, tallo ni hojas observables, y no es visible a menos que los brotes aparezcan de la corteza de su huésped y se desarrollen las flores. Esto es así porque su estructura principal permanece en forma de hebras dentro del huésped.
Las flores se componen de 5 pétalos anaranjados o rojizos con manchas color beige, unidas entre sí por una estructura con forma de copa o recipiente hueco. En el centro se sitúa una columna con un disco del que emergen algunas espinas verticales.
La flor alcanza hasta 1 metro de diámetro y 11 kilogramos de peso y como ya se dijo, es endémica de Sumatra y Borneo, dos islas indonesias del sureste de Asia. Crece en bosques primarios y secundarios hasta a 1,000 metros sobre el nivel del mar, siendo las plantas del género Tetrastigma sus huéspedes mayoritarios.
Cada flor (unisexual) es masculina o femenina y debajo del borde del disco central se localizan los órganos sexuales. Se cree que las flores son polinizadas por las moscas carroñeras que acuden a ellas con el polen a cuestas, atraídas por el intenso y “tentador” olor a carne podrida que despiden.
Tienen un desarrollo lento, de hasta 10 meses o 1 año, y duran abiertas unos cuantos días, por lo que la polinización exitosa no es muy común, aunado al hecho de que los insectos tienen que visitar primero a la flor masculina y después a la flor femenina.

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