La Catedral de Gloucester, como se le conoce más comúnmente, ha sido lugar de culto durante los últimos 1,300 años. La primera piedra se colocó alrededor de 1089 por orden del local Abbott Serlo, quien optó por el diseño normando estándar de su época, caracterizado por cimientos voluminosos y el uso del arco redondeado.

La catedral de Gloucester está situada en la ciudad británica de su mismo nombre, Gloucester, en el suroeste de Inglaterra. Construida a lo largo de muchos siglos, combina elementos románicos, de arquitectura gótica y de estilo Tudor.
En este lugar se ha rendido culto durante más de 1300 años. Aquí había un pequeño monasterio anglosajón, fundado por Osric de Hwicce, Príncipe de Mercia en 679. La primitiva comunidad incluía monjes y monjas y estuvo bajo el mando de Kyneburga (hermana del Príncipe Osric). A comienzos del siglo XI, los monjes de la orden Benedictina fueron a vivir y trabajar a este monasterio. En 1089, Guillermo el Conquistador mandó la construcción del edificio actual y se le llamó Abadía de San Pedro. En 1541 Enrique VIII disolvió la abadía y fundó la catedral para la nueva diócesis anglicana de Gloucester.
En la fachada oeste de esta iglesia hay un vitral de colores que muestra a un golfista. Esta vidriera policromada data de mediados del siglo XIV. Se dice que es la representación más antigua del golf del mundo.
En el caso de la catedral de Gloucester se puede ver como se busca poner un especial énfasis en una acusada verticalidad. Lo que se manifiesta no solo en la propia altura del edificio, sino también en elementos que quieren dar esa idea de verticalidad, como ocurre con la línea ininterrumpida de las ménsulas que va desde la bóveda hasta el suelo.
A ello ayuda también que la curva de la bóveda es sumamente inclinada. Y a lo largo de esa bóveda se disponen diferentes nervaduras, que aquí tienen tanto una función estructural, que sería la utilidad primigenia de las nervaduras, como un objetivo ornamental. De hecho, casi se puede considerar que en este momento del arte es más importante convertir esos nervios de la bóveda en un adorno, porque la complicada retícula que forman los nervios de la bóveda, entre otras cosas sirve para ocultar los límites de cada uno de los tramos que forman esa bóveda, confiriendo así a la cubierta una sensación de continuidad durante toda la nave.
La decoración de nervaduras caracteriza la Perpendicular Style inglés, y son nervaduras que podemos ver aquí pero que alcanzan su máximo esplendor a principios del siglo XVI con la construcción de la bóveda de la capilla de Enrique VII dentro de la Abadía de Westminster, donde se mezclan diseños de delicadas tracerías con las propias nervaduras de la bóveda, logrando como resultado una asombrosa muestra de aparato arquitectónico, recargado al mismo tiempo que de una enorme originalidad e influencia en el arte posterior.
Pero volviendo a la catedral de Gloucester. Con la aparición tan temprana de este tipo de nervaduras tan recargadas en esta iglesia inglesa, se podría decir que la arquitectura religiosa de Gran Bretaña se adelantó en el tiempo a lo que s haría décadas después en la arquitectura religiosa de la Europa Continental y que se conoce como estilo Gótico flamígero, el cual también es la fase final del Arte Gótico.
Como dato curioso, esta catedral ha sido usada en los rodajes de la película de Harry Potter como Hogwarts.
Créditos: The history, art, and architecture of Gloucester Cathedral, David Welander, Sutton, 1991.

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