En la batalla de Lepanto (1571) Cervantes sufrió tres heridas de arcabuz, que le dejaron inutilizado parcialmente el brazo izquierdo, pero nunca fue manco. Nunca le faltó o le cortaron la mano izquierda.

Cervantes era realmente manco
Miguel de Cervantes Saavedra nació en 1547 en Alcalá de Henares, España. Es considerado uno de los escritores más importantes de la literatura española y universal, gracias a su obra más famosa, “Don Quijote de la Mancha”.
Durante su juventud, Cervantes decidió viajar a Italia y unirse al ejército español en la batalla de Lepanto en 1571. En esta batalla, Cervantes resultó gravemente herido en el pecho y el brazo izquierdo, lo que lo dejó con un dolor crónico y una discapacidad permanente en el brazo.
A pesar de la gravedad de sus lesiones, Cervantes continuó su carrera militar y participó en varias campañas en el Mediterráneo y en los Países Bajos. En 1575, mientras viajaba de regreso a España, fue capturado por corsarios y llevado como prisionero a Argel, donde permaneció durante cinco años.
Durante su cautiverio, Cervantes intentó escapar varias veces y finalmente logró ser liberado en 1580 después de que se pagara un rescate por su liberación. Una vez liberado, Cervantes regresó a España y se dedicó a la literatura, escribiendo obras de teatro y poesía antes de escribir su obra más famosa, “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”, publicada en dos partes en 1605 y 1615.
Respecto a la cuestión de si Cervantes era realmente manco, hay algunas teorías al respecto. Algunos historiadores sugieren que, si bien Cervantes sufrió una lesión en el brazo izquierdo durante la batalla de Lepanto, aún tenía cierto grado de movilidad en su brazo y mano izquierdos, lo que le permitió seguir escribiendo con ambas manos. De hecho, algunos de sus manuscritos están escritos en letra izquierda, lo que sugiere que todavía usaba su mano izquierda para escribir.
Sin embargo, también hay evidencia que sugiere que la lesión de Cervantes fue lo suficientemente grave como para dejarlo con una discapacidad significativa en su brazo izquierdo y que a menudo tenía que escribir con su mano derecha. En una carta escrita por Cervantes en 1597, el autor describe su brazo izquierdo como “inútil” y se refiere a sí mismo como “manco”.
En cualquier caso, independientemente del grado de discapacidad en su brazo izquierdo, está claro que Cervantes fue capaz de superar su lesión y dedicarse a su carrera como escritor. Su legado literario continúa siendo muy influyente en la literatura española y en la literatura mundial en general.
EL CANDELABRO. ILUMINANDO MENTES
Descubre más desde REVISTA LITERARIA EL CANDELABRO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
