Anna Varney Cantodea es una mujer trans que ha creado, a través de su maquillaje, peinado, vestimenta y movimientos perturbadores, a un personaje inusual que podría resultar de la mezcla entre una bailarina butoh, Marilyn Manson y Nosferatu, el vampiro.

ANNA VARNEY CANTODEA
Hace 71 años, un mes de febrero de 1952, nacía en Alemania un misterioso y enigmático ser que por decisión propia se ha negado a relacionarse con seres humanos y al que sólo se le conoce como Anna Varney Cantodea, figura principal de Sopor Aeternus.
Anna Varney nació biológicamente hombre luego se asumiría como una individualidad transgénero. Tomó el nombre Anna que proviene del hebreo “hannah” y significa “piadosa, misericordiosa, bendecida por Dios”. Varney lo tomó de una novela llamada: “Varney, el vampiro: el festín de la sangre” y el apellido Cantodea que en latín significa “Diosa que canta”.
Creció en Frankfurt viviendo una infancia tormentosa con episodios graves de maltrato físico por parte de sus padres y sus compañeros de clases que aunado a su propio infierno personal de sentirse una criatura de “género indefinible”, provocaron en ella tendencias suicidas.
A los 20 años la depresión la lleva a sufrir trastornos emocionales severos. Su vida temprana no fue fácil, consideró a su madre como “la mujer que le proporciono comida, ropa, y palizas”, lo que hizo a Anna un ser muy sensible a las sutiles vibraciones de el mundo espiritual, encontrando allí su único refugio.
Experiencias traumáticas hicieron mella en el alma de Anna Varney, pero esa historia es una parte de su vida que mantiene en absoluta reserva.
No se considera a sí misma del todo humana. Un alma ‘irredimible’ como le dicen muchos… Dice haber vivido casi 30 años en la más absoluta soledad, pero que fue a través de la música y el mundo sobrenatural que encontró una manera de exteriorizar lo que siente. Soledad, tranquilidad, angustia, dolor, el propio sopor o la misantropía más extrema son su carta de presentación. Dicha misantropía llega al punto de no otorgar entrevistas a no ser que sean mediante fax, de tener un trato mínimo con sus fans y de no dar conciertos para seres humanos, tal y como declara en su página web oficial. Permanece siempre oculta tras un personaje, una máscara que de muchas maneras la devela.
Anna siempre ha dicho que “Sopor Aeternus & The Ensemble of Shadows” lo forman unas presencias sobrenaturales. Debido a las épocas de extremo dolor que sufrió durante 3 décadas, sumado a la inmensa soledad que poseía, Anna empezó a escuchar unas voces que la invitaban a crear música. Fruto de ello, y como una especie de homenaje, se agregó ‘The Ensemble of Shadows’ al nombre original. En cuanto al por qué de ‘Sopor Aeternus’, Anna siempre ha declarado que está en un eterno sopor del que algún día despertará.
A pesar de declarar a la creencia en Dios como un síntoma de demencia, Varney es una persona muy espiritual. La presencia de símbolos astrológicos, especialmente los de Júpiter y Saturno, han estado presentes en el arte de sus discos, e incluso ha creado una insignia propia a partir de la mezcla de estos dos, llamándole el símbolo de Jusa.
Así como en su nombre y construcción estética, su música está plagada de profundas referencias que incluyen al escritor Edgar Allan Poe y la bandas Christian Death y Kraftwerk, realizando interpretaciones musicales con influencias de la música barroca y renacentista en alemán, inglés, latín, francés y un performance en el que incorpora la danza butoh.
Ella únicamente parafrasea sus sueños como “The Theater of Seven Hells” (“El Teatro de los Siete Infiernos”). Anna Varney siempre había tenido a sus amigos espirituales; seres inmateriales que le guiaron, le aconsejaron y le ayudaron a quienes llama “The Ensemble of Shadows”, y los acredita por inspirarle en su música al grado de formar parte de ella y ayudarla a no suicidarse.
Anna Varney trabaja sus depresiones. Ella lo describe como un tipo de “introvertido exhibicionismo”. Por lo tanto sus líricas son siempre muy personales y no fácilmente entendibles. Sin embargo, puede notarse la enorme influencia de su estado mental en las grabaciones.
Nunca se ha presentado en un concierto en directo. Varney afirma que su música está creada como un trabajo espiritual de observación, invocación y exorcismo en sueños, que le permite “adentrarse en el subconsciente y despertar a los muertos y/o a los ‘entes dormidos’ para entender y sanar su espíritu”, y por esto, le resulta absurdo interpretar sus canciones frente a un montón de gente cuando el proceso artístico es extremadamente personal.
Siempre señala que ella no crea la música, que solo la recibe: “Yo creo que el universo entero está saturado por música”, escribió en una entrevista, “La música solo trae a la vida del mundo material lo que siempre ha existido durante todo el tiempo en el mundo inmaterial”.





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