Las lenguas construidas de J.R.R. Tolkien son uno de los aspectos más fascinantes e innovadores de su obra literaria. Este renombrado autor de fantasía, además de crear mundos imaginarios como la Tierra Media, desarrolló varios idiomas completos y detallados para sus personajes y culturas ficticias.

Lenguas construidas de Tolkien
Las lenguas construidas, también conocidas como lenguas artificiales o conlang (del inglés built language), son lenguas creadas por una persona o grupo de personas en lugar de haber evolucionado naturalmente a lo largo del tiempo y el uso común. Una de las figuras más influyentes en el desarrollo de las lenguas construidas es el escritor J.R.R. Tolkien, quien creó varias lenguas para sus obras de ficción, incluyendo el idioma élfico.
Tolkien creó varias lenguas para sus obras de ficción, incluyendo el Sindarin, el Quenya y el Adûnaico, que se hablan en la Tierra Media, el mundo ficticio que él creó para sus novelas El Hobbit y El Señor de los Anillos. Estas lenguas construidas tienen gramáticas complejas, vocabularios extensos y sistemas de escritura propios, y se han convertido en un campo de estudio en sí mismo para los fanáticos y académicos por igual.
Otras lenguas construidas notables incluyen el Esperanto, una lengua internacional creada por el polaco L. L. Zamenhof en la década de 1880 para promover la paz y la comprensión entre las culturas, y el Klingon, una lengua ficticia creada para la franquicia de Star Trek. También existen lenguas construidas como el Dothraki y el Valyrio, creadas para la serie de televisión Game of Thrones.
Algunas personas crean lenguas construidas como una forma de expresión artística o como una manera de explorar la lingüística, mientras que otras las crean para fines prácticos, como una lengua para ser utilizada en un mundo de ficción o una lengua auxiliar internacional para ser utilizada en la comunicación entre personas de diferentes culturas.
En resumen, las lenguas construidas son una fascinante área de estudio para los lingüistas, los fanáticos de la ciencia ficción y los apasionados de los idiomas en general. Desde las complejas lenguas creadas por Tolkien hasta las lenguas modernas creadas para la televisión y el cine, las lenguas construidas son una forma interesante y creativa de explorar la comunicación humana.
Ocho idiomas ficticios y fáciles de aprender
Numerosos estudios confirman que aprender idiomas, además de la satisfacción personal que produce y de mejorar nuestras dotes comunicativas, resulta también muy beneficioso para el cerebro humano. Estudiar cómo comunicarse en una nueva lengua estimula nuestra apertura mental, mejora nuestra capacidad a la hora de resolver problemas, el pensamiento crítico o la empatía. Gracias al boom de series, películas, libros o videojuegos, han surgido muchos idiomas que, aunque ficticios, son tan reales a la hora de aprenderlos como cualquier idioma existente. Hoy os presentamos estos ocho idiomas. ¿Os imagináis cuáles pueden ser?
– Dothraki
Este idioma aparece en la saga de libros Canción de Hielo y Fuego, de George RR Martin (adaptada para televisión como Juego de Tronos). El idioma de Khal Drogo y los suyos se puede aprender a través de varios portales en inglés especializados en el tema.
– Nadsat
El Nadsat es una lengua creada por Anthony Burgess para La Naranja Mecánica, hablado por Alex y sus drugos en Londres. Stanley Kubrick incorporó el idioma al guion cuando llevó el libro a la gran pantalla. A pesar de la aparente dificultad inicial del idioma, la estructura de las oraciones facilita su compresión. Las palabras del Nadsat están tomadas de términos rusos y jerga gitana.
– Élfico
Además de crear todo un universo de elfos, enanos, hobbits y orcos, JRR Tolkien fue también el inventor de las lenguas élficas. Nada extraño teniendo en cuenta que antes de convertirse en uno de los novelistas más famosos del mundo, Tolkien era estudiante de idiomas. Dentro del élfico, el escritor de El Señor de Los Anillos distingue entre Alto élfico y Bajo élfico, muy diferentes entre sí. El Quenya se basa en la escritura finlandesa, bastante atípico en Europa, y el Sindarin se basa en el galés.
La realidad es que JRR Tolkien creó decenas de idiomas en su vida, pero es cierto que ninguno está tan bien documentado como el élfico.
– “Ewokense”
El universo de Star Wars tiene una serie de idiomas construidas en torno a las diversas razas alienígenas, pero la más sencilla de aprender es la de los Ewoks, con una gramática y vocabulario ya existentes.
– Klingon
El Klingon es, probablemente, uno de los idiomas más populares y reconocidos de la ciencia ficción. Esta lengua proviene de la serie de televisión Star Trek y se puede aprender a hablar a través del Instituto del Lenguaje Klingon. Como anécdota curiosa y sorprendente, los fans han traducido al Klingon obras de Shakespeare o La Biblia. Google permite incluso a los usuarios seleccionar Klingon como su idioma de búsqueda.
– “Símlico”
El idioma de Los Sims se presentó en el año 1996 para lanzar mensajes por la radio y poco a poco se ha convertido en un elemento cada vez más importante. El “símlico” es relativamente fácil de aprender porque su gramática es muy parecida al inglés.
– Na’vi
El Na’vi es el idioma hablado por las criaturas azules de Pandora y se hizo famoso en Avatar, la película dirigida por James Cameron. Esta lengua fue desarrollada por el Doctor Paul Frommer, de la Marshall School of Business de la Universidad del Sur de California. Los fans pueden aprender la gramática, sintaxis y vocabulario a través de los recursos que nos ofrecen varias páginas web.
– Minion
El idioma ficticio que últimamente se ha puesto de moda es el idioma minion, conocido como minionés o “idioma banana”.
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